jueves, 9 de septiembre de 2010

Paco Ibañez

Estoy en el Teatro Coliseo con mi hermano un sábado a la noche. Venimos a escuchar a Paco Ibañez. El hombre tiene 75 años, una guitarra y una voz que hace temblar las piedras. Arranca con una canción que dice "porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos". Sin poder evitarlo, empiezo a lagrimear. ¿Dios! ¿Qué me pasa? ¿Qué me emociona tanto de esta canción? ¿Por qué estoy llorando tanto? ¿Es Rafael Alberti lo que me emociona o hay algo más detrás de todo esto?
En el intervalo nos encontramos con un amigo de la infancia. El también está emocionado. Nos dice: esto es como una máquina del tiempo que va directo al '85.
Una máquina del tiempo. Algo de eso hay.
Mi mamá joven, cantando, con todos los cancioneros desparramados en el living de la casita de Paraná. Mamá tenía una bolsa llena de cuadernos escolares. Las canciones estaban con su letra manucrita.
Es que Paco Ibañez es la infancia, es un LP con hermosas ilustraciones y canciones que hablaban de lobos buenos y corderos malos. Paco Ibañez es mamá cantando, le digo a mi hermano que también lagrimea un poco a mi lado.
Y sólo entonces después nos reímos.

Pancho Sancho Ancho Rossi

Pancho es mi mejor despertador. A las siete de la mañana viene a mi cuarto. Escucho sus patitas golpeteando la madera y su jadeo de perrito viejito. Le gusta acostarse en cuanto trapo haya ( no más ropa tirada a riesgo de que toda mi ropa huela a perro). Si quiere hacer pis me ladra, yo me levanto, le abro la puerta del jardín y él sale disparado a vaciar su vejiga. Y así.
Descubrí que si lo saco tarde a la noche no necesita salir disparado temprano a la mañana y gano una hora más de sueño.
Descubrí que si lo hago caminar mucho de noche, a la mañana anda cojeando por los rincones.
Después se le pasa.
Le gusta tomar sol si estoy afuera en el jardín.
No se sube al futón de shiatsu (bueno, una vez, a escondidas).
Si estoy escribiendo o trabajando en el escritorio, se duerme en el hueco donde están mis pies.
Si estoy cantando o garabateando cifrados en un papel, suspira y me mira desde un rincón.
Si me voy, llora mansamente. Yo le digo que no sea tan Saro Bernardo.
Después se queda tranquilo.
Amo a este perro.

martes, 7 de septiembre de 2010

lunes, 6 de septiembre de 2010

Tao de la raíz sola



















No se ha de despreciar el trabajo que requiere quitar una planta cómodamente enraizada de la faz del jardín.
No se han de despreciar los golpes de azadón y pala, el filo de las tijeras, las manos rasposas y húmedas.
No se ha de despreciar el sudor con que se remueve la tierra compacta. La fuerza que lleva a socavar el interior de una cueva fértil y profanar la vida que allí prolifera.
No se ha de despreciar la sutileza de los dedos penetrando entre las raíces de la planta, separándola de su entorno, de un otro ser que la anuda a la tierra, la chupa hacia el centro.
No se ha de despreciar la lucha febril entre ambas raíces, la vana lucha de intentar despegar dos cosas sin lastimarlas. No se ha de despreciar la savia que sangra, la humedad que se seca, la tierra que se chamusca, el hueco hondo que resta, el aire nuevo penetrando.

Pero tampoco se han de despreciar mis brazos que abrazan a la planta que ha de vivir, la que ha de plantarse en otro sitio, la que, aún herida, se quedará para enraizar en otro sitio de este jardín.

Hubo una vez dos y ahora hay una. Una sola. Y está bien.

martes, 31 de agosto de 2010

La raíz de mi vocación

Dice Otilio Galíndez (y yo le creo):

De no ser por mi mamá y mi papá yo no hubiera tenido inclinación musical. Eso nació y se desarrolló bajo los estímulos musicales de mi mamá que se la pasaba todo el día cantando (todavía lo hace). Ella me enseñó canciones del siglo XIX y XVIII. Yo me las aprendí todas, ahorita debo haberme olvidado varias. Pero esa es la raíz de mi vocación. Las vocaciones tienen una raíz. Esa es la mía.
De la misma familia, por ejemplo, mi hermano no. Mi hermano tiene oído rítmico pero no melódico. Baila y toca la maraca, señal de que tiene oído rítmico, pero cuando quiere pronunciar una nota... pobrecita esa nota.
Decididamente, la culpable de todo lo bueno que yo haya hecho es mi mamá.

