7 de diciembre de 2013

Neverending story

"Enigmático", dijo SAL. "¿No vas a escribir más?", dijo un anónimo. La palabra fin es una palabra compleja. Hay un fin cuando se piensa en un tiempo lineal. La línea del tiempo en historia, por ejemplo. La batalla X comienza en tal año y termina en tal otro y luego.... y luego habrá más batallas. Un gobierno se sucede a otro gobierno, una catástrofe deja paso a la quietud que luego devendrá en otra catástrofe, un amor se sucede a otro amor.... aunque, a veces, - hay que admitirlo- sea el mismo amor. Pero claro, no hay un fin.
No hay un fin rotundo.
¿Por qué?
Porque siempre está la espiral. Y como buena espiral nunca un hecho es igual a otro pero sí es más o menos parecido. Por eso las elicoidales son lo más. Al menos para mí.
Por eso, no me puedo ir a ningún lado.
Y sí... estoy divagando.
Hoy me dan mi mantra en un ritual que hacemos en el marco del profesorado de yoga. Suena bien lo del "profesorado de yoga" pero no crean que es muy institucional la cosa. Las clases son las prácticas de las semanas y una vez al mes nos juntamos a hablar durante cuatro horas de algún tema en particular vinculado a esta ciencia. Los yoga sutras de Patanajali, las diferentes escuelas del yoga, los maestros, cuerpo físico, mental y sutil, los chacras, budismo, hinduismo, taoismo, algunos principios del ayurveda. El año pasado nos dieron un nombre en sánscrito a cada uno. Yo me llamo Baghavad Dharma Ananda. Traducido podría ser: "el camino superior de la felicidad". Suena un poco pretencioso pero así son los nombres en sánscrito.
Este año ha sido ardua la caminata. Pero por nada del mundo la cambiaría. Todo lo que hice se queda conmigo. Estoy contenta. Como quien ha logrado una gran hazaña. Vencí muchos miedos. Me paré frente a lo que me gustaba, me deshice de adornos que me entorpecían, me puse cara a cara con un deseo largamente ninguneado.
Estoy contenta porque todo fue con buena leche.
Estoy contenta porque tengo salud, energía y amor para rato. Para muchas elicoidales más.
Así que diciembre, allá vamos.  

2 comentarios:

uruguaya dijo...

bienvenido diciembre con esa energía tan plena!
beso desde el otro lado del rio, te leo siempre y además de lo lindo que escribís, transmitís mucha dulzura.

Flor dijo...

uru, gracias! Qué lindo tu comentario! Yo también te leo siempre. Y fantaseo que si cruzo el charco me voy a tu almacén a conocerte.

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