Es mi tercer semana del "Día verde".
Separo lo que es reciclable de lo que no y cumplo con los horarios en los cuales sacar la bolsa verde. Como muchos de los residuos húmedos (por no decir casi todos) van al compost que tengo atrás en el jardín, la bolsa de la basura común que se lleva el camión se ha reducido a una bolsita pequeña al final de la semana. Sí, exacto. Saco "la basura común" una vez por semana.
Ya me acostumbré (qué increíble, los humanos somos realmente animales de costumbres!) a separar cartones, bolsas, envoltorios, envases, lavarlos si hace falta, enjuagarlos, secarlos y ponerlos prolijamente en una bolsa. Los voy acomodando casi amorosamente. Y no puedo creer que alguna vez mezclara todo en un mismo contenedor.
Lo increíble es que ahora cuando veo a otra gente no separando los residuos me parece extrañísimo lo que hacen, como si a alguien se le ocurriera guardar su ropa en la heladera o poner la manteca en el armario. Simplemente no va ahí, no está en su correcto lugar.
Espero no estar desarrollando un TOC aunque sería uno bastante saludable, al menos para la tierra en la que todos habitamos.
domingo, 23 de julio de 2017
martes, 18 de julio de 2017
Vendaval
Cosas de las que te das cuenta en el medio del vendaval.
Que ya estuviste en un vendaval.
Que quedarse quieto a veces en el epicentro del vendaval es lo mejor que uno puede hacer.
Que no hay que permanecer estoico y duro en el centro del vendaval luego del que el vendaval ya se ha ido.
Que ya estuviste en un vendaval.
Que quedarse quieto a veces en el epicentro del vendaval es lo mejor que uno puede hacer.
Que no hay que permanecer estoico y duro en el centro del vendaval luego del que el vendaval ya se ha ido.
viernes, 14 de julio de 2017
Tensión y relajación
Cuando elegimos no continuar con el diálogo interno, el rumiar o el
ensueño, nos bajamos de la rutina del pensar. Podemos simplemente
concentrarnos en el cuerpo en lugar de los pensamientos. La atención
puesta en el cuerpo permite que la energía circule por canales que rara
vez se usan. Suavemente, el cuerpo despierta.
Al aumentar la conciencia de las sensaciones físicas, cuerpo y mente comienzan a comunicarse. Un masaje en los pies o una charla sincera desencadenan relajación y liberan bloqueos de energía que se formaron hace mucho tiempo atrás. Al disolverse el exceso de tensión, suben a la superficie recuerdos y sentimientos reprimidos que nunca fueron totalmente reconocidos.
Ser capaces de abrir el corazón y de expresar lo que tenemos en la mente fomenta este tipo de relajación genuina, ya sea que ocurra en una psicoterapia o con algún amigo íntimo. El contenido de las historias que surgen en esos momentos no tiene demasiada importancia; en algún momento podemos incluso querer revisarlos o anularlos.
Pero primero hay que expresarlos, aunque sólo sea ante nosotros mismos, para así liberar la energía que viene con ellos. La relajación ocurre cuando la energía comienza a fluir nuevamente. Si avanzamos un paso más y entramos en el flujo del sentir, pueden ocurrir profundas transformaciones.
Vivir sin arrepentimiento, Arnaud Maitland
Al aumentar la conciencia de las sensaciones físicas, cuerpo y mente comienzan a comunicarse. Un masaje en los pies o una charla sincera desencadenan relajación y liberan bloqueos de energía que se formaron hace mucho tiempo atrás. Al disolverse el exceso de tensión, suben a la superficie recuerdos y sentimientos reprimidos que nunca fueron totalmente reconocidos.
Ser capaces de abrir el corazón y de expresar lo que tenemos en la mente fomenta este tipo de relajación genuina, ya sea que ocurra en una psicoterapia o con algún amigo íntimo. El contenido de las historias que surgen en esos momentos no tiene demasiada importancia; en algún momento podemos incluso querer revisarlos o anularlos.
Pero primero hay que expresarlos, aunque sólo sea ante nosotros mismos, para así liberar la energía que viene con ellos. La relajación ocurre cuando la energía comienza a fluir nuevamente. Si avanzamos un paso más y entramos en el flujo del sentir, pueden ocurrir profundas transformaciones.
Vivir sin arrepentimiento, Arnaud Maitland
martes, 11 de julio de 2017
Coco
"Tu basura es mi tesoro", dice Coco.
