Una función social

Mi papá estuvo enfermo con una de estas gripes que andan pululando. Nada grave: molestias gástricas, dolor de cuerpo, algo de fiebre. Pero ante semejante cuadro, decidió llamar a uno de estos médicos de las obras sociales que van a domicilio. Y entonces sucede lo siguiente: uno de estos médicos va a la casa de mis padres a revisarlo.

Para quien nunca se aventuró en el living de la casa de mis padres les cuento que es un mundo de esculturas, cuadros, mantas, colores, lámparas, artesanías, bibliotecas y música. Todo tiene su lugar adecuado con muy buen gusto, cada obra de arte es una prueba de algún viaje que hicieron y todo tiene su historia, su textura, su leyenda. Hay bibliotecas atiborradas de libros de todo tipo: literatura, historia, filosofía, arte, fotografía. Hay un equipo de música que siempre tiene cds todos desordenados que nunca encajan en sus cajitas correspondientes porque eso es lo que pasa cuando uno escucha música: nunca tiene la biblioteca ni los discos ordenados.

Este médico -que debe visitar muchas casas por día- se sentó en uno de los sillones del living con las manos muy juntas y se quedó observando maravillado el ambiente. Dijo que era la primera casa a la que entraba que en mucho tiempo no veía un plasma encendido en el medio del living.
-Siempre en ese plasma está Tinelli o alguno de estos programas de chimentos. ¿Cómo no enfermarse en esas circunstancias, no?- dijo el médico. -Mi función es también una función social. Yo les digo que apaguen la televisión que los envenena todos los días. ¿Cómo se van a mejorar en esas condiciones?

Comentarios

Irene dijo…
Qué clara que la tiene ese médico!!!! Es tan cierto encontrar una casa en la que haya libros...
(me dieron ganas de conocer ese living)
Beso!

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