El salón es amarillo y lleno de elementos: el paraíso de los alumnos de yoga. Arneses, columpios, cuerdas, cintos, bolsters, ladrillos y las infaltables sticky mats. No falta nada. Mi nueva maestra es esbelta y hermosa. Nos corrige suavemente y nos enseña con precisión. El ambiente huele a incienso, la música es suave y la luz se filtra por un enorme ventanal que da a un hermoso jardín delantero.
Por eso cuando pienso en las clases que solía tomar con Nora, tan austeras y silenciosas, tan llenas de esas ventanas azules con postigos a la calle cerrados y ventanas blancas que daban a un corredor donde una enredadera subía interminable, cuando pienso en esas clases y las comparo con este presente amarillo, me maravillo de las diferencias. Estudiar con Nora era una experiencia casi monástica. Sus clases apuntaban desde un primer momento-ahora lo sé- al estudio del sí mismo en la ejecución de las asanas. Aunque estuviéramos sólo respirando. Ya desde el primer minuto uno se imbuía de su voz y el tiempo se volvía distinto. No había música en sus clases. No había columpios. No había sticky mats. Cada cual se tenía a sí mismo. Sólo era el sonido de la voz de Nora y el de la propia respiración. Un regocijo que pocas veces nos animamos a escuchar.
En este nuevo y confortable estudio amarillo aprendí que esa experiencia que tuve con Nora se llama "so'ham". Aprendí nombres nuevos, asanas nuevas, preparación de asanas más difíciles y una increíble flexibilidad que no sabía que tenía. También aprendí a preguntar cuándo no entiendo y a superar milímetro a milímetro la ejecución de algunas asanas que creía que dominaba. Sé ahora lo que son los bandhas y lo que significa shanti. Puse en palabras algunas sensaciones que ya había sentido y, de pronto, comprendí a mi maestra antigua gracias a mi maestra nueva.
No sé a quién debo agradecer haber tenido como primera maestra de yoga a Nora Malimovka. Ella me enseñó cómo construir los verdaderos cimientos de mis asanas.
Cuando en este estudio amarillo la música invade mis sentidos y algunos alumnos se ponen a hablar entre asana y asana, yo tan sólo respiro mi plegaria y planto los pies en el sticky mat como si fuera la tierra misma. Y vuelvo a esa habitación de ventanas azules, a una enredadera y al misterio que encuentro dentro mío cada vez que digo mi plegaria al respirar y respirar y respirar.
sábado, 30 de agosto de 2008
jueves, 28 de agosto de 2008
Yoga
Me descubro esbelta, elástica y silente.
Los avatarares ya no pueden quitarme lo que verdaderamente me hace feliz. Sé por dónde tengo que ir aunque la mente juegue en zig zag conmigo.
Los caminos de la vida están llenos de bifurcaciones.
Así como septiembre se llena de pimpollos, mi alma se llena de nuevos brotes.
Tengo infinidad de deseos por crecer pero no me preocupa cumplirlos enteramente. Sé que en esa infinitud hay una unicidad. Y en esa unicidad intento reconocer lo que ya conocía, lo que conocí, lo que se quedó atrapado en la tenacidad de mis hombros.
Los avatarares ya no pueden quitarme lo que verdaderamente me hace feliz. Sé por dónde tengo que ir aunque la mente juegue en zig zag conmigo.
Los caminos de la vida están llenos de bifurcaciones.
Así como septiembre se llena de pimpollos, mi alma se llena de nuevos brotes.
Tengo infinidad de deseos por crecer pero no me preocupa cumplirlos enteramente. Sé que en esa infinitud hay una unicidad. Y en esa unicidad intento reconocer lo que ya conocía, lo que conocí, lo que se quedó atrapado en la tenacidad de mis hombros.
martes, 19 de agosto de 2008
Kioto

Siempre que empiezo a leer un libro de Kawabata simplemente siento que no es el momento. Entonces dejo su libro a un costado de mi mesa de luz y espero. Siempre me ha sucedido así. Los libros de Kawabata exigen un cierto estado mental y emocional. Y Kioto no es una excepción. Cuando apenas leí la siguiente frase "Chieko descubrió las violetas florecidas en el tronco del viejo arce" instantáneamente cerré el libro. Afuera, desde mi ventana, se veía al otoño en su labor de deshojar árboles. Un par de meses más tarde conseguí que las violetas de Chieko me atraparan. Y así fue como me adentré en un Kioto cuyo mundo de festividades, kimonos, templos y jardines cautivó mi corazón.
