Respiro mojado. Respiro. Eso ya es algo muy bueno.
La espera larga del crepúsculo con mate y pavita en la terraza. El sol pintó su cuadro de atardecer. Yo estoy cansada de barrer la lluvia. Cansada de olerla. De vivirla.
MAÑANA.
Pero el hoy es tan vivo que salgo a pisar mojado. Aunque importe.
viernes, 30 de marzo de 2007
lunes, 26 de marzo de 2007
Coso mi vestido de dudas
En él hay fotografías desteñidas y puntadas sin hilo. No importa. Para amarte no necesito un vestido. Leo un poema que aún resuena en la punta de mi lengua. Me despierta la niñez dormida. Los ojos más grandes que la boca. La boca más grande que la nariz. Viva. Viva. Viva. Tres veces viva por las lluvias internas del organismo.
Así, sin espejo, parada en el fondo del salón pequeño. No hay profundo pozo. Sólo rizomas. Los niños me tocan. El olor de la infancia me susurra movimiento. Las entrañas cantan la tierra de un ser nuevo. Y el camino está en las panzas de otros. El ciclo nunca se detiene.
y yo
y yo
y yo
compro poesía en una librería
para tu futura infancia.
Así, sin espejo, parada en el fondo del salón pequeño. No hay profundo pozo. Sólo rizomas. Los niños me tocan. El olor de la infancia me susurra movimiento. Las entrañas cantan la tierra de un ser nuevo. Y el camino está en las panzas de otros. El ciclo nunca se detiene.
y yo
y yo
y yo
compro poesía en una librería
para tu futura infancia.
viernes, 23 de marzo de 2007
viernes, 16 de marzo de 2007
Clarivigilia Primaveral
Laura encuentra tesoros en las librerías de Buenos Aires. Fue ella quien me prestó Clarivigilia Primaveral de Miguel Angel Asturias. ¿Sabías que Asturias escribía poesía?, me dijo dándome un librito un poco amarillo -agotadísimo hace añares- y que yo devoré en pocos días y que seguí devorando en cada relectura. Clarivigilia Primaveral es uno de esos libros que me hubiera encantado poder escribir. Pero ya no puedo hacerlo pues ya está escrito y porque además yo no soy Asturias. A otra cosa, mariposa, dicen que dicen.
Ah, pero me quedé con el libro.
¿Y qué creen que hizo Laura? Ningún problema. Con su andar despreocupado entró a otra librería de usados y encontró otro ejemplar de Clarivigilia que luego me entregó con orgullo de cazadora (¿o pescadora?). Y sé que lo volvería encontrar si fuera necesario.
Hoy encontré en una librería de usados El sueño de Úrsula de María Negroni, otro libro imposible de conseguir que Laura me prestó antes de irse a Bolivia.
Pa' mi que Laura me echó uno de sus polvos mágicos.
Ah, pero me quedé con el libro.
¿Y qué creen que hizo Laura? Ningún problema. Con su andar despreocupado entró a otra librería de usados y encontró otro ejemplar de Clarivigilia que luego me entregó con orgullo de cazadora (¿o pescadora?). Y sé que lo volvería encontrar si fuera necesario.
Hoy encontré en una librería de usados El sueño de Úrsula de María Negroni, otro libro imposible de conseguir que Laura me prestó antes de irse a Bolivia.
Pa' mi que Laura me echó uno de sus polvos mágicos.
martes, 13 de marzo de 2007
Rimbaud
Todos se preguntan por qué Rimbaud dejó de escribir poesía.
Todos abrieron la boca para decir algo al respecto.
Rimbaud no dijo nada y vivió su vida.
Le adjudicaron una serie de etiquetas y motes que escribieron en sendas biografías.
Nunca sabremos la verdad.
Todos abrieron la boca para decir algo al respecto.
Rimbaud no dijo nada y vivió su vida.
Le adjudicaron una serie de etiquetas y motes que escribieron en sendas biografías.
Nunca sabremos la verdad.
lunes, 12 de marzo de 2007
Dentelladas
También pienso en que uno de estos dias voy a patear el tablero. Y pienso que no quiero estar ese día en mi lugar. Entonces pienso que debe haber otras formas de patear cosas pero con una energía que manifieste la agresividad justa. Una agresividad que no destruya sino que mueva. Como cuando la tierra acomoda sus carnes sin destruir ningún pueblo. Una caricia casi adormecida.
Pero no duerme.
Con esto quiero decir que ya no me importa ser una buena persona sino que me interesa ser lo más auténtica posible.
Esto significa que empiezo a dar rienda suelta a todos mis sentimientos.
La agresividad cae de maduro. Una lluvia de manzanas para morder.
Por favor.
Pero no duerme.
