domingo, 3 de marzo de 2013

Sí, cariño

"Cariño, te elegí dos veces. Y la segunda fue para siempre".


viernes, 1 de marzo de 2013

Sonrisa fácil

La Pedre es nuestro lugar en el mundo para descansar. Cuando el mundo se hace muy pesado y el trabajo muy agobiante, la Pedre es nuestra mejor opción. Allí descansamos como si estuviésemos en casa sólo que no hay teléfonos ni internet, hay un mar espumoso y con olas, un bosque de eucaliptus, comida rica y tiene a La Paloma cerca.
También ayuda que la gente allí sonríe fácil.
No importa si llueve o sale el sol. La Posada del Barco es genial. Siempre que vamos nos dan la misma habitación que da al jardincito. "Como si estuvieras en tu casa", te dice el posadero apenas llegás.
El clima fue inestable pero no nos importó. Hubo sol, lluvia, viento, aguas vivas, cangrejos, algas, arte, ropa linda, delicias del mar, mucha caminata descalzos y mucho amor. Leímos como diez libros cada uno pero ya me los olvidé. Así de bien nos relajamos. 
Volvimos y en Buenos Aires comenzó el otoño.
Amo el otoño. Amo el verano sólo cuando estoy de vacaciones y cerca del agua. 
El otoño me dan ganas de trabajar, seguir estudiando, seguir avanzando.
Se viene un año muy interesante en proyectos.


Pero por sobre todo, se viene un año de sonrisa fácil. 

lunes, 11 de febrero de 2013

domingo, 10 de febrero de 2013

Oro en polvo

Dice Achim Eckert en El tao de la curación: "Sólo si soltamos aquello que ya pasó se puede cerrar el círculo. Sólo si soltamos puede surgir el espacio donde muere lo viejo y nace lo nuevo. Se trata de eliminar los accesorios para mostrar la esencia. Se trata de despedirse, sin rendirse y sin perder confianza. Así se convierte la retirada del mundo en una retirada al mundo esencial."


Me gusta la frase que dice: "se trata de despedirse sin rendirse y sin perder confianza". Hace poco pude experimentarlo y se sintió tan bien.
No es fácil despedirse bien. Pero es tan necesario. 
 
 

jueves, 7 de febrero de 2013

Un año más

El 5 de febrero fue mi cumpleaños y fue un día muy particular. Raro. Un día de contrastes. 
Porque hubo mucha gente muy linda que llamó, escribió, me deseó luz y bendiciones y que incluso compartió masajes. 
Pero también ese mismo día lo operaban a mi hermano.
Festejar en esas circunstancias se hacía raro pero la vida es así. No es muy lineal. A veces es confusa.
Hubo algunos amigos muy cercanos que los días previos, sabiendo del asunto, preguntaron y quisieron saber si iba a hacer algo.
La verdad no supe qué contestar. La verdad no quería hacer nada.
Llegó el día anterior y yo seguía sin saber. Eso exasperaba a Nico que tiene alma de anfitrión, es taurino a más no poder y quería saber para organizar algo.
Le dije que no organizara nada. 
La verdad, yo nunca sé quién va a venir a mi cumpleaños. Y menos un día de semana. Hace años ya que convivo con esto y nunca fue un problema. Es lo que le pasa a la gente que cumple en enero y en febrero. Nunca sabemos y está bien.
Es como cuando alguien me dijo: uy, pobre, vos de acuario con ascendente en géminis y luna en virgo.
Y yo me reí y le respondí: bueno, no conozco otro modo de vivir que no sea en este cuerpo.
Así que.
La operación de mi hermano salió bien.
Muy bien.
El médico dijo cosas asombrosas que el cuerpo humano hace y deshace. También me deseó feliz cumpleaños. 
Brindé imaginariamente con mi hermano. En realidad lo abracé mucho y le acaricié el pelo que es algo que a él le gusta.
También la abracé mucho a Lau, su mujer.
Y hablé por teléfono mil veces con mi mamá. Y estuve con mi papá y Laura sentados en la mesa de un café esperando a que se hiciera la hora.
Esperando.
Pero todo salió bien.
Me perdí de un montón de llamados de mucha gente que trató de ubicarme en mi casa. Y de gente que intentó llamarme al celular pero estaba la línea ocupada.
Pero todos los llamados llegaron de algún modo. Qué grosso.
Hubo mails que me llegaron de lejos en el tiempo y me alimentaron el alma. Los agradezco con el corazón. 
Gracias.
Por estar y acordarse.
Está bueno saber que están ahí.
La yapa fue que hubo quienes se vinieron a Olivos a festejar. Y eso que yo pensaba que íbamos a ser re poquitos. Pero nos multiplicamos. Me enterneció cuando Jochu (11, proximamente 12) me dijo:
-Vos no podés prender las velitas, yo prendo las velitas y te llevo la torta, así sí es un cumpleaños de verdad.
Por ejemplo.
Qué feliz cumpleaños raro.

lunes, 4 de febrero de 2013

Ay, nerve touch!

