lunes, 12 de enero de 2009

¿Qué es lo que me hace bien a mí?

¿Ustedes también se lo preguntan?
¿O ya lo saben?

jueves, 8 de enero de 2009

Año nuevo

1 de enero de 2009. Mi hermano y yo estamos de buen humor. A la una emprendemos la vuelta. Saludamos a todos y nos subimos arriba del auto. Damos algunas vueltas por Buenos Aires y luego de un rodeo vamos a buscar a Chizz al barrio de Saavedra. Desde allí, vamos rumbo a Olivos. En la puerta de mi casa nos está esperando Fátima.
La casa se abre y nos abraza.
Se encienden las luces. Se enciende la música con el piano de Chucho Valdez.
Llega Nico y con él llega la música con batería. Kusturica. El olor a albaca impregna la cocina. Limón, cachaça, azúcar y un brindis con daiquiris.
Allí estamos. Cinco personas. Festejando.
¿Qué festejamos?
Los miro y pienso: todos ustedes son libres. ¡Libres! ¡Y me están enseñando como es esto de ser libre!

La casa se abre. Nos protege en nuestros sueños febriles.

La charla se extiende hasta las seis y media de la mañana. Y las risas. Y Kusturica. Y los daiquiris. Y las ganas de estar.

Las ganas de estar son algo fundamental.

¡Así lo canta Totó, la Momposina!

Yo quisiera reirme
¡Ay!, no puedo reirme
Yo quisiera reirme
¡Ay!, no puedo reirme.

Los dejo con su sitio oficial...
aquí.

martes, 6 de enero de 2009

Eva deja de ser costilla

Me peino la tristeza con el peine blanco. ¿Cuántas veces me peino en el día?
El agua me baña las heridas. El viento me seca las lágrimas.
La lluvia de ayer nutre mi corazón.
Me peino muchas veces y las tristezas caen al suelo. Mi pelo crece y crece y crece.
Mi pelo teje nidos.
Mis manos los desatan.
Mi pelo teje nidos.
Y allí, en la cumbre de mis ojos, alguien bello me escribe un poema.
Un poema, a mí.

domingo, 4 de enero de 2009

Pájaro que da cuerda al mundo


Esta foto increíble la sacó
Diego Bathaver


Soltarlo
dejarlo ir
que vuele
que encuentre
su propia voz
ya no me pertenece a mí
yo se lo dejo a él.

Soltarlo al aire
dejar salir
del pecho
este sentimiento
que en mí murió
yo ya vi mi sol nacer
un nuevo amanecer

Volver a comenzar
en la vida
mirando un cielo azul
con fe y con mi poder
y con el corazón
dejando esta canción
por la vida.

Claudia Gómez, Colombia, Music from the coffee lands

jueves, 25 de diciembre de 2008

Mate de la esperanza


No hay cura: simplemente hay más camino.
O no hay nada: la abolición del camino.

Y el camino es dolor.
La curación sería no sufrir.
La curación sería no camino.

Sólo no curarse mantiene abierto el camino.

Roberto Juarroz

Grados de intensidad

La cuestión ahora no es si yo produzco cosas hermosas en la gente
sino
quién
me produce
algo

a mí.

¿Quién me produce algo a mi?

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Buenos deseos


Cada cual tiene que poder romper su maceta.
¿O no?

Buena nochebuena para todos.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Hay flores que se agolpan para florecer y no florecen. Entonces aguardan. La fuerza de esa espera puede poblar los desiertos.

Roberto Juarroz

martes, 16 de diciembre de 2008

Palabras de un amigo músico

-Viste que en diciembre la gente está como loca con los preparativos de las fiestas, cerrando cosas, viendo gente. Me siento tan a contramano de todo el mundo.
-Es que vos no te regís más por el calendario solar o el calendario lunar. Vos te regís por el calendario floral.
Alguna vez le dije cosas que hoy ya no puedo recordar qué eran.
Triste.

domingo, 14 de diciembre de 2008

To you and me

La poeta ha escrito:
Ya no.
Ya no te veré morir.

Yo escribo:
No tendré tus hijos
No tendré tu hombro
ni los ojos verdes
ni los ojos marrones.
Nada de eso
existe ya.

Mi gran pregunta es:

¿Existió alguna vez?

Yeah, you think about that.

lunes, 8 de diciembre de 2008

¿Por qué?

Píscica me escribe lo siguiente:

¿Por qué es tan difícil dejar lo que a uno le hace mal?
¿Por qué es tan difícil armar una mochilita y tomársela?
Supongo que la necesidad de un espacio, de un tiempo concreto, de un arte que crezca día a día es más fuerte que vivir yirando como quien no sabe de qué va la cosa.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Fascinada

Estoy fascinada con el diagnóstico de hara.
El hara canta lo que el paciente no dice. Lo que el paciente ni siquiera sabe o es consciente. Pero hay que saber leerlo. Y no se lee con los ojos sino con los dedos. ¿Cómo interpretar los golpeteos, las durezas, las blanduras del abodmen al tacto?
Dicen los japoneses que una vez que uno tocó 998 haras uno puede comenzar a considerarse un principante,
Yo voy por el número diez.
Esto se está poniendo muy bueno.