martes, 17 de marzo de 2015

Intención

-¿Entonces debo intencionadamente abandonar la intención?
-No sé que responderle, nadie jamás me ha hecho semejante pregunta.

lunes, 9 de febrero de 2015

Unsui


Término japonés que literalmente significa "nube", "agua". Proviene de un poema chino que habla de "ir a la deriva como las nubes y fluir como el agua". En la tradición Zen se designa a los monjes novicios y, por extensión, a los practicantes de zazen, quienes intentan a moverse libremente por la vida igual que las nubes aceptando que el viento los lleve a parajes que tal vez no imaginaban.

miércoles, 4 de febrero de 2015

A un día de mi cumpleaños

Ya escondí un amor por miedo de perderlo. Ya perdí un amor por esconderlo. Ya me aseguré en las manos de alguien por miedo. Ya he sentido tanto miedo, hasta el punto de no sentir mis manos. Ya expulsé a personas que amaba de mi vida, ya me arrepentí por eso. Ya pasé noches llorando hasta quedarme dormida. Ya me fui a dormir tan feliz, hasta el punto de no poder cerrar los ojos. Ya creí en amores perfectos, ya descubrí que ellos no existen. Ya amé a personas que me decepcionaron, ya decepcioné a personas que me amaron.
Ya pasé horas frente al espejo tratando de descubrir quién soy. Ya tuve tanta certeza de mí, hasta el punto de querer desaparecer. Ya mentí y me arrepentí después. Ya dije la verdad y también me arrepentí. Ya fingí no dar importancia a las personas que amaba, para más tarde llorar en silencio en un rincón. Ya sonreí llorando lágrimas de tristeza, ya lloré de tanto reír. Ya creí en personas que no valían la pena, ya dejé de creer en las que realmente valían. Ya tuve ataques de risa cuando no debía. Ya rompí platos, vasos y jarrones, de rabia. Ya extrañé mucho a alguien, pero nunca se lo dije.
Ya grité cuando debía callar, ya callé cuando debía gritar. Muchas veces dejé de decir lo que pienso para agradar a unos, otras veces hablé lo que no pensaba para molestar a otros. Ya fingí ser lo que no soy para agradar a unos, ya fingí ser lo que no soy para desagradar a otros. Ya conté chistes y más chistes sin gracia, sólo para ver a un amigo feliz. Ya inventé historias con finales felices para dar esperanza a quien la necesitaba. Ya soñé de más, hasta el punto de confundir la realidad. Ya tuve miedo de lo oscuro, hoy en lo oscuro me encuentro, me agacho, me quedo ahí.
Ya me caí muchas veces pensando que no me levantaría, ya me levanté muchas veces pensando que no me caería más.Ya llamé a quien no quería sólo para no llamar a quien realmente quería. Ya corrí detrás de un carro, por llevarse lejos a quien amaba. Ya he llamado a mi madre en el medio de la noche, huyendo de una pesadilla. Pero ella no apareció y fue una pesadilla peor todavía. Ya llamé a personas cercanas de "amigos" y descubrí que no lo eran... a algunas personas nunca necesité llamarlas de ninguna manera y siempre fueron y serán especiales para mí...
No me den fórmulas ciertas, porque no espero acertar siempre. No me muestren lo que esperan de mí porque voy a seguir mi corazón! No me hagan ser lo que no soy, no me inviten a ser igual, porque sinceramente soy diferente! No sé amar por la mitad, no sé vivir de mentira, no sé volar con los pies en la tierra. Soy siempre yo misma, pero con seguridad no seré la misma para siempre!
Me gustan los venenos más lentos, las bebidas más amargas, las drogas más potentes, las ideas más insanas, los pensamientos más complejos, los sentimientos más fuertes. Tengo un apetito voraz y los delirios más locos. Pueden hasta empujarme de un risco y yo voy a decir: "Qué más da? Me encanta volar!"

Clarice Lispector

martes, 3 de febrero de 2015

Unión

Ayer retomé clases con Trini. Mi práctica se ve intensificada cuando busco maestros. Trini tiene una mano y un ojo sagaz para corregir un espacio que falta descubrir. Mis escápulas ya hablan. Mis huesos cantan. Y mis costillar tienen la movilidad extraordinaria del junco cuando el viento lo mueve. Quién lo hubiera dicho. Que se pudiera cantar con las células del cuerpo. Que cada átomo de mi ser descubriría su canción.
Respirar es un acto de valentía. Y también es inconsciente.
Este febrero será a puro yoga. Procuraré escribir sobre mis avances.

viernes, 30 de enero de 2015

Focus

Si poso mis ojos en el árbol no veo la reja. Eso es muy loco, ¿no? Pienso en todas las rejas que seguro no veo porque poso mi mirada en un punto y me ciego a los otros. ¿O es que las rejas se van creando? No, no, pero esta reja es bien real y si poso mi mirada en ella, el árbol se ve detrás, fuera de foco.

