Reales y cortaditos por la misma tijera. Colegios británicos de Olivos. ¿Cuántos años pasaron de eso? Ternura es un sustantivo común abstracto. Deviene del adjetivo tierno. Pero qué es ternura. Inquinidad es un sustantivo común abstracto. ¿Es malo? Malo, malo, malo. Después de todo, ¿qué es la inquinidad a los ocho años? Si hasta se parece a la palabra quinina que es lo que le ponen a Amy en las uñas para que no se las coma en Mujercitas (aaaah, Luisa May Alcott, gran baluarte de la literatura infantil).
Mi tristeza no sabe de dónde viene. Si es del invierno. Si es del hermano que deambula de consultorio en consultorio. Pero si en las fotos siempre salimos los dos con la sonrisa bien abierta. Los dientes que salen tarde. Dentición tardía. Masticar. Masticar. Masticar inquinidad, avaricia, pulcritud y la estupidez de las maestras de la primaria. Amar es un verbo de la primera conjugación. ¿Qué vas a hacer cuando seas grande? Bióloga, como mi mamá. No, cantante. También como mi mamá. No, escritora: voy a escribir sobre animales, plantas. La vida, bah.
Y esa tristeza de lo estático. Hasta los diez años el invierno tenía el color de mi uniforme rojo y azul. Y mi flequillo rebelde se dejaba atenazar por hebillas de color marrón.
Miro a mi alumnito que repite: sustantivo común colectivo singular. Y está tan triste. Yo también estoy triste porque cómo maizal va a ser sólo eso. Mejor dejá eso y hablamos de por qué tu dragón se escondió en las manchas de tinta.
miércoles, 25 de abril de 2007
martes, 24 de abril de 2007
Tarde de Idioma
Escribo todo mezclado. No me reten por eso. La lluvia que amenaza con irse. Piso lo mojado como una afirmación de la verdad más absoluta. Ha llovido y ha vuelto a llover. Llover es un verbo trunco.
Se tronchó una rama del lenguaje. Laura Mazzocchi me llama. Es que Idioma.
Me espera en un café. Llego tarde. El bar, salpicado de ladrillo a la vista y lamparitas dicroicas. Acá todo es muy caro, me dice mi amiga poeta. Y ahí yo pienso: para los poetas todo siempre es extremadamente caro, vayan donde vayan. Las lamparitas de filamento lo hacen todo más... ¿accesible? Si es dicroica tendrá que ser complicado: (otro prejuicio). Es raro, Laura está allí, del otro lado de la mesita en este abril. Un café con leche a medio tomar. Yo pido el cortado de rutina y desciendo de mi caballo atolondrado. De mi cuerpo batallado. Ella quiere alargar la entrega. Hablamos un poco y otro poco nos miramos. Otra vez acá. Hola. Hola.
Amiga idioma,
arbolita mía
que a pasitos
cabalga una noche de abril
y se pierde en sus sombras anclar.
Me acuerdo. Me acuerdo.
Era abril. Hace un año. El mismo ritual. Yo, del otro lado de la mesita. Hace un año tus sombras anclar y ahora esto. Me entregás tu diccionario de agua. Una porción de ternura.
Hace un año me preguntabas la diferencia entre lengua e idioma.
¿Te acordás?
A pasitos. Tus pasitos ayudan a mis pasitos.
A saltar el abismo, carajo.
Se tronchó una rama del lenguaje. Laura Mazzocchi me llama. Es que Idioma.
Me espera en un café. Llego tarde. El bar, salpicado de ladrillo a la vista y lamparitas dicroicas. Acá todo es muy caro, me dice mi amiga poeta. Y ahí yo pienso: para los poetas todo siempre es extremadamente caro, vayan donde vayan. Las lamparitas de filamento lo hacen todo más... ¿accesible? Si es dicroica tendrá que ser complicado: (otro prejuicio). Es raro, Laura está allí, del otro lado de la mesita en este abril. Un café con leche a medio tomar. Yo pido el cortado de rutina y desciendo de mi caballo atolondrado. De mi cuerpo batallado. Ella quiere alargar la entrega. Hablamos un poco y otro poco nos miramos. Otra vez acá. Hola. Hola.
