sábado, 10 de junio de 2006

Henri Rousseau y los nenúfares de Monet


Hoy, dos museos importantes.
El Grand Palais y L'Orangerie.
En el Grand Palais están exhibiendo una exposición de cuadros de Henri Rousseau. Para ello han juntado cincuenta cuadros traídos de diferentes partes del mundo.
Henri Rousseau tiene un significado especial para mí. Conocí sus cuadros a los siete años en un libro de cuentos que nos regalaron mis padres a mi hermano y a mí.
Entonces, la hermosa Vatuza que bebe leche de cabra en una noche de luna llena y se vuelve blanca y muda. Los hermanos de Vatuza que van en busca del manantial que ha de devolverme el color negro a la hermana y el habla. El tigre que los amedrenta. La tormenta. El polichinela que cuenta cuentos a los niños en la plaza los días de carnaval.
Emoción al encontrar el original del manantial y los hermanos recogiendo el agua con un jarrón.

Por la tarde vamos a L'Orangerie donde hay una exposición de los nenúfares de Monet. Hacía seis años que este museo estaba cerrado. Lo han abierto en mayo de este año. Ocho paneles inmensos ocupan ocho paredes curvas. Monet amaba pintar su jardín donde tenía un estanque con nenúfares flotando.
Nenúfares al amanecer.
Nenúfares al atardecer.
Nenúfares en la noche.
Emoción al sentir la brisa del jardín de Monet.

jueves, 8 de junio de 2006

Primavera en Venecia


¿Qué hago yo en pleno Junio rodeada de flores?

miércoles, 7 de junio de 2006

Los pasajes de París


Hace muchos años para la facultad leí lo siguiente:

Los pasajes de París surgen en su mayoría diez años y medio después de 1822. La primera condición de su prosperidad es la coyuntura de alza del comercio textil. Los "magasins de nouveauté", los primeros establecimientos que sostienen grandes partidas de mercancías, comienzan a mostrarse. Son los precursores de los bazares. Era el tiempo del que escribió Balzac: "El gran poema de los escaparates canta sus estrofas desde la Madeleine hasta la puerta de Saint Denis".
Los pasajes son un centro del comercio en mercancías de lujo. En su decoración el arte se pone al servicio del comerciante. Los coetáneos no se cansan de admirarlos. Durante largo tiempo siguieron siendo para los forasteros un punto de atracción. Una guía ilustrada de París dice: "Estos pasajes, una nueva invención del lujo industrial, son pasos, tejados de vidrio y enlosados de mármol, a través de bloques de casas cuyos propietarios se han unido para semejantes especulaciones. A ambos lados de esos pasos, que reciben su luz de arriba, discurren las tiendas más elegantes, de tal modo que un pasaje es una ciudad, incluso un mundo en pequeño".

Walter Benjamin, París, capital del siglo XIX.

Curioso. Camino por estos pasajes y ¿saben lo que encuentro?
Una edición de los Pequeños poemas en prosa y Los paraísos artificiales de Charles Baudelaire.
Me sonrío.
Y además me compro un par de medias largas que llevan los colores del arco iris a un vendedor que me habla en italiano y me dice signorina.

lunes, 5 de junio de 2006

Café Florian en Venecia


En este lugar tomaban café escritores como Goethe y Byron.
También venían escultores como Canova.
Las mesas son de mármol y están dispuestas a manera de tertulia. El café data del 1720.
Yo estoy aquí, con mi expresso. También hay otros turistas.
La orquesta está tocando.

domingo, 4 de junio de 2006

Palomas de Piazza San Marcos



La Piazza San Marcos está llena de palomas. Extiendo mi mano con granos de maíz. Vienen cuatro palomas y se posan en mis brazos, pelo y hombros. Cuando comen de mi mano me hacen cosquillas en la palma con el piquito.
Veo pasar a las góndolas.
Al pie del canal.

viernes, 2 de junio de 2006

Día de fiesta en Firenze


Día de fiesta. Todos los museos están abiertos y son gratis. Se festeja la liberación de Italia de los fascistas. Me dedico a perderme en las callecitas. Entro al museo del Duomo que está cerrado por refacción y que ha sido a bierto especialmente por esta fecha. Nadie controla entradas.
Me impresionan las cantorías y la María Magdalena de Donatello.
Firenze se abre generosa a quien tiene suerte.
Y yo la tengo.

jueves, 1 de junio de 2006

Florencia en Florencia

Yo escribo así. Sin mi cincel. Mi valija es estrecha.
Yo escribo así. Con Firenze en las pupilas. Se me pierden los contornos.
Giambologna en el 1500 esculpió algo tan bello.
Y Rafael, Donatello, Da Vinci, Tiziano y Caravaggio...
Porque los Jardines del Boboli.
Yo escribo así.
En mi mármol rústico. Uso las grietas del marmol defectuoso para moldear mis palabras.
Los cielos dorados de Giotto y los cielos azules de Botticelli.
A golpe de gubia se abren los caminos.
Cielo dorado y cielo azul se confunden.
Yo escribo.
Así.