Mundo "ok"

Hans dice:

el ok nace como una frase de esperanza

¿sabés como nace?

flor dice:

no, contame

Hans dice:

originalmente la "o" era un cero

en la primera guerra mundial

cuando salían las patrullas

en las guerras de trincheras

al volver anotaban las bajas

y cuando no había ninguna escribían

0 k (illed)

o sea

ningún muerto

flor dice:

y a eso vos le llamás una frase de esperanza...

Hans dice:

después quedó ok como que está todo bien

flor dice:

¿o sea que decir todo ok es como decir ningún muerto?

Hans dice:

bueno si sos soldado

o madre de un soldado

era bastante esperanzador

flor dice:

pero ya no estamos en una guerra y no somos soldados

aunque eso nunca se sabe, todo es una potencial guerra

en este mundo tan "ok"

Hans dice:

jajajajajajaja

flor dice:

pero me gustó tu historia

y ahora entiendo por qué nunca me gustó el ok

porque no es un all right

no es ni el equivalente de un all right

es un "nos salvamos por un pelito"

es un "uf, seguimos acá"

Hans dice:

jajajajajaja

flor dice:

es como esa frase brazuca "tudo legal"

que es horrible

porque si todo es legal

¿dónde está la diversión?

lunes, 30 de agosto de 2010

arándano

Padres de viaje por el Viejo Mundo.
Padre tiene un arándano negro (blackberry).
Apenas llegan a Francia recibo un mensaje de texto.

Hola Flor. Llegamos. Estamos tomando un café en el passage des panoramas. Hay trapitos y mimos en las calles de París. ¿Qué diría Macri?
Besos.
Maman et papa.

Me asombra que mi padre pueda acordarse del señor Macri a miles de kilómetros de Buenos Aires. Pero ya al día siguiente, con el segundo mensaje, todo mejora.

Acabamos de salir del museo Rodin. Nuevo an cafe et an noisette. Mama marvilleux, yo aussi. A tout aleur. Comme an savaix? Quel francois que je suis, ma vie!
Papa.

¡Ahora sí! Tamaña exaltación del peor francés jamás escrito sólo connota que la están pasando genial. Al día siguiente recibo otro mensaje más.

Estamos en el Pompidou. Mamá te compró un rallador de queso. Te va a encantar. Besos. C

Este mensaje, por lejos, es el que más ternura me da.
A veces me sacan de quicio pero no puedo evitar quererlos.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Un chivo

Mi hermano, el artista plástico Lucho Rossi, va a estar participando en la UNIART que se hará en el Centro Cultural Borges este 27 de agosto y seguirá hasta el 4 de septiembre. Aquí tendrán más información.

domingo, 22 de agosto de 2010

La exclusividad de Nespresso

















Hace un tiempo mi padre -amante del buen café- se compró una máquina de café Nespresso. Fue una gran novedad porque es sabido por todos los que frecuentan la casa de mis padres que el café allí nunca gozó de "buena salud". La máquina, entonces, vino a reivindicar a mi padre que con buen gusto y generosidad empezó a despachar ristrettos, capuchinos, cortados y cafés con leche coronados de una espuma alta y aireada, digna del mejor bar italiano. Era un placer tomarse un sabroso café luego de un copioso almuerzo de domingo.

Sin embargo, como era de preveer con estas máquinas sofisticadas, hace un par de semanas, la Nespresso se rompió. Mi padre, desolado, la llevó al local más cercano para ver si podían arreglarle a su bebé y se quedó estupefacto al enterarse de que no era así como se procedía en caso de algún desperfecto técnico. Le explicaron -muy cortésmente- que debía llamar a un determinado número, concertar una cita con un encargado que arreglaría la máquina y esperar a que fueran especialmente a su casa. En caso de que el encargado no pudiera arreglar la máquina en ese preciso momento le dejarían una de respuesto hasta tanto pudieran arreglar la rota "para que usted no se quede con las ganas de seguir degustando nuestros deliciosos cafés" (que entre líneas sólo podía significar "para que usted siga comprando nuestros deliciosos y costosos cafés" ya que es sabido que una máquina Nespresso sólo funciona con los cartuchos de café Nespresso y ahí es donde radica todo el negocio de la exclusividad.).