Con esto quiero decir que ya no me importa ser una buena persona sino que me interesa ser lo más auténtica posible.
Esto significa que empiezo a dar rienda suelta a todos mis sentimientos.
La agresividad cae de maduro. Una lluvia de manzanas para morder.
Por favor.
domingo, 11 de marzo de 2007
Ira
Se incrusta en mis labios. Que no dicen nada. Y callan.
La garganta es un músculo bello y alargado que emite sonidos. No canciones. Y siglos atrás hubieras escrito un poema sobre esto. Pero hoy ya te hartaste de jugar. Te hartaste de las imagenes bellísimamente perturbadoras.
La ira es un fuerte construido con cientos de cañones. Armados. ¿Quién enciende la mecha? Cuando el alivio es pequeño la rabia de los cañones vuelve
con
más
fuerza.
Un chac. Eso es: chac chac chac.
Ya verán, perturbadores de la belleza, de la idiotez prescripta, de la maldición de palabras erradas.
Yo no quiero más palabras.
¿Qué mas da que sea aire, agua, fuego, tierra?
La garganta es un músculo bello y alargado que emite sonidos. No canciones. Y siglos atrás hubieras escrito un poema sobre esto. Pero hoy ya te hartaste de jugar. Te hartaste de las imagenes bellísimamente perturbadoras.
La ira es un fuerte construido con cientos de cañones. Armados. ¿Quién enciende la mecha? Cuando el alivio es pequeño la rabia de los cañones vuelve
con
más
fuerza.
Un chac. Eso es: chac chac chac.
Ya verán, perturbadores de la belleza, de la idiotez prescripta, de la maldición de palabras erradas.
Yo no quiero más palabras.
¿Qué mas da que sea aire, agua, fuego, tierra?
jueves, 8 de marzo de 2007
Crujido
Se cierra la mandíbula. La paloma queda atrapada. Adentro. Una vez que abre la boca, la paloma despedazada se desprende de sus dientes.
Chas, cierra la mandíbula pero no hay paloma. Nada. Sólo dientes que rechinan. Y un son de cascabelitos que destrozan otros cascabelitos.
Chas, Chas, Chas.
Inútil sería un Chac, más cortante y regenerador.
"Cuando quieras comerte la oreja de alguien, vos vas y te comés una manzana".
¿No te decía yo que una manzana por día aleja al médico?
Chas, cierra la mandíbula pero no hay paloma. Nada. Sólo dientes que rechinan. Y un son de cascabelitos que destrozan otros cascabelitos.
Chas, Chas, Chas.
Inútil sería un Chac, más cortante y regenerador.
"Cuando quieras comerte la oreja de alguien, vos vas y te comés una manzana".
¿No te decía yo que una manzana por día aleja al médico?
martes, 6 de marzo de 2007
Un bum bum
Trabajo en varios lugares y me desplazo por diferentes puntos de la ciudad. Pero ya no corro. Tengo confianza en que voy a llegar. Como si el tiempo fuera uno mismo que respira y respira y luego exhala y exhala. Hasta llegar. Como cuando el sombrerero le decía a Alicia: al tiempo no le gusta que lo marquen. Trato, entonces, de no regirme por el reloj que está en mi muñeca sino por el reloj que está en mi pecho.
Un
bum bum
bum bum
que no para nunca y marca un paso y otro.
Entonces Buenos Aires se abre como una flor y los pétalos somos todos nosotros. Una chica me pregunta cómo hacer para llegar al subte B. Estamos en los pasillos subterráneos donde los hombres hormigas caminan sin mirarse. Y yo le digo que me siga, que yo no voy hacia el B pero que puedo ayudarla. Y empezamos a caminar junto con las otras hormigas.
Cric - cric. Cric- cric.
Paso a paso descubro que ella es de Resistencia y que su andar es distinto. Los pasillos se dividen, se angostan, suben, bajan y la dejo en el comienzo de uno que la conducirá al subte que anda buscando mientras yo me dirijo al D por otro pasillo y adiós, hasta luego, ya no te veré pero qué bueno que exista gente de Resistencia en esta ciudad.
bum bum
bum bum
y así hasta toparnos uno junto otro.
Click
Vos y tus ojos bellos de músico viajero.
Un
bum bum
bum bum
que no para nunca y marca un paso y otro.
Entonces Buenos Aires se abre como una flor y los pétalos somos todos nosotros. Una chica me pregunta cómo hacer para llegar al subte B. Estamos en los pasillos subterráneos donde los hombres hormigas caminan sin mirarse. Y yo le digo que me siga, que yo no voy hacia el B pero que puedo ayudarla. Y empezamos a caminar junto con las otras hormigas.
Cric - cric. Cric- cric.
