miércoles, 15 de julio de 2009

Un buen fuego para el artista

















Las medias rojas - Lucho Rossi

Ayer, festejo.
Mi hermano exponía sus cuadros nuevos en una galería de arte. Antes de llegar fuimos con Nico a tomar café con leche y medialunas al Florida Garden. Ahí mismo había un afiche donde anunciaban la exposición de Lucho. Ver el nombre Lucho Rossi en el Florida Garden me produjo una sensación bellísima.
Ayer me tuve que lavar la cara varias veces. Varias veces. Dolor. ¿Por qué? A veces no entiendo de dónde salen las lágrimas. En el cuerpo sentía el frío de mil madrugadas.
En la exposición, mi hermano estaba radiante. Ya no pinta con verde. Ahora le tocó al rojo.
El verde es el color de los comienzos.
El rojo es el color del fuego.
Y del amor.
Hace dos años eran Grietas.
Hoy son Caricias.

lunes, 13 de julio de 2009

Tímido brote amarillo

















Este jazmín llegó a casa un día de marzo. La verdad es que nadie daba un centavo por él. La planta estaba raquítica y abichada. Las pocas hojas verdes que le quedaban estaban en los extremos. Nunca se había visto planta más fea.
Busqué información sobre jazmines. Una amiga que tiene terraza me dijo que no me preocupara, que los jazmines son muy fáciles de cuidar. Y es cierto. Son plantas increíblemente fuertes. Con un poco de sol, agua, nutrientes y espacio crecen muy bellos.
De a poco, a fuerza de tierra nueva, sol por la mañana, fertilizante y mucha agua, la planta comenzó a brotar. Fue necesario el veneno en su justa dosis para eliminar los bichos que se habían apoderado hasta el tronco. Increíblemente, el jazmín brotó en la época en la que las plantas suelen irse a dormir. El otoño -aunque benigno- no ayudaba a la rápida recuperación. Pero el jazmín es tozudo y es resistente. Un sobreviviente. La alegría de brotar trajo alegría al jardín y al resto de las plantas.
Un día de junio dio un tímido pimpollo. Y en los días más fríos de julio, el brote se abrió en una flor.
A destiempo, es cierto.
Pero qué importa.

sábado, 11 de julio de 2009

Arte, amor, pintura



LUCHO ROSSI

Próxima Exposición

Caricias en galería Bohnenkamp & Revale.

Inauguración: Martes 14 de Julio.
Horario: a partir de las 18 hs.
Dirección: Maipú 979/81
Cierre de la muestra: 28 de Julio.

Entrada libre y gratuita :)

viernes, 10 de julio de 2009

Diagnóstico de espalda

Contar vértebras. ¿Dónde está la séptima cervical? Es una vértebra gibosa, dicen, fácil de ubicar. Gibosa, qué fea palabra. Suena tan raro decir "séptima cervical". Hay palabras que cuando las digo no me siento muy yo que digamos. Hundir los dedos y sentir: pulmón kyo, corazón jitsu. Es muy raro. El otro respira. Las dorsales son más chiquitas que las lumbares así que no te confundas con la cuenta. Me pone nerviosa que la cuenta no coincida. O estoy frente a un ser más evolucionado que los demás o yo conté mal.
Nah, yo conté mal.

jueves, 9 de julio de 2009

Ensayo II

Siempre los ensayos comienzan con una pequeña rutina de estiramientos. Esta rutina tiene varios propósitos. El primero y principal es estirar y calentar los músculos del cuerpo para trabajar mejor y nos lastimarse. Pero hay un propósito mayor y es integrar la energía del grupo. Unificarnos en una misma energía. Respirar todos juntos. No conozco mucho a mis compañeros de grupo pero he respirado con ellos y eso es mucho más de lo que puedo decir de algunos de mis amigos.

-Hay un pedazo de esta obra que algunos de ustedes no conocen. Hoy vamos a restituirle a De copla luna la parte que hace años le faltaba. La voz de Flor.

