20 de septiembre de 2011

Spring a song

Si caminando por la calle un olor a frutilla me rapta la nariz, no tengo más remedio que seguir mi instinto, llegar a la verdulería en cuestión y comprar un cuarto kilo. Y si en ese mismo lugar me asalta la idea de comer espárragos no tengo ninguna duda. Estamos en vísperas de la primavera.

3 comentarios:

Veroka dijo...

que rico! esparragos y frutillas!!!! mmmmmmm alcauciles tambiennnnn ñammm

Vian dijo...

yo, como fui mañoso casi toda mi vida, tengo la ventaja de descubrir esos sabores todavía. La frutilla la probé recién hace dos años... y queda un mundo entero adeante.

A todo esto, ¿desaparecieron unas entradas anteriores o es mi idea?

Saludos

Flor dijo...

Desaparecieron. A veces pasa. Perdón.

¿La tierra que todo lo digiere?

Cuando comencé la compostera, allá por marzo de este año, lo hice con unas lombrices que me regalaron. No eran las Rojas Californianas ( Eis...