Amiga idioma,
arbolita mía
que a pasitos
cabalga una noche de abril
y se pierde en sus sombras anclar.
Me acuerdo. Me acuerdo.
Era abril. Hace un año. El mismo ritual. Yo, del otro lado de la mesita. Hace un año tus sombras anclar y ahora esto. Me entregás tu diccionario de agua. Una porción de ternura.
Hace un año me preguntabas la diferencia entre lengua e idioma.
¿Te acordás?
A pasitos. Tus pasitos ayudan a mis pasitos.
A saltar el abismo, carajo.
jueves, 12 de abril de 2007
Agradecimiento mutuo
Una vez le agradecí a mi maestra de yoga por todo lo que estaba aprendiendo a su lado. Ella me sonrió enigmáticamente y me dijo que no había nada que agradecer. Que ella me agradecía a mí por haberla elegido como maestra. Y agregó que el maestro existe gracias a que el alumno existe. Y que en algún punto cuando ese alumno aparece uno tiene que agradecer por ello. Y que entonces ella me agradecía a mí.
martes, 10 de abril de 2007
Sabiduría popular
Hace tiempo yo cantaba estas coplas anónimas:
Me dijo un sabio profundo
con experiencia madura
que no se hace el pan sabroso
sin amarga levadura.
Y qué cierto es.
Cuando la levadura se malogra no hay con qué darle al pan.
Sólo una humilde pizzeta.
Me dijo un sabio profundo
con experiencia madura
que no se hace el pan sabroso
sin amarga levadura.
Y qué cierto es.
Cuando la levadura se malogra no hay con qué darle al pan.
Sólo una humilde pizzeta.
viernes, 30 de marzo de 2007
Mojado
Respiro mojado. Respiro. Eso ya es algo muy bueno.
La espera larga del crepúsculo con mate y pavita en la terraza. El sol pintó su cuadro de atardecer. Yo estoy cansada de barrer la lluvia. Cansada de olerla. De vivirla.
MAÑANA.
Pero el hoy es tan vivo que salgo a pisar mojado. Aunque importe.
La espera larga del crepúsculo con mate y pavita en la terraza. El sol pintó su cuadro de atardecer. Yo estoy cansada de barrer la lluvia. Cansada de olerla. De vivirla.
MAÑANA.
Pero el hoy es tan vivo que salgo a pisar mojado. Aunque importe.
lunes, 26 de marzo de 2007
Coso mi vestido de dudas
En él hay fotografías desteñidas y puntadas sin hilo. No importa. Para amarte no necesito un vestido. Leo un poema que aún resuena en la punta de mi lengua. Me despierta la niñez dormida. Los ojos más grandes que la boca. La boca más grande que la nariz. Viva. Viva. Viva. Tres veces viva por las lluvias internas del organismo.
Así, sin espejo, parada en el fondo del salón pequeño. No hay profundo pozo. Sólo rizomas. Los niños me tocan. El olor de la infancia me susurra movimiento. Las entrañas cantan la tierra de un ser nuevo. Y el camino está en las panzas de otros. El ciclo nunca se detiene.
y yo
y yo
y yo
compro poesía en una librería
para tu futura infancia.
Así, sin espejo, parada en el fondo del salón pequeño. No hay profundo pozo. Sólo rizomas. Los niños me tocan. El olor de la infancia me susurra movimiento. Las entrañas cantan la tierra de un ser nuevo. Y el camino está en las panzas de otros. El ciclo nunca se detiene.
y yo
y yo
y yo
compro poesía en una librería
para tu futura infancia.
viernes, 23 de marzo de 2007
viernes, 16 de marzo de 2007
Clarivigilia Primaveral
Laura encuentra tesoros en las librerías de Buenos Aires. Fue ella quien me prestó Clarivigilia Primaveral de Miguel Angel Asturias. ¿Sabías que Asturias escribía poesía?, me dijo dándome un librito un poco amarillo -agotadísimo hace añares- y que yo devoré en pocos días y que seguí devorando en cada relectura. Clarivigilia Primaveral es uno de esos libros que me hubiera encantado poder escribir. Pero ya no puedo hacerlo pues ya está escrito y porque además yo no soy Asturias. A otra cosa, mariposa, dicen que dicen.