A mi padre todo esto le significó un problema más que una solución. Primero alguien tenía que estar en la casa para recibir al encargado de arreglar la máquina de café. La exclusividad se le empezó a tornar un tanto pesada. Sin embago, la idea de que le dejaran una máquina de respuesto mientras le arregablan la suya propia le pareció divertida. Finalmente, llamó al número que le indicaron y luego de varios intentos logró arreglar un horario para que alguien pasara por su casa y arreglara la bendita máquina. Mientras tanto, le prestamos la Volturno que, dicho sea de paso, jamás falla y funciona con cualquier buen café (hay cafés muy ricos y no necesariamente muy caros) aunque, claro está, no llegan a tener *esa* espuma (¡oh, gloriosa espuma!) que te da la máquina de Nespresso.

Llegó el día en que un encargado pasó por la casa de mis padres y como era de preveer no pudo resolver el problema de la máquina en el momento.

-Bueno, me la voy a tener que llevar.
-Ah... entonces, ¿me das la de repuesto?
-Uh, ¿sabe qué pasa? Recién acabo de entregar la última.
-...
-...
-Decime, querido... ¿cómo te llamás? -Mi padre cuando le dice "querido" a alguien lo dice con un tono francamente horrible que te da como una serie de escalofríos en continuado.
-Franco.
-Franco... seamos francos. Hacele honor a tu nombre.
-Señor... yo...
-Vamos, Franco, vos y yo bien sabemos que nunca hubo una máquina de respuesto.
-Lo que pasa es que...
-Decime, ¿alguna vez le entregaste una máquina de respuesto a alguien?
-La verdad es que.... eeeh...
-...
-Y... no.
-Me lo imaginaba, Franco.
-Si llama, capaz le entregan una.
-Claro, Franco*. Llevate la máquina. Por favor. Y gracias por la franqueza.

A veces, vale más un piano en la cabeza.

*Nótese la cantidad de veces que mi padre dijo "Franco" en la conversación. Como para taladrarle la cabeza al pobre pibe.

viernes, 20 de agosto de 2010

El Tao de las Marimoñas

-¡Mirá, mi amor! ¡Nacieron las marimoñas que me regalaste!
-Florencia, eso es perejil, ¡por el amor de dios!
-...
-Es... perejil.
-Pero son los bulbos que me diste en el otoño.
-¿Y dónde están las flores?
-...
-...
-Dale... ¿tiempo?


jueves, 19 de agosto de 2010

Hay

Hay una incipiente primavera fileteando mi jardín.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Varda hace bardo y es genial

Les comparto algo que me pasó Nico.
Creo que este chico me entiende.

martes, 17 de agosto de 2010

Suban el volumen

Lunes feriado.
Reunión de primos en la casa de mi hermano Lucho y su mujer Laura.
Estamos sentados en el living charlando animadamente, el mate circula, hay facturas ricas, los infaltables sánguches de miga, el budín de manzanas y galletitas caseras. Hablamos de la vida, los pequeños placeres, contamos anécdotas. Los hijitos de mis primos -Sofi (6), Male (3) y Lula (casi 3)- están jugando en la otra habitación. Desde el fondo nos llega la voz de Caetano Veloso, suavecita.
De pronto, como si el equipo de música hubiera sido poseído por un súcubo infernal nos invade un estruendo y la voz de Caetano Veloso que hasta entonces era una letanía suave se transforma en un monstruo parlante musical acompañado por gritos y llantos.
-¡BUAAAAAAAAAAH!
Salimos corriendo y nos topamos en el pasillo con las nenas que han salido disparadas como una tromba, como si hubieran visto (o escuchado) al mismísimo diablo. Lloran desconsoladamente. Una de ellas, en la carrera por escapar ha perdido el vestido (?).
Por suerte, una mano adulta mágicamente baja el volumen de la música y felizmente Caetano vuelve a su suavidad habitual.
-¿¿¿Qué pasó???
-¡BUAAAAAAAAH!
-¡Ahora van a pensar dos veces antes de tocar el equipo de música!
La carcajada general inunda la sala. Los adultos nos reímos como niños y los niños lloran desconsoladamente sin entender nuestra risa.
Después, una vez que ellos se calman les preguntamos si quieren ver Peter Pan.
-¡¡¡Sí!!!
Laura les acerca la laptop.
-Bueno, pero se quedan quietitas y no tocan nada eh.
-....
-Eso -acota mi primo Leandro- ¡No toquen el bafle!
-¿Qué es un bafle?
-¿Te acordás lo que pasó con la música recién?
-...
-Bueno, no toquen NADA.

Otra que Pavlov.