Fue hermoso, inquietante. Y el nuevo bailarín, el que hace de vidalero, es afable y dulce. Nos encontramos fácilmente. Cuando nos quedamos solos me dijo: "De copla y luna fue una de las primeras obras que vi cuando llegué a Buenos Aires en el 2005. Yo te vi ese año varias veces". Nuevo escalofrío pero de los lindos. El 2005 fue un año intenso y doloroso. Y hubo varias funciones ese año.

Ver a mi amiga haciendo de serpiente me estremeció. Es la primera vez que mi amiga y yo compartimos un escenario. Y aunque sea sólo un pedacito de la obra es crucial que así sea. Como tenía que ser desde un principio.

Todo llega, ¿vieron? Pasito a paso.

sábado, 4 de julio de 2009

La rosa color té

Es sábado al mediodía.
Nico pela cebollas. Vamos a hacer ravioles de calabaza con salsa de hongos.
La casa está desordenada y la cocina, humeante. Todo es un enorme patas para arriba pero hay un ramo de flores en un rincón de la cocina. En el centro hay una rosa de color té. Días atrás le había quitado el potus al florero. Nunca tengo floreros en casa (nunca tengo flores en casa). En el jardín, sí. Del potus colgaba una maraña de raíces traslúcidas. Las enterré en tierra. Todo allí está en su lugar. La raíz en la tierra, lo verde en el aire. Así debe ser.
Nico es quien trajo el ramo de flores. Es bellísimo. La rosa color té ya se está abriendo. Es de las que se abren.
No como otras rosas que quedan como pimpollos truncos.

viernes, 26 de junio de 2009

Que el viento traiga semillas, que las semillas florezcan, que el canto se funda en danza y sea sangre, fuego y espíritu

Estamos sentados alrededor de la mesa de la cocina. Tomamos té verde con jazmín y cedrón, un clásico de mi casa. De pronto Facu le dice a Lau:

FACU -Porque vos fijate, todos se enamoran de Flor. Lo mismo le pasaba con los guitarristas. Incluso yo estoy un poco enamorado de Flor, decí que es tu mejor amiga...
LAU -¿Perdón? ¿Quieren que me vaya?
FACU -No hace falta. Nosotros expresamos nuestro amor de otra forma. Sublimamos con el arte.
YO -¿En serio? ¿Y cuándo me vas a invitar a sublimar de nuevo?
FACU -Cuando quieras. Tenemos una función para el 16 de julio. ¿Te animás a volver con "De Copla y Luna"?
Yo -CHAN.
LAU -Ya está, el lunes tenés ensayo.

viernes, 19 de junio de 2009

Basada en hechos reales

Entro a mi casa. La encuentro extrañamente desordenada. La mesita de luz atiborrada de libros, la cama a medio hacer, trastos de la cocina sin lavar, ropa suelta, desmembrada, discos nuevos abiertos a medio escuchar. En la heladera quedan algunos restos de comida y muy poca verdura. También hay limones de Gabriel. No hay leche. Hay queso para rallar. En la alacena hay legumbres, arroz, fideos secos integrales, frutas secas. A veces compro huevos. Volví a hacer tartas pero ya no hago la masa. La de berenjenas me sale bien. La de choclo es fácil de hacer. A veces, muy de vez en cuando, amaso pan. Estoy seriamente pensando en comprarme una máquina de pan. Y una silkepill (me liberaría de la tiranía de la cera). Ya son varias tiranías.
Pasé por el barrio chino y volví a mis andanzas. Compré miso (está vez del bueno, mmmh) y la salsa de soja sin conservantes ni caramelo. Tiene vencimiento. El pan de arroz sigue impecable y un tofu que aún no me comí. También pasé por El Ateneo y arrasé con los discos de Queen. Sí. A day at the races. La canción You take my breath away me quita el aliento cada vez que la escucho. Y Somebody to love tiene magia. La escucho y siento amor emanando por todos mis poros. Se me salen las lágrimas. ¿Cuándo la escuché por primera vez? ¿A los 17 años? Ya me habían dejado una vez. Oh, sí, me rompiste el corazón. Hoy escucho la voz de Mercury y me transporto a vaya saber qué universo. Mi hermano escuchaba a Queen. Mi hermano siempre fue más sabio que yo a la hora de elegir un soundtrack para su vida. La canción Teo Torriate (Let us cling together) me hace llorar. Nada que vaya a suceder realmente.
Volviendo al presente: the master of the universe de la lemon pie hizo una con los limones de Gabriel. Y trajo música con batería a casa. Escribo este post escuchando Fat Freddys Drop, Based on a true story.

