30 de junio de 2010

Danza de la India

Ella es Pauline Reibell, una bailarina maravillosa que tuve el placer de conocer gracias al shiatsu.
El 9 de julio dará un recital en Buenos Aires mostrando su arte.
Pueden verla un poco aquí, en este video.

Danse du gange par Pauline Reibell from Francois Pettiaux on Vimeo.


Jewish mother

Es inevitable que leyendo este post de mi amiga Ushka me acuerde de un pequeño diálogo teléfónico acontecido hace unos días con mi madre.

Riiing.
Riiiing.

-Hola.
-¡Hola!
-Ah, hola ma, ¿cómo andás?
-Bien, acá... llamándote. Para saber algo de vos. Porque como vos no me llamás nunca.
-...
-¿Qué?
-Nada, nada, te estaba por preguntar...¿cómo anda todo ahí por Jerulasemmm?

28 de junio de 2010

Sing a song

No existen encuentros fortuitos en la vida. Hoy alguien que vi una sola vez en mi vida (y que está por dar a luz) me regaló esta frase de Radmilla Cody:

Yo soy mi voz. Mis oraciones. La que camina la Madre Tierra y canta sus canciones.

Gracias Radmilla

23 de junio de 2010

¿Más claro? Echale agua...

Hay una diferencia entre insatisfacción contigo misma y cólera o depresión. Puedes sentirte insatisfecha y hacer algo para remediarlo: si no sabes alemán, puedes aprenderlo. Si nos has trabajado en la escritura, puedes ponerte a ello. Pero si estás enfadada con otra persona y reprimes el enfado, te deprimes. ¿Con quién estoy enfadada? Conmigo misma. NO, no es contigo. ¿Con quién? Es... son todas las madres que he conocido y que han querido que sea lo que nunca he sentido que realmente quería ser en el fondo de mi corazón y es la sociedad que parece que quiere que seamos lo que de verdad no queremos ser: estoy enfadada con esas personas y esas imágenes.

Silvia Plath, Diarios

P.D: Sí... a vos... de nada, eh.

21 de junio de 2010

Caro cuore

Tengo un recuerdo soltándose de mi lengua. Me lleva al mar de Cuba, olas saltando, mis 16 años y unos dedos largos que rasguean las cuerdas baratas de mi guitarra Dulcinea. Una tarde de lluvia y el violinista que me ofrece el violín y me dice: ¿quieres tocar? Porque allá todos te ofrecían los instrumentos. Era muy loco. Todos tocaban música y la voz... la voz se me salía por los poros. No había forma de callarme. Íbamos caminando por las calles de Trinidad y unos cubanos tocaban en una esquina. Hay uno que bailaba con el contrabajo. La cámara de mi padre inmortalizó la imagen. Yo me acerco al contrabajo y él hombre me dice: tómalo, tócalo. Y yo tengo 16 años, nunca vi un contrabajo tan de cerca. La cámara filma que le digo: no, no, y señalo la guitarra del otro. Y entonces me dan la guitarra. Y me dicen: canta, canta una canción. Y de la nada brota de mis labios "Yolanda". Porque en esos tiempos a mí me brotaban canciones como si durmiera con ellas. Y, como estaba muy enamorada, las canciones de amor sonaban ciertas, tan salidas de un lugar calentito y sincero. Hay mucha gente que se acerca. La mayoría son cubanos para ver quién está cantando esa canción de Pablito con ese acento tan argentino. Y como estoy sentada al borde de una pared, una cubana muy solícita sale de su casa -que debe tener como 300 años- y me da una silla de madera de los tiempos de Hernán Cortés. Y entonces el recuerdo se desvanece y estoy cantando "Yolanda" para un grupo de amigos, un viernes por la noche en un restaurante de Buenos Aires ubicado en una casa vieja del barrio de Colegiales donde un músico israelí toca la guitarra y canta canciones en hebrero. Un amigo le pide la guitarra para mí y me la alcanza. Una canción, dale, una canción, me dicen ellos y yo que ya no me brotan las canciones como si durmiera con ellas sino que tengo que pensarlas y me cuestan, me trabo y disperso...pienso si ésta o la otra y si es o no suficientemente sofisticada para la ocasión... empiezo a rasguear... unos acordes de... "Yolanda". Y pienso, sí, no hay nada mejor que cantar una canción de amor y volver a buscar ese lugar calentito y cierto que es nada menos que el corazón, eso, el corazón.

18 de junio de 2010

Gracias Saramago

50



La estrategia del sombrerero loco puede aplicarse a mi situación del momento. Cuando un cuarto está muy sucio paso al siguiente. No lavo, no barro, no voy al supermercado desde hace dos semanas. Como cuando las tazas de té están sucias, me cambio de lugar y obtengo una taza más limpia. Los trastos quedan sin lavar. Las sábanas sin cambiar. Estoy atornillada a la computadora. Escribiendo.
Y van 130 páginas.

15 de junio de 2010

Confucio

Encuentra un trabajo que te guste y no volverás a trabajar ni un sólo día de tu vida.

13 de junio de 2010

Nico es un poco torpe. Se resbala o se golpea o le pasan cosas inexplicables y se lastima *solo*. Es muy propio de él.
A veces nos pasa también que en algún arranque muy amatorio mi brazo (torpe) golpea su nariz. O mi rodilla (¡más torpe aún!)se hunde en su panza.
Otras veces yo estoy en modo "pegarle a alguien".
Entonces, luego de toda esta introducción, hoy me gritó:

-Basta, no aguanto más, ¡¡entre vos y yo me van a matar!!

Lo que es belleza para mí

shirshasana

Nico hablando por teléfono mientras prepara algo de cenar.

-Porque bla bla bla...y bla bla bla... y, claro porque bla bla bla y...a ver... pará, dame un segundito, ¡Flor dejá de estar patas para arriba que enseguida comemos!...¿Qué? No, no, nada, sólo chequeaba que Flor no se rompiera la crisma en una de sus posturas de yoga.

12 de junio de 2010

Hay

Hay momentos que se volatilizan. Ya estoy remontando mi barrilete cuando una llamada corta el hilo. El viento a veces es una buena metáfora. Pero hoy no lo es. Hoy hay viento, la cola de mi barrilete está pronta y yo estoy dispuesta a aprovecharlo. Aunque me tiren tierra yo hoy quiero cielo.
No existe fuerza en el mundo que pueda parar la...

8 de junio de 2010

Árbol

Ayer éramos una reunión de árboles. Mi árbol es de hoja perenne. Si alguna vez lo vieron sin hojas es porque estaba enfermo.
Ayer les decía a mis compañeros árboles: a mi árbol lo han hachado, quemado, ahogado, secado. Y siempre, no sé cómo, este árbol ha vuelto a nacer.
Hoy en día lo veo joven, flexible, alegre, con pequeñas hojas verdes muy brillantes.
Sin frutos. Sin flores.
Y entonces otro árbol dijo: ¿no será que los frutos y las flores son ese eterno reverdecer?

¿La tierra que todo lo digiere?

Cuando comencé la compostera, allá por marzo de este año, lo hice con unas lombrices que me regalaron. No eran las Rojas Californianas ( Eis...