miércoles, 27 de mayo de 2026

un sentido y un catálogo (algunos apuntes)

 1. 

La egiptología nace con el desciframiento de la escritura jeroglífica en 1822. La piedra Rosetta, su descubrimiento, data de 1799. 

Los egipcios postulaban una cosmogonía de la creación que comenzaba con la existencia de NUN, el océano primordial.  Este océano era inerte pero contenía el germen de la creación. De NUN surge la primera colina de tierra y en esta colina se situó el creador para realizar su obra. Así comenzó todo. Un océano, una colina y un creador. El Nilo terrestre y el Nilo celeste provenían de NUN.

Egipto nace de una paradoja, del encuentro del agua y el desierto. El Nilo era un río mágico, se desbordaba y depositaba todo su limo sobre la tierra y la fertilizaba. Este fenómeno era cíclico de modo que el tiempo también lo era. Y si algo es cíclico, es eterno y le escapa a la historia. Los egipcios vivieron así, atrapados en esta lógica del sentido. Si el tiempo es cíclico hay renovación, hay promesa de que la totalidad te abraza. 

Occidente destruyó el tiempo cíclico y lo convirtió en un tiempo histórico, lineal. Una sucesión de hechos tras otra. Una sucesión de faraones, reyes, reinas, reinados, tumbas. 

Visitar Egipto hoy es encontrarse con un catálogo.