Así que.

martes, 16 de junio de 2009

Fuera de la jaula

El mundo se ha abierto
y la grieta es ancha.
La siento
la palpo

¡es ancha!

Un ronco despertar de cuerdas
se desangran
arden un ahora
ya!

ahora!
ya!

Es raro
estar desnuda
ante la verdad más absoluta.

Me levanto en sueños y el piso está allí.
Difícil es
no caer.

Difícil es
no caer
abrazada a mí.

De pronto nadie tiene el poder de pararme.

Oh Dios.
Qué miedo.

Oh Dios.
¡Qué miedo!

¡Ja!

Las ganas
se han vuelto alas.

sábado, 13 de junio de 2009

Hans dixit

Junio es un mes raro. Es como el lacayo de Julio.

1/6/04

miércoles, 10 de junio de 2009

Tribunales

Lavalle y Talcahuano. La Ley.
Un colectivo Soldati-Retiro.
Puestos de libros,
usados,
robados,
no sé a quién.
Chucherías,
frío,
un banco de plaza
y gente fotocopiada.
Fotocopias sucias
autenticadas por escribano público
fagocitadas y marchitas
en manos blancas
inmaculadas.
La Ley. La Ley.

Yo escribiendo
urbaidioteces.

Y te espero
(se hace tarde).

lunes, 8 de junio de 2009

La conversación (always, always the hours)

Afuera hay sol.

