lunes, 29 de octubre de 2012

Divinos

Mi gata caza lagartijas.
Las corta en dos de un zarpazo. A veces se las come. A veces las deja descuartizadas en el piso y se va a comer de sus piedritas.
Claramente no lo hace por hambre.
A veces caza una y me la deja intacta en la puerta de la habitación. Entera, perfecta y muerta.
Una vez nos dejó un pájaro. Tieso y con las patas para arriba.
Y después me dicen que los gatos son divinos.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Fallidos

Hablando con mi amiga Ushka, psicóloga de profesión.

Yo -Porque bla bla bla y... al final me vino como anillo al pel... eeeh...
Ushka -Al dedo.
Yo - Eso, como anillo al dedo, gracias.
Ushka -Igual tu fallido fue perfecto. No debe haber sido fácil. Andá a tratar de meter en tu pelo un anillo.

¡Chapeau!

jueves, 18 de octubre de 2012

miércoles, 17 de octubre de 2012

lunes, 15 de octubre de 2012

Los teléfonos

Ya no me acuerdo en donde leí hace poco que hablar por teléfono es algo que está demodé (no sé bien si esta palabra es la adecuada). Se supone que ya nadie espera una llamada. Ya nadie llama a un fijo sin avisar antes y es el colmo del desubique llamarte al celular a menos que sea una llamada funcional. Me puse a pensar que yo debo ser un bicho muy raro porque la verdad es que a mí me encanta hablar por teléfono. Hablar por teléfono es un arte que se ha ido perdiendo. Ni siquiera el skype o el chat con videollamada puede compararse. No sé, hay algo en la camarita que hace que uno se distraiga un poco. Eso de mirar al otro y mirarse a uno mismo, algo de la voz de pierde.
En un teléfono fijo la voz lo es todo. Uno debe hablar. Debe sacar la voz, exponerse a los fallidos y malos entendidos.
A los te quise decir...
O te quiero decir...
Me alegra saber que algunas de mis amigas disfrutan tanto como yo de hablar por teléfono un rato. 

martes, 9 de octubre de 2012

luna de cosecha

Para mi amor, nunca más atinada esta canción (gracias al sabroso volátil):



Come a little bit closer
Hear what I have to say
Just like children sleepin'
We could dream this night away.

But there's a full moon risin'
Let's go dancin' in the light
We know where the music's playin'
Let's go out and feel the night.

Because I'm still in love with you
I want to see you dance again
Because I'm still in love with you
On this harvest moon.

When we were strangers
I watched you from afar
When we were lovers
I loved you with all my heart.

But now it's gettin' late
And the moon is climbin' high
I want to celebrate
See it shinin' in your eye.

Because I'm still in love with you
I want to see you dance again
Because I'm still in love with you
On this harvest moon.




domingo, 23 de septiembre de 2012

Causalidades

Es viernes a la noche. Estoy en el colectivo leyendo Kant y el Ornitorrinco de Umberto Eco. Al lado mío viaja un chico joven y lindo. Mira mi libro con interés y de pronto se anima:
-¿Qué leés?
Me sorprendo. Lo miro. Es joven, muy joven. Le muestro la tapa del libro pensando en su desilusión. Pero no.
-¿Qué es lo que estudiás?
-Semiótica. Bueno, en realidad, enseño semiótica.
-¡Ah!
Está sonriendo. De pronto queda claro que no tengo su edad aunque a veces mi cara delate unos años menos (hace poco me dieron ocho años menos).
-¿Y vos?
-Yo estoy terminando Diseño Industrial. De hecho hoy tuve un día horrible, vengo de que un profesor me destruya el tema de mi tesis.
-Bueno, no te preocupes, es algo normal.
-Pero ya van tres veces. Quiere que sea más específico.
-Ah, sí, ese es el gran problema. Cuando por fin se decide un tema (que nunca es lo que vos querías estudiar originalmente) deja de ser lo interesante que parecía ser al principio.
-Exacto.
-Umberto Eco -le digo señalando el libro - escribió un libro que se llama Como escribir una tesis. En él decía que hay tiempo, mucho tiempo para escribir esa ideota que se te ocurrió ahora, es una idea que quizás te lleve unos ocho o nueve libros desarrollarla. Pero no importa porque es así como funciona. Así que no te preocupes si no entra todo de una en tu primera tesis.
Me mira asombrado. Yo también estoy asombrada. No es muy usual recomendar a Umberto Eco en un colectivo volviendo a tu casa
-Esto que acaba de pasar es genial.
-Sí, ¿no?
-Voy a ver si lo consigo. En la próxima me bajo. ¡Mil gracias!
-De nada.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Bookcrossing en Argentina

¡Liberé mi primer libro!



