3 de mayo de 2017

Orden en el universo

Ok, sí, necesitamos bibliotecas. Pero no queremos cualquier biblioteca. Queremos "hacernos" una biblioteca. Tampoco sabemos bien cómo, dónde ni en qué dimensiones. Si viviremos mucho más tiempo acá o nos mudaremos. Si el habitáculo enorme que hoy hace de playroom se convertirá en futuro estudio de yoga. Si mudaremos el living al playroom y entonces será el living el futuro estudio de yoga (más improbable). Entonces la idea de la biblioteca comienza a trastabillar y los libros se van acumulando en la mesa de luz, apilando en las bibliotecas que ya están atestadas en doble fila, en banquitos de madera que antes servían para sentarse pero que ahora son depósitos de libros.
Uno supondría que la era de la tecnología habría acabado con el papel. Pero no. Los que estamos en pareja con personajes amantes del papel y el objeto libro jamás podremos obtener el placer de las paredes vacías. Y como muchos de ustedes ya saben, para hacer yoga no hay nada como una pared vacía.
Bueno.
Hoy agarré un placard donde había papeles, carpetas, archivos de la facultad, cosas que la verdad jamás usamos.
Fotocopia va, fotocopia viene, todo se fue a la basura.
Resultado: me quedaron unos estantes profundos libres. LIBRES. Y al alcance de la mano. Cómodos. Fáciles. Así que por ahora allí fueron los libros.
Paraditos, bonitos, ah, ¡qué placer!
¿Quién dijo que no se podía tener una bonita biblioteca en un placard?



P.D: Los cajones no se salvaron. Tiré todos los medicamentos vencidos. Estaban TODOS vencidos.
Mi suegra que es farmacéutica me salvó con ibuprofeno y paracetamol. Lejos de horrorizarme pienso que si estaban todos vencidos es porque no los usamos lo cual demuestra que rara vez nos enfermamos y que gozamos de una excelente salud. 

2 de mayo de 2017

Profundizar

En el marco del nuevo profesorado de yoga comencé una práctica personal donde el foco está puesto en la exhalación. En alargar la exhalación.
1,2,3,4,5,6. Pausa.
Siempre que empiezo algo importante me enfermo. Como si mi cuerpo no resistiera el cambio de golpe. O tal vez haya que mirarlo de otro modo. Tal vez cada vez que comienzo algo que sé que va a cambiar mi estructura psíquica mi cuerpo decide descargar todo el lastre que no necesitaré en mi nuevo periplo.
Hoy amanecí sin fiebre y con la conciencia liviana. Una suerte de alegría.
Profundizar siempre trae consecuencias.

1 de mayo de 2017

38º adentro

Tomo té. Estoy completamente apestada.
Soy de esas personas a las que cuando les tocás la frente no parece que tuvieran fiebre. Pero si me das un termómetro puedo estar en 38º.
Como ahora.
38º.
No me siento tan mal.
Ayer el termómetro no marcaba casi nada y yo me sentía horrible. La fiebre estaba subiendo.
Podía sentir correntadas de frío en la espalda. Y un dolor punzante en todas las articulaciones del cuerpo.
Hoy con 38º ya no siento nada de eso. Me siento flotar, como adormecida, pero el dolor y el frío se han calmado.
Tal vez el cuerpo se acostumbró. Como una estufa que al encenderla cruje, hace ruidos extraños pero luego todo se acomoda. Ya nada duele porque todo se acostumbra a la nueva temperatura.
Soy una metáfora malísima de lo que viene pasando en el último año.
La fiebre ahora hace su trabajo y yo puedo soltarlo todo.
Día del Trabajo, cumpleaños, amigos, fiestas, familia, todo.
La paz a veces se llama gripe.