Yo lo escucho ovillada en mi manta de lana, desde la pantalla de mi notebook. Pongo pausa. Me cebo un mate y pienso que este hombre tiene mucha pero mucha razón.
Coco es alguien que se hizo del barro. Un huérfano que se escapó de un colegio de curas, alguien que vivió abajo de un puente muchos años y que hizo lo imposible por salir de su situación de indigencia.
Coco lo logró. Aprendió a leer y a escribir de grande. Dice que le costó pero cuando pudo juntar dos letras y dos números la vida le cambió para siempre.
Hay una entrevista que anda dando vueltas por internet: "De indigente a contribuyente". Es maravillosa, búsquenla porque vale la pena. Está en una página de Facebook que se llama Coaching Global. Porque Coco además de todo hizo un curso de Coaching para poner en práctica sus ideas. Entonces vos los escuchás a Coco y te cambia la perspectiva de muchas cosas. Porque Coco te enseña que no sólo logró salir de la calle sino que además trabaja para que muchas familias salgan de esa situación también. Coco no descansa, cree fervientemente en el trabajo comunitario y por eso armó la cooperativa "El Correcaminos". Su sueño es que haya muchas cooperativas en toda la Argentina.
Cuando vos los escuchás hablar a Coco todos tus problemas personales te parecen una pelotudez.
Coco te resume brevemente los problemas más graves que tiene el mundo: la pobreza y la contaminación ambiental. Y luego te explica: resolviendo la contaminación ambiental resolvés el problema de la pobreza. Más ecología y menos economía.
Entonces... ¿por qué si Vicente López tiene un plan de recolección de reciclados los vecinos no lo cumplen y siguen tirando todo en la misma bolsa? ¿Es ignorancia? ¿Es estupidez? ¿Es desidia?¿Es maldad?
Hoy en la cuadra hay sólo dos bolsas de reciclados. Dos. Y en la cuadra somos un montón. ¿Qué les pasa? ¿Se creen infinitos? ¿Inmortales? ¿A dónde piensan que va toda esa basura que tiran? Ser buena persona no es de la boca para afuera. Hay que mirarse adentro: nuestros hábitos, nuestras acciones inciden en el mundo. Todo tiene una causa y, por ende, un efecto.
Querés consumir, perfecto. Me alegro de que puedas consumir. Me alegro de tu capacidad adquisitiva para consumir. Pero entonces hacete cargo de tu consumo.
¿Sabés? Separar los residuos en origen no te lleva mucho trabajo. Y es tan simple. Es tu mente la que te lo impide. Tu mente cerrada. Creés que no se puede. Creés que da lo mismo. Creés que si no te van a multar para qué hacer el esfuerzo.
Pero es una estupidez pensar así...
Pensá mejor... qué solidario es mi acto de separar los residuos en origen para que las personas que se ocupan de reciclar no tengan que andar poniendo sus manos en la basura.
Y si no, acordate de Coco. Hay muchos Cocos allá afuera.
Tu basura es mi tesoro, dice Coco.
Y tiene razón.
Yo lo escucho ovillada en mi manta de lana, desde la pantalla de mi notebook. Pongo pausa. Me cebo un mate y pienso que este hombre tiene mucha pero mucha razón.
Coco es alguien que se hizo del barro. Un huérfano que se escapó de un colegio de curas, alguien que vivió abajo de un puente muchos años y que hizo lo imposible por salir de su situación de indigencia.
Coco lo logró. Aprendió a leer y a escribir de grande. Dice que le costó pero cuando pudo juntar dos letras y dos números la vida le cambió para siempre.
Hay una entrevista que anda dando vueltas por internet: "De indigente a contribuyente". Es maravillosa, búsquenla porque vale la pena. Está en una página de Facebook que se llama Coaching Global. Porque Coco además de todo hizo un curso de Coaching para poner en práctica sus ideas. Entonces vos los escuchás a Coco y te cambia la perspectiva de muchas cosas. Porque Coco te enseña que no sólo logró salir de la calle sino que además trabaja para que muchas familias salgan de esa situación también. Coco no descansa, cree fervientemente en el trabajo comunitario y por eso armó la cooperativa "El Correcaminos". Su sueño es que haya muchas cooperativas en toda la Argentina.
Cuando vos los escuchás hablar a Coco todos tus problemas personales te parecen una pelotudez.
Coco te resume brevemente los problemas más graves que tiene el mundo: la pobreza y la contaminación ambiental. Y luego te explica: resolviendo la contaminación ambiental resolvés el problema de la pobreza. Más ecología y menos economía.
