26 de junio de 2015

Estas cosas


El jardín en invierno es como esa habitación a la que no vas nunca pero cuando vas, pum, te sorprende.
El frío hizo su entrada y los limones ya están maduros. Creo que este es el año que más limones nos ha dado. Y de yapa, es el año que menos nos resfriamos (igual, cruzo los dedos).
Cuando Hans cocina, me pide siempre dos cosas que no están en la heladera sino en el jardín: un limón y algo de romero. Podríamos tener más cosas comestibles, siempre ese es el plan. Nunca lo hacemos porque la verdulería cercana gana, claramente.
La Santa Rita (léase en otros países Buganvilla) nunca florecía pero este invierno ¡se lució de flores! Y eso que los gatos siguen afilándose las uñas en su tronco. Así que esa teoría ya no sirve. No florecía de mal agradecida, nomás.
El frío hace cosas que el calor no hace. El que odia el frío se pierde de estas cosas.
Y esto podría desembocar en un post muy zen pero prefiero irme comprar unas buenas tijeras de podar de mano. Las que tenía se rompieron hace un tiempo y es necesario reemplazarlas.
Y así la vida continúa, amigos.

1 comentario:

Noelia Torres dijo...

Que hermoso tu jardín y cuanta paz debes encontrar en el él :) Espero que andes muy bien, te mando un abrazo grande y te invito a pasar por mi blog ♥

http://albenpocaspalabras.blogspot.com.ar

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