26 de abril de 2017

En otro orden de cosas

Amo mi trabajo.
No hay placer más grande que disolver el sufrimiento de alguien. Hacer algo con las manos y que lo que era doloroso deje de serlo.
A veces pasa por indicar muy suavemente que aquí hay lugar y, oh, maravilla, aquí también. Voy llevando las manos hacia lugares donde la conciencia se había olvidado de su existencia. A veces la conciencia se achica tanto que nos deja encogidos en centímetros cuando tenemos metros y metros para abarcar.
Amo mi trabajo.
Alguien que tenía miedo de vivir hoy siente confianza en sí mismo.
Alguien que le dolía el hombro ya no le duele más y puede levantar su brazo.
Alguien que sentía su corazón encogido en un puño hoy siente que puede respirar.
Alguien que perdió algo muy preciado hoy siente que encontrará algo nuevo.
Alguien que lloraba todos los días hoy se puede reir.
Alguien que tenía su estómago cerrado hoy siente que la vida es sabrosa.
Alguien que se ahogaba de rabia hoy siente que puede construir.
Amo mi trabajo.
Un inmenso gracias a todos los que se acercan y confían en mí.  


Crear el sol

Hace tanto frío que para escribir cierro las persianas. Afuera hay un sol tibio que no quiero ver por lo tibio. Necesito algo caliente, quemante porque este sol no alcanza. Bajo la persiana para crearme el sol que necesito y que el resto del mundo cierre el pico.

En realidad herir o no herir no es la cuestión. Todos estamos heridos de alguna manera. Basta mirar la familia que nos tocó a cada uno. ¿Tenés una buena relación con tus familiares? ¿Ya les diste las gracias a tus viejos por animarse a traerte a este mundo? Dales las gracias pero tampoco te quedes dándole las gracias eternamente. Corrés el riesgo de no vivir tu propia vida. Y no hay estupidez más grande que haber nacido y no vivir tu vida.

Ayer llovía y llovía y seguro que había mucha gente mojándose y embarrándose. A mi me tocó estar en una casa tibia, arropada. Me tocó algo bueno. Y hoy salió el sol que aunque sea tibio es algo para apreciar.

No voy a subir la persiana. Me gusta el sol que me he creado.

23 de abril de 2017

Valor

En un mes el balde de helado de 10 litros se ha llenado de residuos orgánicos. Las lombrices han engordado. En el fondo del balde, lo que era zanahoria ahora es una crema anaranjada y pronto no se distinguirá del resto de la masa húmeda.
Maravilla. Todo lo que hay aquí es fértil.
Humus de lombriz.
Si tan sólo todo lo que producimos en la vida pudiera convertirse en algo así de valioso.

 

10 de abril de 2017

No te vayas a morir a China

No te vayas a morir a China, papá.
Las cosas no han sido fáciles. La vida resultó dura.
¿El corazón se endureció? ¿Algo murió?
Dejanos que te ayudemos, papá.
Dejanos que te abracemos fuerte para que ese corazón,
un poco roto y maltrecho,
pueda vover a vibrar.

26 de marzo de 2017

Nuestro amor

El verano pasó y dejó huellas. Volvimos al mar, la playa, los múltiples sentidos abiertos a la deriva. Estuvimos varias horas bañándonos en un mar de agua salada y verde. Había algas, pecesitos, colores iridiscentes, nubes movedizas, un sol que rajaba la tierra, sapitos croando. De noche encendíamos un fuego tan alto y bello y brindamos mucho, con cerveza, vino, mates, jugos, agua, con las manos vacías, con las manos llenas, brindamos porque los veranos sigan sucediéndonos, sigan prosperando en nuestra piel, nuestro amor, que es inmemorial, bello y nuevo. Un inmenso gracias por este verano.


 

8 de febrero de 2017

Happy go lucky

Una charla con Hans allá lejos y hace tiempo....

-Cuando yo era chica tenía una superstición.
-A ver...
-Creía que cumplir años pares era mejor que cumplir años impares.
-¿Perdón?
-Claro, los años impares no eran muy buenos mientras que los años pares eran geniales y llenos de buena suerte.
-Este sería tu año par, ¿no?
-Sí. Y vos este año cumplís un año impar.
-Bueno, matemáticamente hablando, eso lo que sucede cuando dos personas se llevan tres años.
-Sí, pero como yo acabo de cumplir un año par y me va a ir súper bien (porque es un año par) eso va a anular tu año impar.
-...
-Y luego cuando vos cumplas un año par, yo voy a cumplir un año impar. ¡Es buenísimo!
-...
-¿Qué?
(Me abraza)
-Claramente, amor, nada puede salir mal.

