11 de noviembre de 2012

Dijo la crítica de 1982 Obertura Solemne

Es muy motivador tomar contacto con un teatro que molesta. Hasta muy “sano”, si se mira en la cartelera esos espectáculos de corte televisivo de los que uno se lleva una charla que no dura ni la llegada de la pizza a la salida. 1982 Obertura solemne es un virus aparentemente indefenso que corre y estalla en la cara del espectador con la textura de una desagradable secreción. Lejos de las medias tintas, 1982 transita y desborda los límites, se vuelve burdo, absurdo, retoma la coherencia y la vuelve a perder. Son sus principales aliados el ritmo y la sorpresa de las acciones que desubican permanentemente al espectador, que pivotean entre el realismo y el grotesco, y las sorprendentes actuaciones. Un grupo al que habrá que seguir.  
Ana Durán, Los Inrocks

1982 Obertura Solemne, dirigida por Lisandro Fiks y Diego Quiroz recupera la memoria colectiva de los argentinos, reflexiona sobre quienes la componen con sus puntos de vista y nos plantea que la repetición de opiniones vacías es la mayor de las violencias, el principio de la intolerancia y la negación. Una obra que considera al teatro como una herramienta necesaria para comprender la realidad y que desde el absurdo recapacita sobre el fundamentalismo político y la estupidez humana El escenario nos trasporta a la vida cotidiana gracias a la interpretación de los actores, la utilización del espacio, la utilería, las luces y, sobretodo de los olores. Un escenario en varias dimensiones que nos hace sentir identificados y nos invita a reflexionar.

Guillermina Gandola, Ruleta China

BUENA. La tensión va en aumento porque las posturas políticas se encuentran, se chocan, se pelean, se enfrentan, se arañan, se lastiman, pero no se escuchan. Y así se va llegando al final, con un clima cada vez más enfurecido. En cuanto al juego teatral que propone esta obra, hay varias cosas por reflexionar. Las actuaciones son precisas y en su punto justo. Un juego correcto, con un ritmo que va llevando la obra a su clímax, empezando con una tibia discusión, obvia por cierto, entre izquierdas y derechas recalcitrantes, para llegar a un final realmente tenso que logra que salgamos de ahí al menos perturbados y con varios interrogantes.

Jazmín Carbonell, La Nación

Parándose a treinta años de la guerra, Lisandro Fiks genera una situación extraña pero verosímil para exponer con sutileza el trato que como sociedad le hemos dado a los ex combatientes, a la vez que nos enrostra sin rodeos la facilidad con que nos desligamos de aquello mismo que generamos.
 
Lucho Bordegaray, Montaje Decadente

Obra de un in crescendo dramático de ribetes impactantes y de profunda actualidad con destacadas actuaciones. Teatro puro.
 
Gastón Soulages, Visión 7

Excelente. Mucha violencia encubierta y descubierta. Toda una metáfora de los niveles a los que la falta de verdad pueden llegar y una genial superposición de tensiones como remolinos que se alimentan unos a otros pero a la vez se autogeneran. Excelente texto de Lisandro Fiks, complejo porque se manejan varios planos en muchas ocasiones, pero para nada rebuscado. Una puesta estupenda, el trabajo con el sonido que viene del exterior un lujo. Muy buena dirección y muy buenas actuaciones. Roxana Artal que tiene el difícil papel de fogonear y sembrar desarmonía, mantiene la energía en esa nada fácil posición. Todos están muy bien.
 
María Inés Senabre, Espectaculosalamod
ULTIMAS FUNCIONES y este finde el sábado a las 20.20 en Timbre 4 y el domingo a las 20 en Espacio Polonia como siempre.
1982 OBERTURA SOLEMNE, una obra de Lisandro Fiks 
Dirección: Diego Quiroz y Lisandro Fiks

"La guerra vuelve estúpido al vencedor y rencoroso al vencido". 
Nietzsche

1982 OBERTURA SOLEMNE fue seleccionada para participar de Formación de Espectadores 2012.

Dijo la crítica:
Es muy motivador tomar contacto con un teatro que molesta. Hasta muy “sano”, si se mira en la cartelera esos espectáculos de corte televisivo de los que uno se lleva una charla que no dura ni la llegada de la pizza a la salida. 1982 Obertura solemne es un virus aparentemente indefenso que corre y estalla en la cara del espectador con la textura de una desagradable secreción. Lejos de las medias tintas, 1982 transita y desborda los límites, se vuelve burdo, absurdo, retoma la coherencia y la vuelve a perder. Son sus principales aliados el ritmo y la sorpresa de las acciones que desubican permanentemente al espectador, que pivotean entre el realismo y el grotesco, y las sorprendentes actuaciones. Un grupo al que habrá que seguir. 
Ana Durán, Los Inrockuptibles