Ah, pero me quedé con el libro.
¿Y qué creen que hizo Laura? Ningún problema. Con su andar despreocupado entró a otra librería de usados y encontró otro ejemplar de Clarivigilia que luego me entregó con orgullo de cazadora (¿o pescadora?). Y sé que lo volvería encontrar si fuera necesario.
Hoy encontré en una librería de usados El sueño de Úrsula de María Negroni, otro libro imposible de conseguir que Laura me prestó antes de irse a Bolivia.
Pa' mi que Laura me echó uno de sus polvos mágicos.
Ah, pero me quedé con el libro.
¿Y qué creen que hizo Laura? Ningún problema. Con su andar despreocupado entró a otra librería de usados y encontró otro ejemplar de Clarivigilia que luego me entregó con orgullo de cazadora (¿o pescadora?). Y sé que lo volvería encontrar si fuera necesario.
Hoy encontré en una librería de usados El sueño de Úrsula de María Negroni, otro libro imposible de conseguir que Laura me prestó antes de irse a Bolivia.
Pa' mi que Laura me echó uno de sus polvos mágicos.
martes, 13 de marzo de 2007
Rimbaud
Todos se preguntan por qué Rimbaud dejó de escribir poesía.
Todos abrieron la boca para decir algo al respecto.
Rimbaud no dijo nada y vivió su vida.
Le adjudicaron una serie de etiquetas y motes que escribieron en sendas biografías.
Nunca sabremos la verdad.
Todos abrieron la boca para decir algo al respecto.
Rimbaud no dijo nada y vivió su vida.
Le adjudicaron una serie de etiquetas y motes que escribieron en sendas biografías.
Nunca sabremos la verdad.
lunes, 12 de marzo de 2007
Dentelladas
También pienso en que uno de estos dias voy a patear el tablero. Y pienso que no quiero estar ese día en mi lugar. Entonces pienso que debe haber otras formas de patear cosas pero con una energía que manifieste la agresividad justa. Una agresividad que no destruya sino que mueva. Como cuando la tierra acomoda sus carnes sin destruir ningún pueblo. Una caricia casi adormecida.
Pero no duerme.
Con esto quiero decir que ya no me importa ser una buena persona sino que me interesa ser lo más auténtica posible.
Esto significa que empiezo a dar rienda suelta a todos mis sentimientos.
La agresividad cae de maduro. Una lluvia de manzanas para morder.
Por favor.
Pero no duerme.
Con esto quiero decir que ya no me importa ser una buena persona sino que me interesa ser lo más auténtica posible.
Esto significa que empiezo a dar rienda suelta a todos mis sentimientos.
La agresividad cae de maduro. Una lluvia de manzanas para morder.
Por favor.
domingo, 11 de marzo de 2007
Ira
Se incrusta en mis labios. Que no dicen nada. Y callan.
La garganta es un músculo bello y alargado que emite sonidos. No canciones. Y siglos atrás hubieras escrito un poema sobre esto. Pero hoy ya te hartaste de jugar. Te hartaste de las imagenes bellísimamente perturbadoras.
La ira es un fuerte construido con cientos de cañones. Armados. ¿Quién enciende la mecha? Cuando el alivio es pequeño la rabia de los cañones vuelve
con
más
fuerza.
Un chac. Eso es: chac chac chac.
Ya verán, perturbadores de la belleza, de la idiotez prescripta, de la maldición de palabras erradas.
Yo no quiero más palabras.
¿Qué mas da que sea aire, agua, fuego, tierra?