Lo paso a buscar por la librería de Cabildo y Juramento. Lo encuentro mirando absorto libros de Krishnamurti.
-Epa, cómo cambiamos, ¿qué pasó?
-No me vengas con que tengo que leer Las partículas elementales, guacha.
Nos reímos mientras nos abrazamos fuerte. Estoy feliz de verlo.
-¿Sabés? Yo leí un par de cosas de Krishnamurti.
-¿Vos? ¿Qué leíste de él?
-Sus diarios. Están buenos, son interesantes.
- A mí me lo recomendó un amigo.
-Sí, Krishnamurti está bien pero a vos lo que te va a encantar es leer esto.
Saco el libro que estoy leyendo por estos días. Budismo Zen y Psicoanálisis de Susuki y Erich Fromm.
-Leí a Erich Fromm. Al otro no lo conozco.
-Susuki es un clásico.
Salimos de la librería. La mirada de él es grave pero aún sonríe. Hay algo de antiguo y nuevo en esos ojos. Aún no logro darme cuenta.
-¿Te molesta si caminamos? Me gusta mucho caminar mientras hablamos.
-Bueno, caminemos.
-Qué loco es estar otra vez en estas calles con vos. Y qué bueno.
-Y pensar que hay gente que odia Belgrano... pero yo no puedo. Racionalmente siento que es un barrio horrible pero tiene estas calles, esta plaza...
Se ríe.
-¿En qué año nos conocimos, Flor?
-Y... por el 2000. El año en que fuimos con Guille a Bahía. Vos y Cynthia acababan de volver y nos juntamos con la excusa de que nos podían pasar datos interesantes.
-¡Totalmente! Ese encuentro fue delirante. No parábamos de hablar.
-Vos y yo no parábamos de hablar.
-Obvio.
Las horas empiezan a pasar. No tenemos reloj. En un determinado momento nos sentamos en un bar. Pedimos un capuchino, un café cortado en jarrito y medialunas para acompañar. El sol ya está bajando. Es ahí cuando la conversación se pone filosa.
-Por un lado hay un cierto apego a los límites, ¿no? Y también una manera de exaltar la existencia de uno que a su vez da pánico y genera terrible atracción. No sé muy bien a quién le robé este pensamiento pero así siento que viví mi vida y en cierta medida sentía que a vos te pasaba algo parecido. Por eso había ciertas cosas de tu vida que no me cerraban.
-Sí, algo de eso había. Pero yo también necesitaba calmarme, ¿entendés? Vivir al borde de la emoción era agotador. Lamentablemente no distinguí entre la calma real y una calma muerta. Supongo que tiene que ver con el peso de mis juicios que no me permitían romper la jaula. ¡Justo ahora vengo a descubrir que yo también tenía mi lado conservador! Claro que al lado de Guille, ¿quién se iba a dar cuenta?
-Puf, qué sinceridad, guacha. Estuve años esperando que me dieras una respuesta así, ¿sabés?
-Es que era algo impensable para mí.
-Flor, porque lo amabas. Cuando uno ama así hace concesiones, ¿no? Entonces perdonás cosas que quizás a otra persona jamás le perdonarías. Construís una moral. Ustedes, además, no siempre fueron así.
-No, es cierto, tuvimos una época dorada. Pero después todo se fue a la mierda. Incluso antes de que terminemos de la peor manera. Me doy cuenta de que en el último tiempo lo desconocí completamente. Me dediqué a a amar una imagen, una construcción. Todo cerraba hasta que ya no cerró más y la imagen se rompió en mi pedazos.
-Sí, bueno, empezando porque él es un garca y vos no.
-Pero fijate que no es tan simple porque él era funcional para mí. ¿Por qué me era funcional? Eso es lo que me entristece mucho. Yo a los veinte años era mucho más rígida que ahora, con una estructura mental que no me permitía vivir plenamente lo que en verdad pensaba. Y eso es malo, muy malo.
-Yo conjeturé mucho al respecto de todo esto. Muchas amigas a mi alrededor se hacen la misma pregunta. Y creo que hay una forma de definir al ser femenino en la generación anterior, en cierto círculo social que condicionó la libertad de ustedes. Porque, carajo, en definitiva lo que elegías era cercenar tu propia libertad al crearte esta "jaula". A mí me perturba estar haciendo lo mismo en mi relación actual.
-Te perturba que tu mujer esté haciendo eso con vos.
-Y yo con ella.
-Y siempre en nombre de estar viviendo "un gran amor".
-Exacto.
-De todos modos, yo no descarto que se pueda vivir un gran amor. Pero las cosas siempre están en movimiento. Es ridículo creer que todo se va a quedar igual. Cuando un tipo de 31 años me dice que se quiere separar porque ya no es lo mismo, no sé, pienso que esa no es respuesta. Porque ¡claro que no es lo mismo! ¿Lo mismo con respecto a qué? ¿A diez años atrás? ¡Hay que pensar un poco más! O mejor dicho, hay que animarse a sentir. Pero había un miedo muy fuerte a eso. Incluso creo que negarse a hablarme forma parte de no querer sentirse vulnerable frente a mi. Y eso es muy triste también porque me coloca en un lugar horrible de "con vos no se puede hablar". Y bueno, me tengo que hacer cargo de ese "no se puede hablar", más allá de su cobardía, obvio.
-¿Y qué queda después, Flor?
-Para mí el amor siempre fue muy importante. Cualquier tipo de amor. Y sé que va a estar siempre.
-Sí, de eso no hay dudas, pero si después de lo que viviste el amor se resignifica de manera tal que sabés que cierto tipo de amor profundo nunca más se va a repetir, ¿qué esperanzas se tienen de volver a vivir un amor trascendente?
-Quizás no me expliqué bien. Todo amor para mí es trascendente. Pero así soy yo. Lo que no voy a volver a repetir es la jaula. No al menos en eso. Me mandaré otras cagadas. Pero no esa. El amor no puede ser sólo un refugio del mundo. Tiene que ser también un motor. Quizás creas que soy una ingenua. Pero nunca voy a ser una persona escéptica. No está en mí ser así. El amor, para mí, es lo más importante en esta vida. Pero ese amor puede venir de la mano de gente muy diversa. No tiene que ser un esposo. Un amante puede ser trascendente. Un amigo puede ser trascendente. Un hermano. Un padre. Un hijo. Hay miles de formas de experimentar el amor. Y que el entorno piense lo que quiera.
-Ah, claro, eso ni hablar. El entorno que se cague.
-Bueno, pero eso no es tan obvio. Es increíble el daño que puede hacer el entorno. Lo que puede desgastar y lastimar. Siempre el entorno te va a pedir que encajes en alguna estructura. Porque el entorno siempre quiere explicarte. No le gustan las personas que se salen del casillero. Y ahí te quedás, tratando de emparchar estructuras insostenibles que terminan por destruir tu esencia interna.
-Bueno, pero es necesario adaptarnos en cierto grado. El miedo a la soledad es terrible. El punto es el equilibrio, ¿no? Porque si uno de repente se encuentra intentando vivir en función de una circunstancia con la que no te identificás... en fin, entrás en crisis con lo que sos.
-Claro, por ejemplo, si vos sos un garca... y querés ser una buena persona, lo intentás, con todas tus fuerzas... pero tenés naturaleza de garca ¿qué vas a hacer? Y bueno, en algún punto vas a entrar en contradicción con vos mismo y te vas a mandar una gran cagada, ¿no?
-Jajajaja, claro. El problema es que el mundo está lleno de garcas que parecen buenos tipos.
-Vos sabés, a mi las diferencias nunca me asustaron. Pero algunas diferencias ¡casi me destruyen!
-No sé, yo tengo un tema con la reivindicación excesiva del sí mismo. Como también lo tengo con la dependencia extrema. Hay que poder superar esta dicotomía.
-Los que se reivindican a sí mismos en exceso son los que yo llamo egoístas. Un egoísta extremo no puede amar. No sabe. Tienen el enfoque en otro lado. Y tienen su problemas, obvio. Los extremadamente independientes son seres muy miedosos.
-Quizás el tema final sea la prioridad: qué es lo prioritario para la definición de uno mismo. Está claro que algo que está afuera de uno no debería ser prioridad. Pero ¿y el amor?
-El amor está adentro de uno.
-Yo no tengo la respuesta, eh, si eso es lo que estás esperando... Pero esta problemática es súper importante, Flor. No es novedosa pero lo veo como algo muy representativo de nuestra época.
-Yo creo que hay gente que se pregunta cosas y después están los que no se preguntan nada. Yo quiero juntarme con los que se preguntan cosas. Con los que se pegan la cabeza con el muro varias veces. Quizás sea riesgoso. Pero vale la pena.
-¿Vale la pena? Yo les quiero enseñar a mis hijos que vivir el amor vale la pena. Pero siento que la van a pasar mal.
-Mirá, cada vez que mis viejos piensan en como nos educaron a mi hermano y a mí se agarran la cabeza y dicen...¿para qué mundo educamos a nuestros hijos? Pero te voy a decir algo, desde mi lugar de hija, te respondo que está buenísimo.
-No sabés lo importante que es para mí esa respuesta.

