*Ir a un cumpleaños donde no conocés a nadie.
*Comer empanadas de carne, pollo y sushi.
*Tomar daiquiris de frutilla.
*Que te pregunten a qué te dedicás y que ya no sea un problema. (sí, soy astronauta, ¿y qué?)
*Salir del cumpleaños con la leve sospecha de que la vida es un juego muy divertido realmente.
*Ir por la avenida Cabildo y ver que aún siguen dando Slumdog Millionaire.
*Dar media vuelta y llegar para la función de trasnoche.
*Que en la cola te regalen un dos por uno de esas ofertas que te dan en Disco.
*Que la película sea increíble.
Que la noche sea increíble.
domingo, 22 de marzo de 2009
martes, 17 de marzo de 2009
sábado, 14 de marzo de 2009
aquella y Oliverto
A cada cual le llega su Oliverto. Y yo, de aquella tengo mucho. Mucho. Creeme. Miles de poemas tirados al viento (léase a la basura) y (ya nada será igual). Todos sabemos que somos mortales hasta que lo sabemos. Y lo peor fue que no le dije: Oliverto, no te mueras nunca. Le dije: Oliverto, un día te vas a morir y yo voy a estar muy triste.
¿Y saben qué respondió Oliverto?
Adivinen.
Sí. Eso mismo.
Oliverto se rió.
Y de las pupilas salieron dos diablitos rojos.
Y con lo que me gusta el rojo a mí.
¿Y saben qué respondió Oliverto?
Adivinen.
Sí. Eso mismo.
Oliverto se rió.
Y de las pupilas salieron dos diablitos rojos.
Y con lo que me gusta el rojo a mí.
jueves, 12 de marzo de 2009
Este post se lee con música
Me gustaban la sal de ese mar y el sol de ese país. La ruta por la que papá manejaba el auto. Me gustaba la campiña uruguaya. Me gustaba el verde de Uruguay. Me gustaba tener 16 años. Me gustaba vivir en una casa que se llamaba El Torreón. Me gustaba que la casa fuera redonda. Me gustaba que mis amigos uruguayos me reconocieran por ser Florencia del Torreón. Me gustaba revolcarme en las olas de La Balconada y perder, de vez en cuando, una parte de la maya. Me gustaba llevar la guitarra a la playa y cantar, cantar, cantar junto al fuego. Me gustaba tener el pelo tan largo que pasaba la cintura. Me gustaba reírme fuerte, tan fuerte que los tímidos se avergonzaban. Me gustaba ser así.
Me gustaba tener un hermano como mi hermano. Me gustaba que mi hermano pintara cuadros. Me gustaba que me escribiera las cartas que me escribía. Me gustaba que mi madre cantara conmigo y que mi padre nos sacara fotos a todos nosotros cuando estábamos distraídos. Me gustaban las butifarras. Me gustaba todo lo que conaprole producía. Me gustaban las guitarreadas con los amigos de mis padres. Me gustaba estar con gente más grande que yo. Me gustaba ser así.
Me gustaba que por la noche lleváramos el telescopio a la playa y miráramos la luna llena. Me gustaba que tuviéramos un telescopio. Me gustaba leer muchos libros y no saber quienes eran los autores. Me gustaba aprender todo vorazmente. Me gustaba ser desenfrenada. Me gustaba ser así.
Por eso esta canción.
"Sólo conozco de veras lo que una vez tuve que añorar".
martes, 10 de marzo de 2009
lunes, 9 de marzo de 2009
domingo, 8 de marzo de 2009
sábado, 7 de marzo de 2009
El mate
Soy la mejor cebadora de mates de la historia. Lo he logrado. Mates con yerba Canarias. Pura yerba Canarias sin sentir el polvillo rascando el fondo de la garganta. Mi hermano me dice: ya sos uruguaya, te felicito. Y yo le digo que no, que aún me falta el truco de mojar sólo la mitad de la yerba. Eso sí que es difícil. Tengo los implementos y las manos shiatsu, como dice mi amiga Chizz. Guarda con Flor, que tiene manos shiatsu. Pero mejor pregúntenle a ella. Yo me desligo del asunto y les sigo cebando unos matecitos. Así, ¿ves?
viernes, 6 de marzo de 2009
Paloma al viento
jueves, 5 de marzo de 2009
El amor
martes, 3 de marzo de 2009
Faro
lunes, 2 de marzo de 2009
Montevideo
Dices que te vas... (en buquebus)
Soy esa que mira por la ventanilla del Buquebus.
6:45. Embarcamos.
Soy esa misma.
Me doy miedo. ¿Te das cuenta? Si todo este adentro mío es inabarcable. ¿Vos creés? Inabarcable de desbordable pero tan embarcable. ¡Vamos, mi barco, que el río nos llama!
Oh, Jaime Ross.
*
Al lado suyo, la locura.
Me llené de talismanes.
No me curaron.
No había nada que curar.
*
Ya no estoy acá...
Hay una parte de mí que va
camino a La Paloma.
camino a La Paloma.
Por un recuerdo de campo y mar,
camino a La Paloma.
Conozco esa carretera
como a tu cuerpo en la oscuridad,
porque sólo conozco de veras
lo que una vez tuve que añorar.
Alguna parte de mí será
arena de su arena.
Y hay una luna que sólo es luna
si es La Paloma y luna llena.
Añoro esa lejanía
como a mi propia felicidad.
(Aunque a veces se añora en la vida
algo que nunca llegó a pasar.)
La pena me está buscando
como una niebla que se asoma,
y yo ya no estoy aquí,
yo voy camino a La Paloma.
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