Hoy comencé un curso intensivo de toque suave de tendones (nerve touch), un estilo de masaje tailandés que es, como dice una amiga colega en estas artes, "dolorosamente" lindo.
Cuando llega Nico a casa le propongo que sea mi conejillo de indias para practicar lo aprendido. Accede y subimos a la habitación donde está desplegado el futón de shiatsu.
Nico se acuesta boca arriba y yo me concentro, junto las manos a la altura del pecho, hago un saludo y comienzo por los pies. De vez en cuando le miro la cara a Nico y veo que sufre en estoico silencio tratando aguantarse y de no decir nada. Pero en un momento, cuando estoy a la altura de la fascia lata, el músculo tensor que está en la parte superior y lateral del muslo (y que suele estar siempre muy tenso) abre inesperadamente los ojos y me interpela gritando:
-¡¡Rossi, esto de toque "suave" no tiene nada!!
-...
-¿¿Para qué sirve todo ESTO??
Claramente el "toque suave" de tendones no es para todo el mundo.

lunes, 28 de enero de 2013

Color

Sem folha nao tem nada.

Me voy al bosque
a descansar la vista del sol
me voy a un cielo verde y oscuro
a desvestir la sombra que crece en mi.

sábado, 26 de enero de 2013

Una foto

Me encontré con esta foto hace un tiempo y me la guardé. Tengo 12 años recién cumplidos pero la sonrisa es la misma que tengo ahora.
Me gusta mucho esta foto. Está tomada en el sur, en el lago Huechulafken.
Es un hermoso lago. Volví a ir varias veces. Amo profundamente ese lugar y cada vez que he ido me sentí inmensamente en conexión con la vida. 
Esta es una hermosa foto.
Hay algo en la esencia de esta foto que siempre me recuerda quien soy a pesar de haber crecido.


Por supuesto, fue tomada en febrero.

Por ejemplo

Mamá, cuando sea grande quiero pisarle la cabeza a Pisa. Por ejemplo.

viernes, 25 de enero de 2013

Tiempo de maduración

La primer escultura es del genio de Giambologna. Se llama "Fiorenza" y es una fémina de pelo largo, delicada. Está en el Museo Nacional del Bargello. La que le sigue también es de Giambologna pero acá la vemos a Fiorenza más crecidita y reventándole la cabeza a la ciudad de Pisa. La escultura se llama "Firenze vence a Pisa". No está mal, ¿no? 

Fiorenza niña

Firenze vence a Pisa

viernes, 18 de enero de 2013

Soy grande

Viene Jochu (11) a casa y se queda a dormir. Luego de cenar ñoquis con salsa scarparo y helado del Colonial le armamos una cama gigante en el cuarto de shiatsu. Me pide si me puedo quedar un rato con ella y entonces tenemos la siguiente conversación.

-Vos hace cuánto vivís en esta casa?
-Y hace.. uy... un montón ya... hace como seis años.
-¿Seis años? Yo creí que Nico primero vivió solo en esta casa y vos después te mudaste.
-No, no. Nico vino después.
-Pero ¿y qué hacías en esta casa tan grande para vos sola?
-Bueno, al principio no estaba sola.
-¿No?
-No, primero viví con otro chico antes de Nico. Pero nos separamos. Después sí, viví unos dos años sola en esta casa. Y después vino Nico.
-Pero vos y Nico ya se conocían. Yo vi una foto tuya en facebook con la gata de Nico y estabas re joven, con el pelo re largo.
-Ah... sí. A Nico lo conocí cuando tenía 18 años. Vos ni habías nacido.