Vivir para contarlo. 1982 Obertura Solemne, dirigida por Lisandro Fiks y Diego Quiroz recupera la memoria colectiva de los argentinos, reflexiona sobre quienes la componen con sus puntos de vista y nos plantea que la repetición de opiniones vacías es la mayor de las violencias, el principio de la intolerancia y la negación. Una obra que considera al teatro como una herramienta necesaria para comprender la realidad y que desde el absurdo recapacita sobre el fundamentalismo político y la estupidez humana El escenario nos trasporta a la vida cotidiana gracias a la interpretación de los actores, la utilización del espacio, la utilería, las luces y, sobretodo de los olores. Un escenario en varias dimensiones que nos hace sentir identificados y nos invita a reflexionar. 
Guillermina Gandola, Ruleta China

BUENA. La tensión va en aumento porque las posturas políticas se encuentran, se chocan, se pelean, se enfrentan, se arañan, se lastiman, pero no se escuchan. Y así se va llegando al final, con un clima cada vez más enfurecido. En cuanto al juego teatral que propone esta obra, hay varias cosas por reflexionar. Las actuaciones son precisas y en su punto justo. Un juego correcto, con un ritmo que va llevando la obra a su clímax, empezando con una tibia discusión, obvia por cierto, entre izquierdas y derechas recalcitrantes, para llegar a un final realmente tenso que logra que salgamos de ahí al menos perturbados y con varios interrogantes.
Jazmín Carbonell, La Nación

Parándose a treinta años de la guerra, Lisandro Fiks genera una situación extraña pero verosímil para exponer con sutileza  el trato que como sociedad  le hemos dado a los ex combatientes, a la vez que nos enrostra sin rodeos la facilidad con que nos desligamos de aquello mismo que generamos.
Lucho Bordegaray, Montaje Decadente

Obra de un in crescendo dramático de ribetes impactantes y de profunda actualidad con destacadas actuaciones. Teatro puro.
Gastón Soulages, Visión 7

Excelente. Mucha violencia encubierta y descubierta. Toda una metáfora de los niveles a los que la falta de verdad pueden llegar y una genial superposición de tensiones como remolinos que se alimentan unos a otros pero a la vez se autogeneran. Excelente texto de  Lisandro Fiks, complejo  porque se manejan varios planos en muchas ocasiones, pero para nada rebuscado. Una puesta estupenda, el trabajo con el sonido que viene del exterior un lujo.  Muy buena dirección y muy buenas actuaciones. Roxana Artal  que tiene el difícil papel de fogonear y sembrar desarmonía,  mantiene la energía en esa nada fácil posición.  Todos están muy bien.
María Inés Senabre, Espectaculosalamod

Todo aquello que parece puede ser todo lo irreverentemente contrario, hasta que ese quiebre empieza a molestar, a incomodar y a dar ganas de dejar de ser espectador y convertirse en un protagonista más. ¡Para ver! 
Meche Martínez, www.mechemartinez.com.ar

Una obra shockeante, una puesta en escena tan creativa como arriesgada. Excelentes actuaciones de todo el elenco. Será difícil aplaudir en el final que nos termina por sacudir. Pero esta obra merece los aplausos. Muy recomendable!
Lara Sedeno, Show On Line

La obra de Lisandro Fiks nos demuestra con acciones concretas y actuaciones impecables que no importa si somos más o menos de izquierda, hay un lugar al que no queremos pertenecer, una parte de la sociedad que arrastra ideas de un pasado no tan lejano con la que no nos identificamos, no nos reconciliamos. Ni ahora, ni nunca.
Tamara Montenegro, Revista Dinamo 

La obra se presenta los domingos a las 20 hs. en Espacio Polonia en Palermo, perfecto lugar para esta pieza, y perfecto día para ver teatro tan entretenido.
Lucía de Cabrera, Farsamag.

