11 de agosto de 2017

Joya tu corazón

Tenemos el corazón partido. Mani murió antes de entrar al quirófano. Lo estaban preparando, ya estaba sedado y con anestesia pedidural. Dice el anestesista que se puso azul. Un edema pulmonar. Eran dos veterinarios y un ayudante y no pudieron sacarlo de ese cuadro. Fue instantáneo. Se les fue. En dos segundos. Dicen que era imposible predecirlo, que Mani no presentaba ninguna cardiopatía, que tal vez fue un trombo, en fin... palabras. La verdad es que ya no importa. Sé que hicimos todo lo que pudimos, que lo llevamos a un buen lugar. También sé que nadie tiene la vida comprada.
Cuando lo fui a ver ya no estaba su mirada, esos ojos increíbles de gato sensible e inteligente.
Pero algo de su energía se podía sentir. Así que lo abracé fuerte y sólo me salía decirle gracias, gracias, gracias por todo.
Mani, fuiste un regalo maravilloso de la vida.


1 comentario:

JLO dijo...

un blog del 2004!!! te felicito ja...

tenes un nuevo seguidor, saludos!!!

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