Marilyn y el shiatsu


Marilyn volvió a aparecer hoy. Se quedó varias horas dando vueltas por la casa. Es muy mimosa.
Lo que más me soprendió fue que por la tarde, cuando pensé que se había ido, apareció en la ventana del cuarto de shiatsu desde el lado de afuera. No quiero saber cómo hizo para treparse al primer piso y meterse en el alféizar de la ventana. Cuando la vi ahí casi me muero del susto. Le estaba haciendo shiatsu a un paciente y lo primero que pensé fue: "¡Dios mío, una rata!".
Pero no, era Marilyn. Miraba de lo más curiosa.

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