28 de marzo de 2012

Un café en Olivos

Ayer, en medio de la mañana, un sms que dice: hola, estoy en olivos, ¿vos estás?
Y entonces un café con leche en Roberta que lo dice todo.
Entre risas te dije: este blog es un poco el recorrido de mi neurosis, no sé muy bien qué hacer con él.
Y vos me dijiste: si decidís borrarlo al menos dame tiempo para copiarlo.
Gracias, Sal.
Fue una hermosa media mañana.

2 comentarios:

S A L dijo...

sí, muy bueno el encuentro, el café, y hasta la orientación urbana que recibí (para los desprevenidos: ahora en Olivos hay unos semáforos-flecha que están siempre rojos, o sea, no se queden esperando el verde porque no llega nunca). Me quedé pensando que, quizá, el director de tránsito del municipio quiso dar una enseñanza, hay que seguir adelante, aunque las señales te digan lo contrario, y si estás cerca de lo de un amigo, no te frenes, invitalo a tomar un café.

Flor dijo...

Me encantó tu comentario y tu interpretación filosófica de las reglas de tránsito de la República Independiente de Olivos.

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