Hacemos silencio.
Nos miramos.
La charla podría seguir, interminable. Han quedado muchas cosas por decir, como sucede siempre que nos vemos.
Ya es de noche y hace frío.
Nos levantamos del café y empezamos a caminar por las calles frías de Belgrano. Las horas han pasado y nos urge un poco de calor. En la parada del 152 me abraza fuerte para despedirse.
-Me alegra verte bien, íntegra, y saberte mi amiga.
-Lo mismo digo.
Me subo al colectivo y desde la ventana lo veo alejarse.

Afuera, hay luna.

sábado, 6 de junio de 2009

miércoles, 3 de junio de 2009

Gratitud

¿Te digo algo?
Yo cuando empecé no sabía.
No sabía que estar en tercer nivel de shiatsu me iba traer esta felicidad.
Hoy sé hacer muchas cosas que hace un año no sabía.
Rotaciones, estiramientos y pasajes.
Aprendí la posición lateral (que al principio me daba un poco de miedo) y la posición sentada. Ahora sé los nombres de varias cadenas de músculos y el ciclo de nacimiento y destrucción de los cinco elementos.
Aprendí a sentir con los dedos. A detectar un kyo y un jitsu.
Aprendí a leer algunas líneas de la cara. A interpretar oscuridades, colores y texturas.
Y todo gracias a ustedes,
que vinieron,
pusieron fé
y se entregaron con confianza.

Gracias, de verdad, gracias.