Retóricas sobre Malvinas: parodias, realismo e ideología. A treinta años del fin de la guerra de Malvinas, seis obras ponen en escena la contienda bélica con textos propios y ajenos y diferentes estéticas y miradas. Un recorrido por las propuestas. Nota de Ivanna Soto, Revista Ñ
http://www.revistaenie.clarin.com/escenarios/teatro/Guerra-Malvinas-Teatro_0_718728356.html

La guerra de las Malvinas, a escena. A 30 años cuatro textos dramáticos. Nota de Laura Ventura, diario La Nación.
http://www.lanacion.com.ar/1454948-la-guerra-de-las-malvinas-a-escena

“El teatro aporta memoria, reflexión y conciencia social” Media docena de obras, algunas ya en cartel y otras por estrenarse, expresan, desde diversas estéticas, múltiples puntos de vista sobre el conflicto bélico y sus consecuencias. Los directores opinan sobre la relación entre el teatro y la política. Nota en Página 12.
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/10-24769-2012-04-01.html


 
Victoria y Martín esperan, como todos los domingos, la llegada de Federico; pero esta vez, la inesperada aparición de un invitado especial cambiará el curso de la velada. Mientras la cena se prepara en la cocina, en el living se cuecen los hilos de una historia atravesada por la mentira y la falta de escucha, dejando al descubierto las miserias más humanas, desatando así, en nombre de la paz, otra guerra.


Elenco: Christian Álvarez, Roxana Artal, Darío Dukáh y Lisandro Fiks
Asistente de dirección: Emanuel Gaggino
Diseño de luces: Diego Quiroz
Producción y fotos: Ana Bellone
Diseño gráfico: Fernanda Gimenez

Funciones: domingos a las 20 hs.
Hasta el domingo 25 de noviembre. Función especial abierta al público el sábado 10 de noviembre 20.20 en Timbre 4 y última función en el marco del ciclo de Formación de Espectadores el jueves 8 de noviembre a las 9.30 y 14 hs. (sólo para periodistas que no puedan ir en horarios de función ordinaria).
Duración: 50 minutos.

ESPACIO POLONIA
Fitz Roy 1477, Palermo.
Reservas: 3965-9549
Entradas: $40 y $30 (dtos a estudiantes y jubilados acreditados)
Prensa: Carolina Alfonso – caroalfonso@gmail.com


A treinta años de la guerra de Malvinas, 1982 Obertura solemne, intenta abrir a una reflexión acerca del fundamentalismo político que impunemente ha provocado un baño de sangre a ambos lados de nuestra historia nacional. Desde el humor, la obra deja en claro que la ceguera y la violencia siguen atravesando la historia. Derecha e izquierda se vuelven lugares comunes y vacíos al mismo tiempo.
Teniendo como eje a la guerra de Malvinas, la obra dispara a la memoria colectiva de los argentinos. Un lugar de arrebato y enfrentamiento gratuito signado por la estupidez humana y el absurdo. 
Se trata de una cooperativa teatral que concibe el teatro como un emergente de la cuestión social y política, y considera que en este momento de profunda transformación cultural, el teatro tiene un rol obligado.
Lejos de querer decirle al público qué pensar, la pieza se propone simplemente abrir un poco las fronteras de nuestras propias limitaciones. El pasado tiene un peso específico inconmensurable. Es necesario estar atentos a que los ciclos no vuelvan a repetirse infinitamente cambiando disfraces. “1982” Obertura solemne hace foco en esa cuestión y contribuye, a su manera, desde el humor, el drama y el disparate, a una reflexión necesaria en estos tiempos. 
Nadie gana en una guerra, algunos pierden menos.
                                                                                     Lisandro Fiks