Será que mi forma de leer ha cambiado. Lo cierto es que la historia de las mellizas separadas al nacer fue lo que menos me interesó. Lo que sí me conmovió fue la mirada de Chieko sobre las flores, los árboles y la geometría de los jardines de Kioto. En realidad, lo que me conmovió fue la Kioto de Kawabata.
Cuando me sucede esto entiendo por qué ya no leo tantas novelas como antes.
Cada vez me importan menos las historias que me puedan contar los libros. No lo digo con tristeza. Es una realidad.
Y está bien.
lunes, 18 de agosto de 2008
¿Cómo leer Nube de agua?
A nadie le gusta que le digan cómo leer. Cada cual tiene derechos imprescriptibles como lector -Daniel Pennac dixit-, entre los cuales se encuentran el derecho a saltearse páginas, a no terminar un libro, a releer, a leer cualquier cosa, a picotear, a no leer, etc.
Este blog nació en mayo del 2004. La única forma de leerlo era por orden cronológico. Después blogspot nos fue sorprendiendo con paletas de colores, templates fáciles de armar, fotos, música y las famosas "etiquetas". En un principio etiquetar un blog personal me parecía absurdo pero hace poco descubrí que puede resultar una forma interesante de internarse en esta nube. Al menos para mí. Así que están invitados, si así lo desean, a internarse en mis yoes (mi ser flor, mi ser cantante, mi ser escribiente, mi ser urbano) y demás reflexiones.
Este blog nació en mayo del 2004. La única forma de leerlo era por orden cronológico. Después blogspot nos fue sorprendiendo con paletas de colores, templates fáciles de armar, fotos, música y las famosas "etiquetas". En un principio etiquetar un blog personal me parecía absurdo pero hace poco descubrí que puede resultar una forma interesante de internarse en esta nube. Al menos para mí. Así que están invitados, si así lo desean, a internarse en mis yoes (mi ser flor, mi ser cantante, mi ser escribiente, mi ser urbano) y demás reflexiones.
miércoles, 16 de julio de 2008
Jaime Ross: Hermano, te estoy hablando

Por si fuera poco, he ido a escuchar a Jaime Roos en la Trastienda. Me emocioné muchísimo con muchas de sus canciones. Fue como reencontrar a un viejo amigo muy querido.
Después del recital Guille me llama "señorita F" por esa canción que dice:
"Ay, señorita F venga por mi... No me deje tan solo, vuelva por mi."
martes, 15 de julio de 2008
Una perspectiva no psicoanalítica de los sueños
Michio Kushi asombra cuando dice que no deberíamos soñar. Cito textualmente de su libro Introducción a la filosofía y medicina oriental:
Si estamos en buenas condiciones, generalmente, no soñaremos, y si lo hacemos será siempre un sueño real. Si después de haber dormido perfectamente, percibimos una imagen real del mundo y comprendemos la vida, comprenderemos haber tenido un buen sueño.
Más adelante se detalla la relación estrecha que existe entre el mal funcionamiento de algunos órganos y los sueños correspondientes.
Por ejemplo, si soñamos con mucha gente, aglomeraciones, ruidos, vientos fuertes, luchas, peleas y tormentas probablemente nuestro elemento madera no esté funcionando adecuadamente: hígado y vesícula biliar. En cambio si soñamos con sentimientos de soledad y estos sueños suelen ser inconexos, confusos y fragmentarios la falla puede tener que ver con el elemento metal: pulmones e intestino grueso.
Para cada elemento se detalla una serie de sueños.
Yo no sé.
Lo cierto es que hay veces que sueño muchísimo y eso no significa que descanse realmente. Por el contrario, muchas veces los sueños me cansan y amanezco como si hubiera estado luchando en medio de la noche. Otras veces no recuerdo haber soñado nada y amanezco saciada.
