17 de enero de 2014

Mani

Hace dos noches apareció un gato blanco. Vino con la luna y muy desconfiado. Le dejé comida de mi gata Marilyn (nos sobró una bolsa entera). Hoy volvió a aparecer. Estaba más manso. Se dejó acariciar, ronroneó, se puso panza arriba, todos detalles que me hacen creer que se sintió seguro y protegido. Es macho, muy blanco y de ojos celestes. Es bellísimo. Lo llamamos Mani, dios de la luna (nórdico). Ni idea de qué sucederá. Yo creo que Marilyn nos lo envió para que no la extrañáramos tanto.

3 comentarios:

Irene dijo...

Claro que te lo mando Marily! (yo siempre paso x acá, aunque no comente). Beso!!!

DANILA dijo...

ay!!!! me muero de amor.
es blanco y es la excusa perfecta para que este protegido por uds!

mer dijo...

♥ ♥ ♥

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