lunes, 27 de septiembre de 2004

Escritos de Ciudad Oculta

Algo que escribió una alumnita el otro día:

Manzana que calló del árbol
Antes de medianoche
Negando ser compartida con
Grandes bocas
Oscuras.

miércoles, 15 de septiembre de 2004

Taller Literario en Ciudad Oculta

Estudié Letras.
Soy un producto de Puan 480 más algunas otras cosas, por suerte.
Hace exactamente un año, con una compañera de la facultad (la Montse) fundamos un pequeño taller literario para niños en un comedor popular en la Villa 15, más comúnmente llamada Ciudad Oculta. Allí vamos todos los sábados, cargadas hasta la médula de libros, y durante dos horas, con un grupo de chicos de entre ocho y catorce años, leemos cuentos, escribimos, inventamos, discutimos textos, elegimos libros. Todo esto acompañado por la merienda de las cuatro de la tarde.Costó mucho empezar, que el grupo se formara. Yo tuve que leer mucha literatura infantil y juvenil que desconocía. Imagínense, la facultad carece de este tipo de formación. Así que entre tropiezos y trancos largos llegamos a hacer una verdadera mezcolanza de textos literarios.Así y todo no siento que "enseño literatura" en el sentido estricto del término ni que soy una "promotora de la lectura".
Fíjense, las clases suelen diversificarse en muchísimos aspectos: la historia de nuestro país, la geografía del mundo -o de otros mundos cuando usamos mapas inventados-, los planetas, el sistema solar, lo mitos griegos, la conquista de América, la magia, la ciencia. Otras veces, tenemos que detenernos a explicar cosas muy simples: cómo se hace un diálogo, cómo se escribe una palabra, dónde se ponen los puntos y las comas.
Hace dos sábados vino canal 7 del programa "Cultura Cero". Quizás salimos en alguno de los programas de Septiembre/Octubre. Como no tengo tele ustedes posiblemente se enteren más que yo de este asunto.

domingo, 12 de septiembre de 2004

La Seño

Me despierto por una ráfaga de luz que se cuela traviesa por mis persianas mal cerradas. Tres horas después me subo al 80 que me escupe en Mataderos.
Pues aquí estamos: yo, una tarde de sol, la Montse y un grupo de chicos dispuestos a leer a Ray Bradbury y a escribir sobre ciudades.
Pues aquí estamos: desafiamos el sol, la tarde, los chicos que juegan al fútbol y pegan pelotazos a la ventana rota del comedor popular de Doña Cielo.
Pues aquí estamos: en el corazón de Ciudad Oculta, casi en la intersección de dos calles cuyos nombres jamás se hubieran juntado en vida: Eva Perón y Lisandro de la Torre. Así de contradictoria es la Argentina.
-¡Feliz día seño!
-¡Feliz día!
La tarde sigue su rumbo. Escucho sus voces, se ríen, hablamos de literatura. Los libros se apilan en las mesitas blancas. Los veo regodearse con Crónicas Marcianas y la leche que les servimos en unos vasos color rojo, de plástico grueso. Manos que empuñan lapiceras y buscan qué comer en la canastita de mimbre.
Me dicen, Feliz día, y a la Montse también.

martes, 7 de septiembre de 2004

Blogs

Estoy en México. Me he ganado una beca porque necesito aprender náhuatl. Hans se ha encontrado conmigo ya que le ha ido de maravillas en Marbella y por lo pronto ha decidido tomarse unas vacaciones. Estoy muy contenta porque además me he encontrado con Ana Luna -que está con su Coco- y me ha invitado a dar un paseo por las calles de la ciudad. Estamos en un lugarcito al aire libre tomando algo y sintiendo la brisa cuando en eso aparece Cypher silbando bajito. Nos saluda y se pone a hablar acerca de la lluvia que cayó anoche. "Pero no fue nada", dice, "si vieran lo que es cuando graniza". Y dice "graniza" acentuando bien la "z" de puro español que es. La lógica de los sueños siempre se bifurca así que ya estoy caminando por la avenida Corrientes y los veo al Conde y a Chizita jugando un pool en el bar La Academia. Chizita ha logrado abrir su Pronto Shake con un golpe de taco y el Conde aburrido se ha puesto a escribir en su libretita algún texto que luego posteará en su blog. Me ven y me saludan pero yo estoy muy apurada porque llego tarde a un ensayo. Cuando llego me quedo muda de asombro. En la sala me lo encuentro a Nube que me dice muy tranquilo que ha estado hablando con Nubezita y que han decidido formar un conjunto de música y danza. Desenvuelvo la caja vidalera y empezamos.


viernes, 3 de septiembre de 2004

Minutos

No hay caso con el colectivo verde. Dobla, va derecho, dobla, va derecho... y pasa por tres pasos de nivel. Si la barrera llega a estar baja las tres veces indefectiblemente llego media hora tarde. Buenos Aires es demasiado grande.

jueves, 2 de septiembre de 2004

Granizo

Primero fue un ligero andar, un chapotear, un esquivar y luego un techito ínfimo al costado del FLENI. La furia del cielo me tomó por asalto en una cuadra pobre de techos y baldosas flojas. La lluvia era cálida pero el granizo contradecía. Cascotazo tras cascotazo sentí en mi propia piel la raspadura de la piel de los autos cuando el granizo se empeña en morderlos. Las piedritas blancas venían a morir a mis pies agarrotados por las botas. Se deshicieron y murieron instantáneamente.
A los lejos, en la avenida, un pobre muchacho empujaba su carro lleno de cartones y bolsas.