miércoles, 31 de mayo de 2006

Firenze


(Sepan disculpar la falta de acentos y las enies nuevamente)

Firenze antiguamente se llamaba Fiorenthia.
Cuando yo tenia nueve anios una companierita de la primaria declaro que su suenio era conocer Florencia. Yo que ignoraba que existia una ciudad con mi nombre me la quede mirando con expresion anodadada hasta que alguien aclaro la confusion y me saco de la ignorancia.
De mas esta decir que mis padres no me pusieron Florencia por esta ciudad.
Ayer vi en la galeria de los Ufizzi el original de la primavera de Botticelli.
Se me saltaron las lagrimas.
Asi que lo del aura era cierto.
Firenze irradia tanto su aura como reproducciones de todo lo que la embellece.

viernes, 26 de mayo de 2006

Un pais que empieza con i: Italia


Roma es catastroficamente bella.
Este teclado no tiene acentos ni enies.
Este texto sera catastrofico.

Por el trafico. Por los miles de anios que atravieza el Tevere. Por la sangre vertida en el Coliseo. Por la sangre vertida en la piazza de San Pietro. Por el metro. Por los autobuses que pasan y uno se sube sin pagar. Por la emocion de pisar un suelo increiblemente moderno que tiene solo 1900 anios y se mantiene intacto. Por la cupula del Panteon. Por la Piazza Panteon. Por haber mojado los pies en la Fontana di Trevi. Por haberme perdido en callecitas que llevan nombres simples y hermsosos. Por haber encontrado a mi amiga Anabella. Por las esculturas de Bernini. Por el mate que tomamos en el Domus Flavia. Por el mate que tomamos frente al Arco de Constantino. Por las pinturas de Rafael. Por lo autoritario que es el museo del vaticano. Por el techo de la capilla Sixtina. Por Guille que se quedo en Buenos Aires. Por las palabras que se me confunden y olvidan.

Por todo esto Roma es bellamente catastrofica.
Maniana sera Assis. Y pasado sera Florencia. Y Florencia estara en si misma.
Florencia en Florencia.
Y asi las cosas.

jueves, 18 de mayo de 2006

Deseos

Por lejos, lo más lindo que me dijeron hoy:
-Traé muchas palabras nuevas de allá.
Gracias, Chizz.

miércoles, 17 de mayo de 2006

Cruzar el Atlántico

Voy a viajar dentro de poco. Me preparo para este viaje.
¿Y qué es prepararse?
No hablo de valijas, no.
Hablo de otra cosa.

martes, 16 de mayo de 2006

Basta

Hablo.
Rota la voz.
Hablo otra vez.
Rota la voz.
Basta.
Cuarenta minutos de vocalización y
hondos tragos de agua.
Tomo la guitarra y canto:
Dios sol, Dios agua.
Noto que los graves están bastante bien.
La cuerda vibra.
Se despega.
Despega.
Hablo.

viernes, 5 de mayo de 2006

La lectura de los otros

Fue un largo viaje para que este sobre descanse en las manos del señor Vila Matas. Vaya uno a saber que hará él con ese sobre y con ese fajo de hojas que es mi librito guardado allí dentro. Vaya uno a saber qué hara Cristina Piña con el otro sobre y la cartita destinada a ella. Vaya uno a saber, a veces estas acciones son como pequeñas paladas de arena al mar. Sé que las paladas al mar se disueven allí mismo y, sin embargo, mis dos paladas de ayer me modificaron. No es lo mismo que un grano de arena esté o no esté en la superficie de una playa. Mi playa ha quedado más vacía y el mar se ha llenado de más arena. Y quién sabe si esa arena volverá modificada, distinta, escrita por ese mar imenso que son los ojos de los lectores, de los escritores y de los críticos.

miércoles, 3 de mayo de 2006

Descubrimientos

Fin de semana de descubrimientos.
Papá me da el libro de cartas que le pedí. Leo la antología que reunió Margarita Aguirre en un libro que editó Sudamericana por los años ochenta. Allí se lee la correspondencia que mantuvieron Pablo Neruda y Héctor Eandi. Cartas de jóvenes escritores. Otro siglo. Otras guerras. Las mismas esperanzas. La poesía está allí. Y también el afecto, el compañerismo. Descubro como Héctor Eandi le da a leer al propio Jorge Luis Borges -un mozuelo en esos años- Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Y también escribe sobre Neruda, le envía su artículo con una carta y allí comienza todo. Y entonces pienso en las cartas que he enviado en estos días y en las que he recibido. Pienso en los fajos de hojas que son ahora A cuerpo perdido y que los he enviado al exterior a direcciones postales reales y no virtuales. Pienso en que pocas cosas han cambiado. La lectura y la escritura son hábitos que se han mantenido durante siglos.