Entonces... ¿por qué si Vicente López tiene un plan de recolección de reciclados los vecinos no lo cumplen y siguen tirando todo en la misma bolsa? ¿Es ignorancia? ¿Es estupidez? ¿Es desidia?¿Es maldad?
Hoy en la cuadra hay sólo dos bolsas de reciclados. Dos. Y en la cuadra somos un montón. ¿Qué les pasa? ¿Se creen infinitos? ¿Inmortales? ¿A dónde piensan que va toda esa basura que tiran? Ser buena persona no es de la boca para afuera. Hay que mirarse adentro: nuestros hábitos, nuestras acciones inciden en el mundo. Todo tiene una causa y, por ende, un efecto.
Querés consumir, perfecto. Me alegro de que puedas consumir. Me alegro de tu capacidad adquisitiva para consumir. Pero entonces hacete cargo de tu consumo.
¿Sabés? Separar los residuos en origen no te lleva mucho trabajo. Y es tan simple. Es tu mente la que te lo impide. Tu mente cerrada. Creés que no se puede. Creés que da lo mismo. Creés que si no te van a multar para qué hacer el esfuerzo.
Pero es una estupidez pensar así...
Pensá mejor... qué solidario es mi acto de separar los residuos en origen para que las personas que se ocupan de reciclar no tengan que andar poniendo sus manos en la basura.
Y si no, acordate de Coco. Hay muchos Cocos allá afuera.
Tu basura es mi tesoro, dice Coco.
Y tiene razón.
Dame tu calor
Hace mucho frío.
Me doy cuenta porque el gato se mete adentro de la cama y nos empuja en su denodado intento por recibir calor. Trato de correrlo pero entre las frazadas recibo su dentellada precisa. No duele, sólo me está advirtiendo: si me movés de acá la vas a pasar peor.
Bueno.
Lo dejo quedarse y dormimos todos incómodos. Con un yunquecito vivo (desde que el gato come Royal morfa que da calambre).
Un braserito.
Peludo.
Me doy cuenta porque el gato se mete adentro de la cama y nos empuja en su denodado intento por recibir calor. Trato de correrlo pero entre las frazadas recibo su dentellada precisa. No duele, sólo me está advirtiendo: si me movés de acá la vas a pasar peor.
Bueno.
Lo dejo quedarse y dormimos todos incómodos. Con un yunquecito vivo (desde que el gato come Royal morfa que da calambre).
Un braserito.
Peludo.
lunes, 10 de julio de 2017
Focus
Hace diez años nevaba en Buenos Aires.
Hace diez años también comenzaba a vivir en esta casa (que habito desde entonces). Era un comienzo nuevo y yo verdaderamente no sabía bien qué hacer con ese comienzo. Estaba triste y confundida. Mi mente estaba poblada de miedos, prejuicios, mandatos sociales y familiares.
Hoy quise buscar esas fotos guardadas en la memoria de una máquina que ya no existe. "Las fotos del día de la nieve". Y me sonreí al ver esta imagen.
Yo, cruzando el jardín, con un pulover que no es mío, fuera de foco. Un sincero retrato de aquellos tiempos.
Hace diez años también comenzaba a vivir en esta casa (que habito desde entonces). Era un comienzo nuevo y yo verdaderamente no sabía bien qué hacer con ese comienzo. Estaba triste y confundida. Mi mente estaba poblada de miedos, prejuicios, mandatos sociales y familiares.
Hoy quise buscar esas fotos guardadas en la memoria de una máquina que ya no existe. "Las fotos del día de la nieve". Y me sonreí al ver esta imagen.
Yo, cruzando el jardín, con un pulover que no es mío, fuera de foco. Un sincero retrato de aquellos tiempos.
martes, 4 de julio de 2017
Julio + entusiasmo
Terminó la primera parte del año 2017. Con ella puedo decir que se cerraron varias cosas y se abrieron otras. Llegó julio y yo ando con un entusiasmo que hace que me despierte antes de que suene el despertador.
En marzo comencé un nuevo profesorado de yoga. Es intenso, tiene una cursada de muchas horas en la semana y requiere de mi mayor atención. Pero debo decir que realmente está valiendo la pena.