En cuanto a sueños reales... conozco gente que los ha tenido.
Pero quizás... esto no se relacione con nada.
Si estamos en buenas condiciones, generalmente, no soñaremos, y si lo hacemos será siempre un sueño real. Si después de haber dormido perfectamente, percibimos una imagen real del mundo y comprendemos la vida, comprenderemos haber tenido un buen sueño.
Más adelante se detalla la relación estrecha que existe entre el mal funcionamiento de algunos órganos y los sueños correspondientes.
Por ejemplo, si soñamos con mucha gente, aglomeraciones, ruidos, vientos fuertes, luchas, peleas y tormentas probablemente nuestro elemento madera no esté funcionando adecuadamente: hígado y vesícula biliar. En cambio si soñamos con sentimientos de soledad y estos sueños suelen ser inconexos, confusos y fragmentarios la falla puede tener que ver con el elemento metal: pulmones e intestino grueso.
Para cada elemento se detalla una serie de sueños.
Yo no sé.
Lo cierto es que hay veces que sueño muchísimo y eso no significa que descanse realmente. Por el contrario, muchas veces los sueños me cansan y amanezco como si hubiera estado luchando en medio de la noche. Otras veces no recuerdo haber soñado nada y amanezco saciada.
En cuanto a sueños reales... conozco gente que los ha tenido.
Pero quizás... esto no se relacione con nada.
martes, 8 de julio de 2008
flexibilidad
¿Pueden juntar los dedos de cada mano y formar un ángulo de noventa grados entre los dedos y el dorso de la mano?
Hagan la prueba y me cuentan
Ojo, no hablo de juntar las manos, eso es fácil.
Hablo de los dedos. Formar con los dedos y el dorso de la mano un ángulo de noventa grados.
A ver...
Hagan la prueba y me cuentan
Ojo, no hablo de juntar las manos, eso es fácil.
Hablo de los dedos. Formar con los dedos y el dorso de la mano un ángulo de noventa grados.
A ver...
jueves, 3 de julio de 2008
Productos nuevos (y macrobióticos)
Nuevos alimentos se amuchan en mi alacena.
Comprendo que es invierno y que comer no es un acto menor. Nunca es menor el acto de alimentarse. Cada cosa que llevamos a la boca tiene luego todo un proceso de digestión que lleva energía y salud. El ser humano es tan fuerte que puede digerir casi de todo (menos veneno) pero a costa de mucha salud y mucho esfuerzo.
Hace poco decidí tomar un curso de cocina natural. Eran pocas horas y una vez preparado el plato nos lo comíamos en alegre conversación. Imaginen a varias mujeres de muy distintas edades preparando alimentos y hablando de la vida. Se me ocurre que así se debía cocinar en pequeñas comunidades.
El panorama que me abrió ese curso fue increíblemente enriquecedor. Algunos alimentos no los conocía y otros los había oído nombrar pero jamás me hubiera animado a prepararlos sola.
Es increíble lo mal que comemos y lo poco que sabemos de las cosas que comemos.
Al mismo tiempo tomé la severa decisión de no volver a pisar un hipermercado jamás. La última vez que fui a Carrefour había un olor a podrido mezclado con lavandina insoportable. El cajero se quiso hacer el chistoso y me empezó a contar como les rompía los envases a los clientes que le caían mal. Los demás hipermercados tampoco me fascinan por sus aromatizadores de ambiente. Me da mucha desconfianza entrar a un lugar donde venden comida y que esté aromatizado.
Los lugares donde venden comida deberían oler a comida.
Comprendo que es invierno y que comer no es un acto menor. Nunca es menor el acto de alimentarse. Cada cosa que llevamos a la boca tiene luego todo un proceso de digestión que lleva energía y salud. El ser humano es tan fuerte que puede digerir casi de todo (menos veneno) pero a costa de mucha salud y mucho esfuerzo.
Hace poco decidí tomar un curso de cocina natural. Eran pocas horas y una vez preparado el plato nos lo comíamos en alegre conversación. Imaginen a varias mujeres de muy distintas edades preparando alimentos y hablando de la vida. Se me ocurre que así se debía cocinar en pequeñas comunidades.