miércoles, 28 de enero de 2015

De geranios

Todavía me acompañan canciones de otra era. Hazañas que pasaron hace un siglo. Sueños de un inconsciente colectivo que ya no existe. Algo está cambiando.
Pero hay frases que me alcanzan como un rayo y hacen trizas mi inconsciente. Qué bueno que algo se rompa. Qué bueno es poder romper algo. Aunque tan sólo sea una vasija de barro traída de un viaje de no sé qué provincia con un auto que ya no recuerdo el nombre y en compañía de alguien a quien no podría llamar pues su número de teléfono no figura en mi agenda.
En otro orden de cosas quería contar que tengo canteros debajo de mi ventana. Cuando llegué a esta casa planté geranios blancos. Pero luego el color fue virando. El geranio es tan noble que si uno pincha con cariño un gajo, cualquiera sea, en la tierra se hace una planta nueva. Por eso mis canteros ya no son blancos sino de varios colores. Cada tanto tengo que revisarlos porque están tan a la intemperie que a veces sufren las temperaturas extremas, las torceduras de las tormentas, la suciedad de las palomas y la pisada arisca de los gatos que van a posarse allí.
Limpiar los canteros es algo que no hago muy a menudo pero me recuerda a aquellas cosas de la vida que uno a veces olvida y cada tanto recuerda que están y que debe abonar y ayudar para que de un empujoncito... florezcan.   

domingo, 18 de enero de 2015

Not alone anymore

¿Sabés qué? Volví, carajo, claro que volví.
Dejé que el mar me envolviera con dulzura y sabor. Me hamacó las ideas y me meció como a un bebé. Y nada fue casual. Seis días de quebrar al pequeño yo y construir algo más real. La consciencia colectiva es muy poderosa. Vivir en comunidad te enseña eso.
Un gracias inmenso por este viaje.



jueves, 8 de enero de 2015

Ida y vuelta

Ida y vuelta.
De eso se trata.
Conseguirse una ida y luego una vuelta.
¿Vos crees que la vuelta va a ser difícil?
Depende de tu mente, la dificultad está en tu mente. Todo se puede. Todo llega.
¿Y ahora que hay que hacer?
Hay que conseguir ir para luego después volver.

sábado, 27 de diciembre de 2014

El pueblo de uno

Por fin mi casa se asemeja a eso que yo soñaba cuando me mudé acá hace siete años.
¿Viste esa gente que dice: "yo me iría a vivir a un pueblo"?
El otro día hablaba con una amiga yogui y ella me decía: yo el pueblo me lo hice acá.
Y se puede. Posta que se puede.
¿Viste esa gente que un día harta de su vida se va de esa vida que tenía armada y deja todo todo y empieza de cero en otro lado?
El otro día hablaba con otra amiga que me decía: yo necesito transformar las cosas, no puedo simplemente tirarlas como si no hubieran existido.
Y se puede. Posta que se puede.
Me gusta tanto mi casa ahora.
Le faltará una mano de pintura pero el corazón está entero.
Y cuando el corazón de la casa de uno está entero ya está.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Las lenguas y el amor II

Con Nico aprendí a decir "les vaques" que es lo único asturiano que aprendí y fue gracias a que vimos Vientos de Agua juntos.
Todos los años me promete que me llevará Asturias.
Capaz...
Por lo demás, con él aprendí a "decir amor" que como todos sabemos es una lengua que no se puede escribir.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Las lenguas y el amor

A los 17 años me enamoré de S. S era un argentino pero había vivido los seis años de su adolescencia en Canadá. Acababa de llegar a Buenos Aires con su familia para terminar el quinto año. S hablaba un francés precioso que me abrumaba. Quise enseguida aprender francés. Pero el amor fue lo que duró quinto año y sólo llegué a completar el primer nivel de la Alianza Francesa. No recuerdo gran cosa salvo el J' aime 2 choses/ toi et la rose/ la rose pour 1 jour/ toi pour toujours. 
A los 21 me puse de novia con G (y duramos como una decena de años). G hablaba un portugués nativo porque había pasado su infancia en Río de Janeiro y San Pablo. Resultado de ello completé los seis niveles en el Centro de Estudos Brasileiros y hablo como si hubiera vivido alguna vez en Brasil (cosa que curiosamente jamás sucedió).
Una vez quise aprender italiano y era porque me había enamorado fugazmente de un talentoso músico que tenía mucho de tano aunque era de lo más argento. Fue tan fugaz mi italiano como ese amor. ¡Pero fue tan genial! De esa experiencia me quedó un libro de Ítalo Calvino que jamás devolví a la biblioteca de la Dante Alighieri. 

