15 de octubre de 2012

Los teléfonos

Ya no me acuerdo en donde leí hace poco que hablar por teléfono es algo que está demodé (no sé bien si esta palabra es la adecuada). Se supone que ya nadie espera una llamada. Ya nadie llama a un fijo sin avisar antes y es el colmo del desubique llamarte al celular a menos que sea una llamada funcional. Me puse a pensar que yo debo ser un bicho muy raro porque la verdad es que a mí me encanta hablar por teléfono. Hablar por teléfono es un arte que se ha ido perdiendo. Ni siquiera el skype o el chat con videollamada puede compararse. No sé, hay algo en la camarita que hace que uno se distraiga un poco. Eso de mirar al otro y mirarse a uno mismo, algo de la voz de pierde.
En un teléfono fijo la voz lo es todo. Uno debe hablar. Debe sacar la voz, exponerse a los fallidos y malos entendidos.
A los te quise decir...
O te quiero decir...
Me alegra saber que algunas de mis amigas disfrutan tanto como yo de hablar por teléfono un rato. 

No hay comentarios.:

De otro color

Un par de noches luego de que Mani murió tuve un sueño. Estábamos con Nico mirando alguna serie en netflix, los dos abrazados en el sillón ...