La garganta es un músculo bello y alargado que emite sonidos. No canciones. Y siglos atrás hubieras escrito un poema sobre esto. Pero hoy ya te hartaste de jugar. Te hartaste de las imagenes bellísimamente perturbadoras.
La ira es un fuerte construido con cientos de cañones. Armados. ¿Quién enciende la mecha? Cuando el alivio es pequeño la rabia de los cañones vuelve
con
más
fuerza.
Un chac. Eso es: chac chac chac.
Ya verán, perturbadores de la belleza, de la idiotez prescripta, de la maldición de palabras erradas.
Yo no quiero más palabras.
¿Qué mas da que sea aire, agua, fuego, tierra?
jueves, 8 de marzo de 2007
Crujido
Se cierra la mandíbula. La paloma queda atrapada. Adentro. Una vez que abre la boca, la paloma despedazada se desprende de sus dientes.
Chas, cierra la mandíbula pero no hay paloma. Nada. Sólo dientes que rechinan. Y un son de cascabelitos que destrozan otros cascabelitos.
Chas, Chas, Chas.
Inútil sería un Chac, más cortante y regenerador.
"Cuando quieras comerte la oreja de alguien, vos vas y te comés una manzana".
¿No te decía yo que una manzana por día aleja al médico?
Chas, cierra la mandíbula pero no hay paloma. Nada. Sólo dientes que rechinan. Y un son de cascabelitos que destrozan otros cascabelitos.
Chas, Chas, Chas.
Inútil sería un Chac, más cortante y regenerador.
"Cuando quieras comerte la oreja de alguien, vos vas y te comés una manzana".
¿No te decía yo que una manzana por día aleja al médico?
martes, 6 de marzo de 2007
Un bum bum
Trabajo en varios lugares y me desplazo por diferentes puntos de la ciudad. Pero ya no corro. Tengo confianza en que voy a llegar. Como si el tiempo fuera uno mismo que respira y respira y luego exhala y exhala. Hasta llegar. Como cuando el sombrerero le decía a Alicia: al tiempo no le gusta que lo marquen. Trato, entonces, de no regirme por el reloj que está en mi muñeca sino por el reloj que está en mi pecho.
Un
bum bum
bum bum
que no para nunca y marca un paso y otro.
Entonces Buenos Aires se abre como una flor y los pétalos somos todos nosotros. Una chica me pregunta cómo hacer para llegar al subte B. Estamos en los pasillos subterráneos donde los hombres hormigas caminan sin mirarse. Y yo le digo que me siga, que yo no voy hacia el B pero que puedo ayudarla. Y empezamos a caminar junto con las otras hormigas.
Cric - cric. Cric- cric.
Paso a paso descubro que ella es de Resistencia y que su andar es distinto. Los pasillos se dividen, se angostan, suben, bajan y la dejo en el comienzo de uno que la conducirá al subte que anda buscando mientras yo me dirijo al D por otro pasillo y adiós, hasta luego, ya no te veré pero qué bueno que exista gente de Resistencia en esta ciudad.
bum bum
bum bum
y así hasta toparnos uno junto otro.
Click
Vos y tus ojos bellos de músico viajero.
Un
bum bum
bum bum
que no para nunca y marca un paso y otro.
Entonces Buenos Aires se abre como una flor y los pétalos somos todos nosotros. Una chica me pregunta cómo hacer para llegar al subte B. Estamos en los pasillos subterráneos donde los hombres hormigas caminan sin mirarse. Y yo le digo que me siga, que yo no voy hacia el B pero que puedo ayudarla. Y empezamos a caminar junto con las otras hormigas.
Cric - cric. Cric- cric.
Paso a paso descubro que ella es de Resistencia y que su andar es distinto. Los pasillos se dividen, se angostan, suben, bajan y la dejo en el comienzo de uno que la conducirá al subte que anda buscando mientras yo me dirijo al D por otro pasillo y adiós, hasta luego, ya no te veré pero qué bueno que exista gente de Resistencia en esta ciudad.
bum bum
bum bum
y así hasta toparnos uno junto otro.
Click
Vos y tus ojos bellos de músico viajero.
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