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Walk

Siempre he sido amante de las buenas caminatas. Me gusta sentir que mis piernas me llevan a lugares que otro medio de transporte obligaría a saltearme. Pero he aprendido que a veces es necesario saltearse partes del mapa. No es necesario abarcarlo todo.

También he aprendido que cuando las cosas no salen a la primera ni a la segunda hay que seguir intentándolo si el deseo empuja a ello. Pero si el deseo me abandona, no vale la pena seguir por esa vía. Y entonces se hace preciso buscar otra senda, otra dirección.
Me sigo desprendiendo de capas y capas de telas, libros, retratos, armazones, estatuillas e ídolos falsos. Busco abrazar lo verdadero aunque eso duela porque es la única forma de vivir con intensidad. 
Y si de intensidad se trata, he encontrado un compañero de ruta para este camino. Tiene dos cualidades que he llegado a descubrir que son muy importantes para mi: es inteligente y tiene un corazón inmenso. No son cualidades que abunden en el mundo pero él las tiene. Y con eso basta.
Creo que estoy bajando la montaña. Ya subí lo suficiente. En la llanura tal vez encuentre un poco de paz.

martes, 9 de diciembre de 2014

Ibbur

Ibbur (Hebreo: עיבור, “embarazo“o”impregnación“o”incubación“) es una de las formas de la transmigración del alma. Ibbur es siempre bueno o positivo. Es la forma más positiva de posesión y las más complicadas. Sucede cuando un alma justa o virtuosa decide a ocupar al cuerpo de una persona viva por una época y ensambla o “impregna” el alma existente. Ibbur es siempre temporal y la persona viva puede o no puede saber que ha ocurrido. La razón de Ibbur es siempre benévola: el alma salida desea terminar una tarea importante, de satisfacer una promesa, o de realizar una Mitzva (un deber religioso) que se puede lograr solamente en la carne.

Algunos sabios cabalistas después de estudiar con meticulosidad sus escrituras llegaron a la conclusión de que por alguna razón desconocida en ocasiones el espíritu de una persona tomaba posesión del cuerpo de otra persona y le llenaba con el contacto más íntimo y perfecto que se pudiera imaginar. Como resultado, la persona que recibía a tal alma quedaba llena de sus conocimientos, sabiduría y esplendor porque generalmente esta posesión benéfica siempre era realizada por alguien de una gran evolución espiritual .

Para los cabalistas, el Ibbur era algo que explicaba algunas cosas, esa palabra definía el estado de algunos místicos que habían visto y oído lo que nadie había visto ni oído nunca y que cuando intentaban explicarlo se veían tan impotentes que solo usando la poesía o las paradojas podían dar una idea a los que escuchaban su relato de lo que habían sentido.

lunes, 8 de diciembre de 2014

El golem

Finalmente estoy leyendo El Golem de Gustav Meyrink.
En realidad tomé un libro al azar de los tantísimos que hay en la casa de mi padre pero Nico sugirió que su traducción era mejor. En casa nos pusimos a buscar su ejemplar y efectivamente comparando la primer página de uno y otro me decidí por el de Nico. Lo dejé allí un par de semanas, en mi mesa de luz. Incluso lo usé como apoya mate (sacrilegio) un par de veces para hablar por teléfono en la cama mientras me cebaba unos mates bien calentitos.
Lo empecé una vez. No llegué ni a la segunda página.
Lo empecé por segunda vez y... leí el primer capítulo.
Hoy lo empecé por tercera vez y sentía que el cerebro no me respondía. No podía seguir la oraciones. Se me perdía el predicado de la referencia.
¿Qué pasaba? Era yo o el libro era extremadamente oscuro y difícil.
Hoy googleé "El golem" y salió un artículo donde se hablaba de una nueva edición de El Golem en la editorial El Zorro Rojo, libros muy lindos si los hay.
Y el que escribía el artículo decía que Meyrink abusaba de las imágenes oníricas y que a veces no se  entendía nada y que era una lástima.
O tal vez no hablaba tan mal del libro y yo interpreté eso porque era lo que me estaba pasando.
Después pensé: ¡pucha, si a mí me gustan las imágenes oníricas!
La cosa es que había que seguir. Había que seguir porque recién en el capítulo cuatro todo encajaba y se explicaban un montón de cosas imposibles de comprender en las primeras páginas.
Así que ahora no puedo parar de devorarme el libro de Meyrink, disfrutando de este día feriado, en la cama y con otro libro haciendo de apoya mate (perdón).
De esto deduzco fácilmente una cosa.
Si no le encontrás sentido a nada de nada de lo que te está pasando en este momento de la vida la única opción es seguir con la esperanza de que en el capítulo 4, tal vez, encajen algunas cosas.
Por ahora, eso.