Paso a paso descubro que ella es de Resistencia y que su andar es distinto. Los pasillos se dividen, se angostan, suben, bajan y la dejo en el comienzo de uno que la conducirá al subte que anda buscando mientras yo me dirijo al D por otro pasillo y adiós, hasta luego, ya no te veré pero qué bueno que exista gente de Resistencia en esta ciudad.
bum bum
bum bum
y así hasta toparnos uno junto otro.
Click
Vos y tus ojos bellos de músico viajero.
miércoles, 28 de febrero de 2007
académica
Ayer buscaba mis carpetas de la facultad. Cajas y cajas de materias. Qué ganas de tirar tooooodo. Pero no, me contuve. A veces salen trabajos donde todo eso tiene un fin y termina sirviendo. Lo que no soporto son las fotocopias en mal estado. Con esas soy irreductible. A la basura. Me encontré con algunos trabajos que escribí hace tres años. Una chica seria. Posiblemente sabía de lo que hablaba. No sé si hoy podría escribir algo así. A veces tengo que escribir artículos pero no es lo mismo. Cuando escribo esos artículos soy más yo. En estos trabajos, en cambio, es como una señorita impostada, una voz aguda y crítica, inteligente a veces pero sólo a veces. La mayoría de las veces es una inteligencia robada y esa no vale. Sigo leyendo y encuentro frases que sí son mías. Con mi yo más auténtico. En esas frases encuentro mis cicatrices. Al fin y al cabo, a veces, sí me divertía. Escribir una monografía, jajajaja.
Me pregunto qué hubiera escrito de haber seguido con ese trabajo de investigación. Una cosa horrenda, seguro. No un libro. Un mamotreto de 150 páginas que nadie de los que amo hubiera conseguido leer.
jajajaja.
Así que ya sé por qué.
Basta.
Me pregunto qué hubiera escrito de haber seguido con ese trabajo de investigación. Una cosa horrenda, seguro. No un libro. Un mamotreto de 150 páginas que nadie de los que amo hubiera conseguido leer.
jajajaja.
Así que ya sé por qué.
Basta.
jueves, 22 de febrero de 2007
El dios de las pequeñas cosas
Altamente recomendable: The God of small things de Arundhati Roy (existe traducción en las librerías de Buenos Aires).
jueves, 15 de febrero de 2007
viernes, 9 de febrero de 2007
Quién necesita magdalenas
Ciertos sabores y olores me hacen recordar a cierta gente.
Por ejemplo, el té earl grey de twinings. A los 18 años yo tomaba clases de canto con un profesor que me servía té con miel luego de las sesiones de vocalización. Vivía por Barrio Norte y tenía una tetera preciosa que hacía que el té saliera a la perfección. A pesar de que yo compraba earl grey nunca me salía como el té de este profesor. No era ni la miel ni el agua. Era la tetera. Quizás fuera el canto también. Años después vi la misma tetera en un bazar y pensé en comprármela pero ya estabamos en plena época de la devaluación y el twinings había pasado a la historia como sucedió con otros productos importados.
La leche bien fría servida en un vaso alto de vidrio me hace acordar a un amigo músico de la adolescencia. Amaba la leche que yo, por entonces, repudiaba. Hoy en días de altas temperaturas recurro a ella como un bálsamo para el calor. Pero tiene que estar bien fría y servida en un vaso alto de vidrio.
El olor de los caramelos de menta me retrotraen a cierto amor clandestino que tuve una vez. P. era como un niño que masticaba caramelos de menta mientras tomaba largos tragos de Coca. El resultado era una boca mentolada y dulce. Hoy en día no puedo comer esos caramelos y la Coca ya no me gusta.
Por ejemplo, el té earl grey de twinings. A los 18 años yo tomaba clases de canto con un profesor que me servía té con miel luego de las sesiones de vocalización. Vivía por Barrio Norte y tenía una tetera preciosa que hacía que el té saliera a la perfección. A pesar de que yo compraba earl grey nunca me salía como el té de este profesor. No era ni la miel ni el agua. Era la tetera. Quizás fuera el canto también. Años después vi la misma tetera en un bazar y pensé en comprármela pero ya estabamos en plena época de la devaluación y el twinings había pasado a la historia como sucedió con otros productos importados.
La leche bien fría servida en un vaso alto de vidrio me hace acordar a un amigo músico de la adolescencia. Amaba la leche que yo, por entonces, repudiaba. Hoy en días de altas temperaturas recurro a ella como un bálsamo para el calor. Pero tiene que estar bien fría y servida en un vaso alto de vidrio.
El olor de los caramelos de menta me retrotraen a cierto amor clandestino que tuve una vez. P. era como un niño que masticaba caramelos de menta mientras tomaba largos tragos de Coca. El resultado era una boca mentolada y dulce. Hoy en día no puedo comer esos caramelos y la Coca ya no me gusta.
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