Lisandro Fiks
Comenzó sus estudios de actuación en 1992 con Silvia Kanter, luego con Berta Goldenberg, Luisina Brando, Julio Chávez y Beatriz Spelzini. Desde 2007 a la actualidad participa del taller de entrenamiento actoral dictado por Augusto Fernandes, con quién también hizo el seminario de dirección de actores y puesta en escena. 
Junto a Los Amados, compañía teatral que integra desde 1999 a la actualidad, dirigidos por A. Viola, presentó, encarnando el personaje “Tito”, el contrabajista portorriqueño, además de ser el director musical y arreglador, los siguientes espectáculos: Pecar de penamiento; Besitos de coco; Clásicos en clásica; Rutilantes; Karabalí, ensueño Lecuona y El danzón de los amados. Además participó en las obras: Kean, de Jean Paul Sartre, dirigida por Berta Goldenberg; El círculo de tiza caucasiano, de Bertold Brecht, dirigida por Noralih Gago; Dos, una obra despareja, de y dirigida por M. Catopodis. 
Egresado de la Escuela de Música Popular de Avellaneda como instrumentista de música popular con especialidad en contrabajo, donde cursó simultáneamente las carreras de tango y jazz.  Desde 2004 se desempeña como docente, músico y ayudante de cátedra, en la cátedra de dirección en el IUNA. 
Además tiene una larga trayectoria como músico, participando en distintos grupos, orquestas, espectáculos y grabando discos. 

Diego Quiroz 
Vinculado al trabajo del actor y a la creación teatral desde hace diecisiete años. 
Se formó como actor con Lito Cruz, en el estudio de Augusto Fernandes en las áreas de actuación y dirección teatral y entrenó con Ricardo Bartís. 
Incursionó en el canto y trabajo de la voz con Chani Suárez, en la pintura con la maestra Elena Visnia y con Victoria Sharer.
En cine ha trabajado bajo la dirección de Hernán Belon y Alex Bowen, entre otros. El teatro lo ha puesto bajo la dirección de Lito Cruz, Martín Adjemian y Fernando Piernas, entre otros. 
En 2010 estuvo a cargo de la gira nacional de Rose, protagonizada por Beatriz Spelzini y dirigida por Agustín Alezzo. El mismo año realizó la dirección artística de, Un poco muerto, con dirección de 
Mario Segade para el Complejo Teatral Gral. San Martín y Teatro Del Nudo. 
En 2011 realizó la asistencia de dirección de Vitello Tonnato, dirigida por Mario Segade y dirigió Los Tururú y Arizona. 
Actualmente se encuentra trabajando en dirección de casting, de cine y publicidad, para Villegas Bros casting y en dirección de teatro.

Darío Dukáh
Estudió actuación con Osvaldo Guidi, luego incursionó en el teatro antropológico con Susana Rivero, bajo cuya dirección realizó dos obras teatrales. Desde 2004 entrena con Augusto Fernandes. 
Se formó en canto con Marcela Paoli, Jacqueline Sigout, Claudio Pirota y José Luis Sarré
Formó parte de varias producciones teatrales entre ellas: Hotel Berlín 1933, con dirección de Julio Baccaro; Te llevo dentro de mi piel, co-producción México-Argentina, dirigida por Guillermo Jair.. 
En cine participó en: Testosterone, producción norteamericana en la que participó junto a Sonia Braga, David Sutcliffe y Antonio Sabato Jr. entre otras películas.
En TV realizó varios trabajos: Costumbres Argentinas, Frecuencia, Hombres de Honor, El Tiempo No Para y Los Exitosos Pells, entre otros. 
Participó en más de 50 campañas publicitarias como protagonista para todo el mundo.
Actualmente dicta clases particulares en su propio taller.

Roxana Artal
Inició sus estudios de teatro con Pompeyo Audivert, continuó su formación con Carlos Gandolfo y más tarde con Augusto Fernandes. 
Participó en obras como Tartufo, Armando amaneceres, El día que te mueras y Milagro, entre otras. Milagro, de su propia autoría fue ganadora del concurso Teatro x la identidad 2007. 
Además es Licenciada en Letras por la UBA y Jefa de Redacción de Evaristo Cultural, revista virtual de literatura y artes de la Biblioteca Nacional. 
Se dedica paralelamente a las letras y a la docencia.

Christian Álvarez
Estudió actuación con Maria Onetto, Martin Adjemian, Carlos Moreno, Lito Cruz, Alberto Segado y Augusto Fernandes. 
Como actor de teatro participó en Romeo y Julieta, de Mariana Oberzstern; Dos, una obra despareja, de Matías Catopodis y No más Zzzz, un misterio moderno, de Cande Sabagh. 
En cine participó en Rien ne meurt, de Vincent Cardona;  In God We Trust, de Paul Leduc  y en Nada muere, de Ezequiel Acuña. 
Además como actor publicitario realizó diversas campañas. 

Prensa: Carolina Alfonso – caroalfonso@gmail.com

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