martes, 31 de agosto de 2004

Recorridos III


Por la noche, avenida de luces rojas, azules, amarillas.
Afiches desteñidos.
Otro colectivo, esta vez el 60.
Abrigo al hombro, calzado cómodo, caja vidalera en brazos.
Bar: La Academia: reducto de estudiantes universitarios atrapados en un tiempo elastizado. Barbas largas, rulos sobre frentes fruncidas, manos manchadas de nicotina, tinta y calle.
Nos encontramos como dos almas perdidas en el medio del bullicio porteño.Bar: La Academia. Me dije: anda, caballo, quítate las cinchas. Me quité el abrigo, la mochila, los libros, el tiempo. Pedí un café y estaba frío.
Nos encontramos en un tiempo intermedio, en el lapso de una actividad y otra. No había tiempo, sólo estudiantes universitarios y rulos y nicotina y tinta y calle.
Te di el frasco con el mamón almibarado. Vos me diste el suplemento Ñ con la nota sobre Bodoc.
Nos intercambiamos libros.
Nos separamos sin tiempo, sin destellos, sin Chaco.
El ensayo estuvo bien. La caja sonaba profunda, rítmica, ondulante.


Recorridos I

Ayer caminé demasiado y por muy diferentes lugares. Diferentes actividades me llevaron a desandar caminos que recorrí hace mucho tiempo. Aquella sala donde se dio la conferencia de la francesa Géneviéve Patte fue la misma sala donde tuve la oportunidad de conocer a Van Dijk hace ¿seis años? cuando aún era una estudiante de la carrera de Letras. Sé que era el año 98 porque por ese entonces estaba leyendo El evangelio según Jesucristo de José Saramago y la primera hoja del libro lleva mi nombre junto con el año en que lo leí ( así que, ya ves, Guille, sí sirve escribir el año a veces). Por entonces la ciudad me parecía más grande y menos injusta. Esta vez los enormes edificios de la calle Carlos Pellegrini no me deslumbraron. Simplemente me dieron mucha rabia. ¿Tenían que hacerlos tan ornamentados, opulentos, altivos? Y el recorrido del 130, siempre tan bello, rodeado de aquella madreselva, los árboles altos de Palermo, el puente categórico de Recoleta, el sol en la mañana de un lunes. Así cualquiera se enamora de esta Buenos Aires.Y luego mi departamentito de puertas que no cierran, de ventanas chicas, de techos bajos. La corrida por aquella calle estrecha donde no hay árboles altos, salteando las cagadas de los perros, los vendedores ambulantes, las changuitas, el policía apostado en aquel supermercado chino. Y la gente saliendo con las bolsitas del día.

lunes, 30 de agosto de 2004

Near native

Pienso que de haber seguido en esa fucking brittish school me hubiera perdido irremediablemente. La decisión más importante de mi niñez: mudarme de escuela. Echó por tierra todos los posibles caminos rectos: bichofeo dijo no y desplegó alas.

jueves, 26 de agosto de 2004

Heteróclita

A veces soy tan heteróclita que siento que dejo de ser persona para volver a serlo en un santiamén. No debe ser muy sano eso pero no me importa puesto que ya me estoy constituyendo y necesitando de algo para ya dispersarme y hacer otra cosa. La curiosidad mató al gato. Pero como aquí no hay gatos y sólo hay personas podemos decir que la curiosidad puede ser una muy buena amiga en momentos claves de inspiración oceánica.

miércoles, 25 de agosto de 2004

Agosto

¿No les parece que Agosto nos está jugando una mala pasada? ¿No les parece que se está haciendo demasiado el vivo? ¿Qué es eso de hacernos salir con mangas cortas y cuello desnudo? ¿Qué eso de obligarnos a caminar con el sobretodo a cuestas y a arrastrar las medias mojadas de sudor?
¿Han visto las frutillotas esas enormes que se asoman por las góndolas de las verdulerías?
¿Han visto aquellas flores brillantes que destilan perfumes ebrios que invitan a sacarse la ropa y a aullarle a los desconocidos?
Este Agosto definitivamente está muy amarillo.

viernes, 13 de agosto de 2004

Alejo Carpentier

Me sumerjo en La consagración de la primavera de Alejo Carpentier. Me gusta el personaje de la rusa: una bailarina que ha vivido siempre a ras del suelo, en contacto con el suelo, midiéndolo, sopesándolo, acentuándolo.
Me recuerda a alguien.

jueves, 12 de agosto de 2004

Que quede claro

Me harté. Se acabó. Qué avenida horrible. Qué colores horribles. Qué ciudad horrible. ¿Cómo es que de pronto todo puede transformarse en un pantano? No quiero volados, no quiero brillantitos, no quiero colorcitos, no quiero chucherías, no quiero pestañas más largas ni medias más finas. No quiero lana de Suiza, no quiero colgantes nuevos, no quiero pulseritas de plástico. ¡No quiero! Sólo quiero terminar con este maldito trámite y ya.

martes, 10 de agosto de 2004

Diccionario


Hubo un tiempo en que palabras como camomila, muselina, aceite de risino, gobelinos, trufas, saltimbanqui, aldaba, cubilete, bacinilla, batiente, astrolabio, jofaina, haldas, glaucos, breñales, cierzos, cipo, oquedad, abisal, horchata, caramillo, tezontle (y podría seguir...) no tenían significado. Sólo el ondulante significante y la curvatura de las letras al escribirlas. Sólo un cofre cerrado con misterios y cajitas de música adentro.