El panorama que me abrió ese curso fue increíblemente enriquecedor. Algunos alimentos no los conocía y otros los había oído nombrar pero jamás me hubiera animado a prepararlos sola.
Es increíble lo mal que comemos y lo poco que sabemos de las cosas que comemos.
Al mismo tiempo tomé la severa decisión de no volver a pisar un hipermercado jamás. La última vez que fui a Carrefour había un olor a podrido mezclado con lavandina insoportable. El cajero se quiso hacer el chistoso y me empezó a contar como les rompía los envases a los clientes que le caían mal. Los demás hipermercados tampoco me fascinan por sus aromatizadores de ambiente. Me da mucha desconfianza entrar a un lugar donde venden comida y que esté aromatizado.
Los lugares donde venden comida deberían oler a comida.
Olores
¿Me parece a mí o el olfato se me ha agudizado?
Cada vez el mundo es más oloroso.
La gente huele mal. Malísimamente mal. Algunos parecen haber dormido en una lata de salmuera. Salado, salado. Otros parecen pasados por un limón. Acidísimos. Otros esparcen un olor dulzón poco apacible, como de flores ya pasadas.
Y no sigo enumerando porque ya me dio náuseas.
Buenas noches.
Cada vez el mundo es más oloroso.
La gente huele mal. Malísimamente mal. Algunos parecen haber dormido en una lata de salmuera. Salado, salado. Otros parecen pasados por un limón. Acidísimos. Otros esparcen un olor dulzón poco apacible, como de flores ya pasadas.
Y no sigo enumerando porque ya me dio náuseas.
Buenas noches.
viernes, 20 de junio de 2008
Fueguito mínimo
Desliza la lluvia su tersa suavidad y aviva mi fueguito mínimo. Adentro, la víscera roja canta y yo puedo saltar el abismo. La verdad es un manto de piedras verdes. Un peso cosido a mi espalda. Pero todo lo que se ha cosido -en un tiempo pretérito- hoy se ha de descoser. Y todo lo que podía cantarse no ha de cantarse más. Un beso cosido a mis labios también se ha de descoser. Y la amarra que sostenía el barco se ha podrido y lo ha soltado.
A la deriva, en esta lluvia nueva, descubro un viento que no sabía que tenía. Y ese viento me habla de mí.
De lo que soy.
De lo que hoy ya no seré.
De lo que mañana sí seré.
Y no puedo sino sentir el agradecimiento.
A la deriva, en esta lluvia nueva, descubro un viento que no sabía que tenía. Y ese viento me habla de mí.
De lo que soy.
De lo que hoy ya no seré.
De lo que mañana sí seré.
Y no puedo sino sentir el agradecimiento.
martes, 17 de junio de 2008
Tagine de pollo
Como los precios se fueron al cuerno busco en el libro de Narda una buena manera de hacer mi pechuga de pollo. Ya que cuesta caro al menos pongamos algo de originalidad en el plato. Elijo hacer el tagine de pollo que no parece complicado y que además pide ingredientes que tengo o que puedo llegar a conseguir. No les conté que el cilantro que planté de semilla creció y ya tiene hojitas para comérselo todo así que mi tagine será aún más auténtico. Perejil nunca falta. Me han traído nueces pekan del tigre y aunque la receta es con almendras, creo que las nueces le van a aportar sabor. Cebolla no se le niega a ningún plato, tampoco especias que nunca han de faltar en cualquier cocina que se precie. Así que allá vamos. Calorcito de hornalla, todo a la olla y a pasar estos días fuleros.
domingo, 15 de junio de 2008
El amigo de Baudelaire

Leo a Andrés Rivera, El amigo de Baudelaire. Impecable. Rivera es crudo cuando escribe. Filoso. Pero lo filoso puede ser hermoso. ¿Es literatura lo que leo? ¿Son premoniciones? ¿Pretende ser histórico?
Los dejo con un par de citas:
En Buenos Aires quien nace sabe: a) Si tiene dinero, puede comprar sacerdotes, jueces, abogados y comisarios, sin contar el cielo y el infierno. b) Si no tiene dinero, es carne de calabozo. Buenos Aires no enseña ni da lecciones a nadie.