Me asombra la cantidad de lugares que hay para estudiar. Hay gente muy preparada y muy buena dando clases y cursos. A ellos les estoy muy agradecida y siempre insto a las personas a que busquen a estos seres. Pero sé también que hay quienes no tienen conciencia y dan clases sin ningún criterio y con poca visión de la persona o el grupo que tienen delante. Y esto lo sé porque muchas de las personas que vienen a recibir shiatsu, cuando les indico que tal vez una buena práctica de yoga podría ayudarlos en su vida diaria, me responden que no, que yoga no, que probaron y se lastimaron, o salieron peor de las clases.
Me asombra y no me asombra.
En mi experiencia personal la práctica de asanas y pranayama es una de las cosas más geniales que me pasaron en la vida. Es como lavarse por dentro. Y no hablo sólo del cuerpo que por supuesto comienza a mejorar en todos los niveles.
Hablo de resetear la mente. Algo pasa con la mente de quien practica yoga diariamente. Algo se calma en el constante tironeo de todos los días.
Y se abre espacio para más vida.
En marzo comencé un nuevo profesorado de yoga. Es intenso, tiene una cursada de muchas horas en la semana y requiere de mi mayor atención. Pero debo decir que realmente está valiendo la pena.
Me asombra la cantidad de lugares que hay para estudiar. Hay gente muy preparada y muy buena dando clases y cursos. A ellos les estoy muy agradecida y siempre insto a las personas a que busquen a estos seres. Pero sé también que hay quienes no tienen conciencia y dan clases sin ningún criterio y con poca visión de la persona o el grupo que tienen delante. Y esto lo sé porque muchas de las personas que vienen a recibir shiatsu, cuando les indico que tal vez una buena práctica de yoga podría ayudarlos en su vida diaria, me responden que no, que yoga no, que probaron y se lastimaron, o salieron peor de las clases.
Me asombra y no me asombra.
En mi experiencia personal la práctica de asanas y pranayama es una de las cosas más geniales que me pasaron en la vida. Es como lavarse por dentro. Y no hablo sólo del cuerpo que por supuesto comienza a mejorar en todos los niveles.
Hablo de resetear la mente. Algo pasa con la mente de quien practica yoga diariamente. Algo se calma en el constante tironeo de todos los días.
Y se abre espacio para más vida.
miércoles, 3 de mayo de 2017
Orden en el universo
Ok, sí, necesitamos bibliotecas. Pero no queremos cualquier biblioteca. Queremos "hacernos" una biblioteca. Tampoco sabemos bien cómo, dónde ni en qué dimensiones. Si viviremos mucho más tiempo acá o nos mudaremos. Si el habitáculo enorme que hoy hace de playroom se convertirá en futuro estudio de yoga. Si mudaremos el living al playroom y entonces será el living el futuro estudio de yoga (más improbable). Entonces la idea de la biblioteca comienza a trastabillar y los libros se van acumulando en la mesa de luz, apilando en las bibliotecas que ya están atestadas en doble fila, en banquitos de madera que antes servían para sentarse pero que ahora son depósitos de libros.
Uno supondría que la era de la tecnología habría acabado con el papel. Pero no. Los que estamos en pareja con personajes amantes del papel y el objeto libro jamás podremos obtener el placer de las paredes vacías. Y como muchos de ustedes ya saben, para hacer yoga no hay nada como una pared vacía.
Bueno.
Hoy agarré un placard donde había papeles, carpetas, archivos de la facultad, cosas que la verdad jamás usamos.
Fotocopia va, fotocopia viene, todo se fue a la basura.
Resultado: me quedaron unos estantes profundos libres. LIBRES. Y al alcance de la mano. Cómodos. Fáciles. Así que por ahora allí fueron los libros.
Paraditos, bonitos, ah, ¡qué placer!
¿Quién dijo que no se podía tener una bonita biblioteca en un placard?
P.D: Los cajones no se salvaron. Tiré todos los medicamentos vencidos. Estaban TODOS vencidos.
Mi suegra que es farmacéutica me salvó con ibuprofeno y paracetamol. Lejos de horrorizarme pienso que si estaban todos vencidos es porque no los usamos lo cual demuestra que rara vez nos enfermamos y que gozamos de una excelente salud.
Uno supondría que la era de la tecnología habría acabado con el papel. Pero no. Los que estamos en pareja con personajes amantes del papel y el objeto libro jamás podremos obtener el placer de las paredes vacías. Y como muchos de ustedes ya saben, para hacer yoga no hay nada como una pared vacía.
Bueno.
Hoy agarré un placard donde había papeles, carpetas, archivos de la facultad, cosas que la verdad jamás usamos.