6 de febrero de 2017

40

Cumplí 40 años. Arranca una nueva vuelta al sol.
Me siento muy querida por todos lo que me rodean. En especial, mi amado Hans, que me acompaña desde hace casi 8 años. Es decir, ha estado a mi lado en casi toda mi treintena. Debo decir, que ha sido una década increíble, multifacética, apasionante y sorpresiva. Nunca me voy a dejar de asombrar de la capacidad de búsqueda que tenemos los seres humanos. Hoy me encuentro más íntegra que diez años atrás. Menos miedosa, más consciente de mis limitaciones, igual de apasionada. Siento que decidir desde el corazón ya no son meras palabras sino que es algo que estoy aprendiendo a poner en práctica. Siento que no vale la pena pasarla mal durante mucho tiempo. Que hay que ser capaz de extender la mano porque siempre que la he extendido había alguien del otro lado con una mirada amorosa, con una palabra, con un abrazo. Siento que estar vivo es un regalo que hay que agradecer viviendo la vida con la mayor plenitud de la que seamos capaces. 



24 de enero de 2017

Lo táctil

Entré al mundo de lo táctil. Tarde, ya lo sé, como llegué tarde a muchas cosas en esta vida. Me importa poco, la verdad. Ya saben que detesto el consumismo al pedo.
Todos me dicen que no hay vuelta atrás con esto de los androids. Puede ser. Pasé de tipear en un tecladito con botonitos (mi blackberry era un fenómeno) a llamar via watsap por celular y hablar desde un colectivo 114 con una amiga que está en Tailandia... ¡No tiene precio! Sin embargo,estoy odiando mucho el teclado táctil, me contracturé los brazos al querer tipear a dos por hora el mínimo de oraciones.
Me siento como la primera vez que tuve un celular y sólo lo usaba para llamar. Allá, por el 2005 mi amiga Chizz (jovencísima ella) me enviaba textos que yo respondía con llamadas (que eran carísimas). Me resultaba imposible escribir en el tecladito del nokia 1100. Hasta que algo se iluminó en mi ser y mi pulgar se transformó en mi pluma. Lo tuve hasta fines del 2008 que su batería murió como también murieron otras cosas ese año. El deceso de ese celular marcó una época. La animadversión de los objetos inanimados creo que le llaman.
Mi hermano, entonces, me dio su motorola con tapita y se compró otro. Adoré ese celular. La verdad no tenía nada, era muy simple, llamadas, sms, radio. Ni cámara, ni música. Pero era una masa. Y mandé miles de sms con eso. Era irrompible y me duró hasta el 2013. Un día me robaron la cartera con todo adentro y ahí se acabó. Llegó el blackberry y dejé de usar el pulgar para empezar a usar los dos pulgares. ¡Maravilla! El teclado se había ampliado. Yo podía escribir literatura en el teclado del backberry.
Pero ya no. Entré al mundo de lo táctil. No sé como apoyar las yemas de mis dedos sin tocar mas de una tecla. Escribo, borro, escribo, borro, bah.
Sepan todos que volveré a llamarlos por teléfono. Mis cervicales están en juego.
Saludos!
 

16 de enero de 2017

gato free

Reservamos una habitación en un apart en Uruguay  para pasar las vacaciones. Entonces se da el siguiente diálogo:
-¿Quieren con cama matrimonial?
Nos miramos como si nos hubieran hecho la pregunta más estúpida del mundo.
-¿No es obvio?
-No- dice la chica- hay gente que pide camas separadas.
-¿En serio?
-Sí.
-Bueno no es nuestro caso - le dice Nico guiñandome un ojo.
-No, imaginate, poder compartir una cama re copada, enorme ¡y sin el gato!

15 de enero de 2017

No me quiero olvidar

Apenas te levantás
estirá el cuerpo inmediatamente.
La sangre fluirá,
los meridianos se desbloquearán
y el ki podrá fluir libremente.
Fijate en los animales
¿qué es lo primero que hacen después de dormir?
Hay que aprender de ellos,
están menos identificados
con la idea del yo. 

12 de enero de 2017

Curva

Mi curva primaria de palabras se ha desarmado: Recoveco, rojo, ruiseñor, perderse. Despliego la mirada a un punto nuevo y desenvuelvo mi curva secundaria de palabras: liberar, sacrificio, relación, practicar. Sé que en algún momento tendré que volver a mi curva primaria pero habiendo soltado algo que hará de mi sueño un lugar nuevo.