De pronto me siento como si tuviera mil años.
Pero de esos mil años que se sienten super bien.

jueves, 17 de enero de 2013

Dar yoga

Nos juntamos en su casa. Hacía mucho que queríamos hacerlo. Me recibió con la parra verde y frondosa. En una mesita debajo de ella almorzamos algunos de los manjares con los que Pau me obsequió generosamente. Arroz yamaní, verduras cocidas, una ensalada de rúcula y apio, huevos orgánicos y el aceite de oliva más rico del mundo. Después un té de marcela. Charlamos. Hacía tanto que no nos veíamos. Enero tiene esta magia. Tiempo. Posibilidad. Potencialidad. Y lo aprovechamos.
Luego de la digestión desplegamos los mats y nos dimos una clase de yoga mutuamente. La fuimos dando por bloques, turnándonos. Con una mirada, tal vez, ya sabíamos. Nos dejamos llevar por el fluir de la otra. Después hicimos una relajación preciosa.
Gracias, Pau, mi madrina en este camino del yoga. Gracias por tanto amor, apoyo y ganas de compartir.

jueves, 10 de enero de 2013

gollum, la invisibilidad o el siniestro caso del baño en un showcase cinema de Belgano

La idea era ver El Hobbit con amigos en High Frame Definition y por eso elegimos ir al showcase de Belgrano, un complejo de cines en Monroe y Arribeños que manejan esta tecnología. Antes de entrar a la sala se me ocurrió pasar por el baño (El Hobbit dura alrededor de tres horas). Y sucedió algo que quiero contar en este espacio porque lo repaso en mi memoria y aún así no puedo creerlo.

Estaba en el primer cubículo. Había cerrado con la traba. Estaba literalmente bajándome la bombacha cuando sentí que alguien empujaba bruscamente mi puerta. Me sobresalté pero pensé: no pasa nada, alguien se debe haber caído o algo. Pero luego sentí que alguien golpeaba la pared lateral de mi cubículo y eso ya no me gustó. La situación era irreal. Estaba en un cubículo blanco, perfectamente iluminado, inmaculado porque las señoras de la limpieza pasan cada diez minutos a limpiar, en un showcase que tiene cámaras por doquier (menos en el baño) y aún así, de pronto, sentí que algo no estaba nada bien. Agarré mis cosas (tenía la cartera en bandolera y un saquito que había traído por las dudas de que el aire acondicionado fuera muy frío, destrabé la traba y traté de salir. Pero alguien, del otro lado, me lo impidió. Alguien -no sabía si era hombre o mujer- me estaba cerrando el paso. Empujé la puerta pero no podía salir. Mi corazón se aceleró pero no grité. ¿Pésimo instinto de supervivencia? Agradecí que la puerta se abriera hacia afuera. "Puerta liviana, se abre hacia afuera, tengo que poder salir de aquí". Con una fuerza que saqué de las entrañas empujé la puerta, logré sacar un brazo, trabar la puerta y seguir empujando. Sentí que una mano me agarraba del saquito (que por suerte no tenía puesto). Lo solté y salí disparada hacia afuera. A unos metros estaban Nico y una amiga.

-Vámonos ya de acá- fue lo primero que me salió decir. Tenía el pulso acelerado. Ellos me miraban raro, no entendían por qué estaba tan mal.
-¿Qué te pasó, Flor?
-No sé, me encerraron en el baño, no entiendo... salí de pedo.
-¿En el baño, acá?
-¡Sí! ¡Acá!
-¿Te robaron algo?
-No, fue muy rápido, bah, sí, se quedaron con el saquito que tenía. Pero la cartera la tenía en bandolera.
-¡Qué hijos de puta! Querés hacer una denuncia? Vení, vamos a hablar con alguien.
-¿A quién voy a denunciar, si no lo vi? No vi nada.

Hablamos con alguien del personal que más que invitarnos a unos cafés, devolvernos el dinero de las entradas (que no acepté) y pedirme mil disculpas no pudo hacer otra cosa. Una señora de la limpieza me trajo el saquito que lo habían dejado colgado en el primer cubículo del baño.

Luego del café, me calmé, entramos al cine y vimos El Hobbit. No pude evitar pensar en el atacante anónimo y la relación con el anillo que permite la invisibilidad. Me atacó Gollum, pensé. O algo así.  


  

miércoles, 2 de enero de 2013

Hola 2013

El 2012 fue un año increíble de enormes descubrimientos. Sorpresivo, caótico, interesante, fecundo, sanador y espiritual. Se viene un 2013 a puro corazón. Les deseo un buen comienzo de año a todos los que se zambullen en la nube. ¡Gracias!