Fotocopia va, fotocopia viene, todo se fue a la basura.
Resultado: me quedaron unos estantes profundos libres. LIBRES. Y al alcance de la mano. Cómodos. Fáciles. Así que por ahora allí fueron los libros.
Paraditos, bonitos, ah, ¡qué placer!
¿Quién dijo que no se podía tener una bonita biblioteca en un placard?
P.D: Los cajones no se salvaron. Tiré todos los medicamentos vencidos. Estaban TODOS vencidos.
Mi suegra que es farmacéutica me salvó con ibuprofeno y paracetamol. Lejos de horrorizarme pienso que si estaban todos vencidos es porque no los usamos lo cual demuestra que rara vez nos enfermamos y que gozamos de una excelente salud.
martes, 2 de mayo de 2017
Profundizar
En el marco del nuevo profesorado de yoga comencé una práctica personal donde el foco está puesto en la exhalación. En alargar la exhalación.
1,2,3,4,5,6. Pausa.
Siempre que empiezo algo importante me enfermo. Como si mi cuerpo no resistiera el cambio de golpe. O tal vez haya que mirarlo de otro modo. Tal vez cada vez que comienzo algo que sé que va a cambiar mi estructura psíquica mi cuerpo decide descargar todo el lastre que no necesitaré en mi nuevo periplo.
Hoy amanecí sin fiebre y con la conciencia liviana. Una suerte de alegría.
Profundizar siempre trae consecuencias.
1,2,3,4,5,6. Pausa.
Siempre que empiezo algo importante me enfermo. Como si mi cuerpo no resistiera el cambio de golpe. O tal vez haya que mirarlo de otro modo. Tal vez cada vez que comienzo algo que sé que va a cambiar mi estructura psíquica mi cuerpo decide descargar todo el lastre que no necesitaré en mi nuevo periplo.
Hoy amanecí sin fiebre y con la conciencia liviana. Una suerte de alegría.
Profundizar siempre trae consecuencias.
lunes, 1 de mayo de 2017
38º adentro
Tomo té. Estoy completamente apestada.
Soy de esas personas a las que cuando les tocás la frente no parece que tuvieran fiebre. Pero si me das un termómetro puedo estar en 38º.
Como ahora.
38º.
No me siento tan mal.
Ayer el termómetro no marcaba casi nada y yo me sentía horrible. La fiebre estaba subiendo.
Podía sentir correntadas de frío en la espalda. Y un dolor punzante en todas las articulaciones del cuerpo.
Hoy con 38º ya no siento nada de eso. Me siento flotar, como adormecida, pero el dolor y el frío se han calmado.
Tal vez el cuerpo se acostumbró. Como una estufa que al encenderla cruje, hace ruidos extraños pero luego todo se acomoda. Ya nada duele porque todo se acostumbra a la nueva temperatura.
Soy una metáfora malísima de lo que viene pasando en el último año.
La fiebre ahora hace su trabajo y yo puedo soltarlo todo.
Día del Trabajo, cumpleaños, amigos, fiestas, familia, todo.
La paz a veces se llama gripe.
Soy de esas personas a las que cuando les tocás la frente no parece que tuvieran fiebre. Pero si me das un termómetro puedo estar en 38º.
Como ahora.
38º.
No me siento tan mal.
Ayer el termómetro no marcaba casi nada y yo me sentía horrible. La fiebre estaba subiendo.
Podía sentir correntadas de frío en la espalda. Y un dolor punzante en todas las articulaciones del cuerpo.
Hoy con 38º ya no siento nada de eso. Me siento flotar, como adormecida, pero el dolor y el frío se han calmado.
Tal vez el cuerpo se acostumbró. Como una estufa que al encenderla cruje, hace ruidos extraños pero luego todo se acomoda. Ya nada duele porque todo se acostumbra a la nueva temperatura.
Soy una metáfora malísima de lo que viene pasando en el último año.
La fiebre ahora hace su trabajo y yo puedo soltarlo todo.
Día del Trabajo, cumpleaños, amigos, fiestas, familia, todo.
La paz a veces se llama gripe.
miércoles, 26 de abril de 2017
En otro orden de cosas
Amo mi trabajo.
No hay placer más grande que disolver el sufrimiento de alguien. Hacer algo con las manos y que lo que era doloroso deje de serlo.