Lo dicho: en este país, quien posee dinero, vacas y tierra, muchas vacas, mucha tierra, mucho dinero, lo tiene todo. Hasta púberes, si uno es más perverso de lo que los otros imaginan.
lunes, 9 de junio de 2008
Maria Bethania y Omara Portuondo: Un verdadero espectáculo de amor
Pocas cosas pueden ser tan mágicas como ver y escuchar a un verdadero artista arriba de un escenario. No importa si es en el Luna Park, en el Canecao, en el Opera o en el Gran Rex. Pocas cosas pueden hacernos vibrar tanto como cuando un verdadero artista se para en el escenario y nos hace llorar, reir, emocionar. Y eso fue lo que precisamente hicieron María Bethânia y Omara Portuondo este sábado por la noche en el Luna Park.
No sólo desplegaron maestría en el arte que las dos realizan con inteligencia y sabiduría. También desparramaron algo muy difícil de explicar y muy difícil de lograr en estos tiempos: una emoción fuertísima, una hermandad promovida por el "abrazo de la música", una explosión de belleza y entrega.
Desde el repertorio cuidadosamente elegido -donde abundaron composiciones de Marta Valdés, Gonzaguinha, Juan Formell, Orlando de la Rosa y Adauto Santos- hasta los ademanes cariñosos y pequeñas danzas que se prodigaron durante todo el tiempo que compartieron el escenario. Nunca se sintió tan fuerte que la música latinoamericana existe y que Brasil no es un ente separado. Nunca fue tan preciso el idioma portugués acariciado por las estrofas del español. Una verdadera proeza que tiene todo el tinte del esfuerzo que María Bethânia pone en sus proyectos y actuaciones.
Maravillosas las dos.
Ambas mujeres.
Ambas artistas.
Ambas amigas.

Los dejo con un link a una de las canciones que más me conmovieron: cio da terra.
No sólo desplegaron maestría en el arte que las dos realizan con inteligencia y sabiduría. También desparramaron algo muy difícil de explicar y muy difícil de lograr en estos tiempos: una emoción fuertísima, una hermandad promovida por el "abrazo de la música", una explosión de belleza y entrega.
Desde el repertorio cuidadosamente elegido -donde abundaron composiciones de Marta Valdés, Gonzaguinha, Juan Formell, Orlando de la Rosa y Adauto Santos- hasta los ademanes cariñosos y pequeñas danzas que se prodigaron durante todo el tiempo que compartieron el escenario. Nunca se sintió tan fuerte que la música latinoamericana existe y que Brasil no es un ente separado. Nunca fue tan preciso el idioma portugués acariciado por las estrofas del español. Una verdadera proeza que tiene todo el tinte del esfuerzo que María Bethânia pone en sus proyectos y actuaciones.
Maravillosas las dos.
Ambas mujeres.
Ambas artistas.
Ambas amigas.

Los dejo con un link a una de las canciones que más me conmovieron: cio da terra.
viernes, 6 de junio de 2008
Mi lado derecho se queja porque el izquierdo adquirió preponderancia. Yo soy diestra, le dije. Muy diestra. Una semana después me tragaba estas palabras.
A veces para soltar la voz no hay que decir nada.
Le digo que no me prejuzgue. Y él dice que no es prejuzgar, que me conoce, que *sabe*.
Me río por dentro. ¿Cómo sabé él algo de mí que yo no sé aún?
Estamos ante un nuevo paradigma, le había dicho mi padre a mi madre refiriéndose a mí. Y contra todos los pronósticos no sólo no me molestó su parecer sino que se lo agradecí con el alma.
A veces para soltar la voz no hay que decir nada.
Le digo que no me prejuzgue. Y él dice que no es prejuzgar, que me conoce, que *sabe*.
Me río por dentro. ¿Cómo sabé él algo de mí que yo no sé aún?
Estamos ante un nuevo paradigma, le había dicho mi padre a mi madre refiriéndose a mí. Y contra todos los pronósticos no sólo no me molestó su parecer sino que se lo agradecí con el alma.
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