Vamos a ver si algún afortunado lo "caza" o simplemente lo encuentra.



miércoles, 19 de septiembre de 2012

Rueda del tiempo


La rueda del tiempo comenzó a girar. Nada es permanente. Las flores nacen, crecen, se reproducen, mueren. La rueda era un jardín poblado y luego un jardín en invierno. La rueda giró y giró de manera inefable. Lo que sucedió quedó atrás. El tiempo presente es este momento que giro y cambio, siempre estoy girando y cambiando.
Y así todo tiene un sentido y luego vuelve a perderlo.
Y está bien. 


domingo, 16 de septiembre de 2012

Ohana en Rosh Hashana

Rosh hashaná se traduce generalmente como año nuevo. "Rosh" significa cabeza y "Shaná" año. Pero, la palabra Shaná, literalmente año, proviene del vocablo shinúi que significa cambio.... Rosh hashaná señala tanto la “cabeza del cambio” como shinúi ba Rosh “cambio en la cabeza”.
En la cultura hawaiana "Ohana" significa familia en el más extenso sentido de la palabra, incluyendo parientes de sangre, adoptados o intencionales. Se enfatiza que la familia y amigos están atados juntos y los miembros deben cooperar y recordarse entre sí. Así pues "Ohana" puede consistir en miembros apreciados que no formen parte de lo que típicamente se conoce como familia. Un grupo entero de amigos íntimos también puede ser su propia ohana. Gracias familia linda por venir a compartir con nosotros Rosh Hashana en nuestra casa. ¡Vivan los moishes tanos asturianos y vascos con un poquito de pacha mama!
¡Los adoro!

jueves, 13 de septiembre de 2012

Lamparita

"Nos hacemos preguntas cuyas respuestas ya conocemos". Chupate esta mandarina, nena. Ayer me quedé hasta tarde viendo el documental de Françoise Wolff sobre Jacques Lacan. Me quedé alucinada con la "conferencia" (aunque aclara: "no tengo la menor intención de dar una conferencia pero sí tengo algunas cosas que enseñar") que dio en la Universidad Católica de Louvaine en el año 1972.
Hace tiempo que vengo leyendo extracurricularmente sobre temas que de alguna manera se tocan con lo que doy en la facultad donde enseño una materia llamada Lingüística y Semiótica. Se tocan, coquetean y luego se despiden. Hace tiempo que pienso que me gustaría mucho tomar algún curso de psicoanálisis, leer las fuentes, ir a los textos. No porque quiera ser psicoanalista sino porque me seduce el conocimiento. 
Ayer escuchaba la voz extremadamente potente de Lacan y pensaba: esto es lo que Peirce llamaba primeridad, segundidad y terceridad, esto es el concepto de semiosis sin fin, esto es... ¡Ah!
Sí, ¡ah!

lunes, 10 de septiembre de 2012

Preguntas

Lo de este Ravi Shankar me da rabia. Me pregunto en qué piensa una persona que va a una meditación mundial de este tipo. Me pregunto quiénes son, qué buscan, qué paz, qué espiritualidad. Me pregunto por qué ahora ser vegano está de moda y la revista Ohlalá postea anuncios sobre la onda de comer sano, rico, novedoso y sin productos animales para futuras anoréxicas (ojo, no digo que ser vegano sea eso, simplemente es lo que noto en las publicidades de La Nación).
Hablamos con un colega terapeuta sobre el daño que provocan esta publicidad efervecente. Macri hablándonos del ego. ¿Hasta dónde llegaremos?  Mi colega que además es un profesor de yoga al que respeto muchísimo me dice: hay que volver a las tradiciones. A los maestros. ¿Qué es lo que enseñar el arte de vivir? ¿A respirar? Y cómo lo enseña? Hace una melange de técnicas milenarias que pertenecen al yoga. Nada nuevo bajo el sol. Sólo publicidad.
Palabras como paz y amor prenden como el fuego sobre la paja seca. ¿Quién no quiere paz y amor?
¿Por qué no existe un ente regulador de técnicas complementarias a la medicina alopática?
Bueno. Habrá que seguir trabajando.  
Hay una energía una energía una energía que todo parece decir que sí, que dale, que dale dale dale... porque.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Placeres primaverales

El sol del fin de semana todo lo redime. La humedad, los mosquitos y ese cielo abierto que ofrece Olivos cuando la tarde conmueve. La semana que transcurrió con altibajos, un encuentro y varios desencuentros. Una charla en el medio de la llovizna y la certeza de que estoy caminando. Curiosidad por las certezas de otros. Compartir. No siempre se gana. Pero cuando se pierde también se gana. Querer estar en varios lugares. No poder. Querer poder y entonces soñar.

Sueño que escucho conversaciones ajenas de personas que no conozco. Hablan de alguien a quien amé mucho pero que ya no está en mi vida. Me pregunto qué serán esos sueños. Me pregunto por qué soñaré con personas que no conozco. También sueño con palabras y con flores que se abren. Eso me gusta. Me adueño de esos sueños pero debo despertarme. Afuera, en el jardín, las flores se abren. Y entonces ya no me da pena levantarme.

Cavo la tierra con la pala de hierro esmaltado. La tierra sale húmeda y llena de lombrices. Arranco un hibiscus que planté la primavera pasada y que se lo comieron las hormigas. Pienso que allí puedo plantar otro frutal. El hibiscus quedó sin hojas pero en su ímpetu tiene mínimos brotes que saldrán a la luz si lo dejo. Lo trasplanto a una maceta y le doy tierra nueva, agua nueva y tijeras para las partes que no brotarán. Trabajo en el jardín hasta que los músculos me piden que pare. Siento la espalda dolorida. El sol es tan calido que me quedo en remera.

Almorzamos afuera bajo la Santa Rita. Pescado y arroz con los ajíes que nos regaló C de México. Nos quedamos leyendo al sol. El café recién hecho huele bien. Nico me hace notar que las azaleas están empezando a dar flores. Tienen unos pimpollazos que dan gusto. Viene un gato de visitante a jugar con mis medias. Hace garabatos en el aire. Es bello este gato. Lo dejamos ser. La gata no está, se fue a pasear. Nosotros también. Nos vamos a pasear. El aire está lleno de expectativa primaveral.