A veces pasa por indicar muy suavemente que aquí hay lugar y, oh, maravilla, aquí también. Voy llevando las manos hacia lugares donde la conciencia se había olvidado de su existencia. A veces la conciencia se achica tanto que nos deja encogidos en centímetros cuando tenemos metros y metros para abarcar.
Amo mi trabajo.
Alguien que tenía miedo de vivir hoy siente confianza en sí mismo.
Alguien que le dolía el hombro ya no le duele más y puede levantar su brazo.
Alguien que sentía su corazón encogido en un puño hoy siente que puede respirar.
Alguien que perdió algo muy preciado hoy siente que encontrará algo nuevo.
Alguien que lloraba todos los días hoy se puede reir.
Alguien que tenía su estómago cerrado hoy siente que la vida es sabrosa.
Alguien que se ahogaba de rabia hoy siente que puede construir.
Amo mi trabajo.
Un inmenso gracias a todos los que se acercan y confían en mí.
No hay placer más grande que disolver el sufrimiento de alguien. Hacer algo con las manos y que lo que era doloroso deje de serlo.
A veces pasa por indicar muy suavemente que aquí hay lugar y, oh, maravilla, aquí también. Voy llevando las manos hacia lugares donde la conciencia se había olvidado de su existencia. A veces la conciencia se achica tanto que nos deja encogidos en centímetros cuando tenemos metros y metros para abarcar.
Amo mi trabajo.
Alguien que tenía miedo de vivir hoy siente confianza en sí mismo.
Alguien que le dolía el hombro ya no le duele más y puede levantar su brazo.
Alguien que sentía su corazón encogido en un puño hoy siente que puede respirar.
Alguien que perdió algo muy preciado hoy siente que encontrará algo nuevo.
Alguien que lloraba todos los días hoy se puede reir.
Alguien que tenía su estómago cerrado hoy siente que la vida es sabrosa.
Alguien que se ahogaba de rabia hoy siente que puede construir.
Amo mi trabajo.
Un inmenso gracias a todos los que se acercan y confían en mí.
Crear el sol
Hace tanto frío que para escribir cierro las persianas. Afuera hay un sol tibio que no quiero ver por lo tibio. Necesito algo caliente, quemante porque este sol no alcanza. Bajo la persiana para crearme el sol que necesito y que el resto del mundo cierre el pico.
En realidad herir o no herir no es la cuestión. Todos estamos heridos de alguna manera. Basta mirar la familia que nos tocó a cada uno. ¿Tenés una buena relación con tus familiares? ¿Ya les diste las gracias a tus viejos por animarse a traerte a este mundo? Dales las gracias pero tampoco te quedes dándole las gracias eternamente. Corrés el riesgo de no vivir tu propia vida. Y no hay estupidez más grande que haber nacido y no vivir tu vida.
Ayer llovía y llovía y seguro que había mucha gente mojándose y embarrándose. A mi me tocó estar en una casa tibia, arropada. Me tocó algo bueno. Y hoy salió el sol que aunque sea tibio es algo para apreciar.
No voy a subir la persiana. Me gusta el sol que me he creado.
En realidad herir o no herir no es la cuestión. Todos estamos heridos de alguna manera. Basta mirar la familia que nos tocó a cada uno. ¿Tenés una buena relación con tus familiares? ¿Ya les diste las gracias a tus viejos por animarse a traerte a este mundo? Dales las gracias pero tampoco te quedes dándole las gracias eternamente. Corrés el riesgo de no vivir tu propia vida. Y no hay estupidez más grande que haber nacido y no vivir tu vida.
Ayer llovía y llovía y seguro que había mucha gente mojándose y embarrándose. A mi me tocó estar en una casa tibia, arropada. Me tocó algo bueno. Y hoy salió el sol que aunque sea tibio es algo para apreciar.
No voy a subir la persiana. Me gusta el sol que me he creado.
domingo, 23 de abril de 2017
Valor
En un mes el balde de helado de 10 litros se ha llenado de residuos
orgánicos. Las lombrices han engordado. En el fondo del balde, lo que
era zanahoria ahora es una crema anaranjada y pronto no se distinguirá
del resto de la masa húmeda.
Maravilla. Todo lo que hay aquí es fértil.
Humus de lombriz.
Si tan sólo todo lo que producimos en la vida pudiera convertirse en algo así de valioso.
Maravilla. Todo lo que hay aquí es fértil.
Humus de lombriz.
Si tan sólo todo lo que producimos en la vida pudiera convertirse en algo así de valioso.
lunes, 17 de abril de 2017
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