1 de julio de 2012

¿Y ahora?

Aún no sabemos el destino de Marilyn. No sabemos su edad aunque creemos que aún es pequeña (¿tendrá un año?). Juega y tiene ese movimiento que los gatitos hacen con las patas delanteras cuando intentan mamar de su madre. No come nada de lo que le damos. Sólo lame un poco, lo prueba y eso es todo. Incluso con el pescado. Le dimos un trocito de filet de merluza y no se lo terminó. Gata rara. Por momentos no la vemos por horas y luego aparece como por arte de magia. Hasta ahora no durmió nunca en casa.

Hoy volvimos tarde porque teníamos un cumpleaños y al llegar a la puerta de casa vimos dos gatos peléandose. Enseguida nos dimos cuenta de que se trataba de Marilyn y un gato enorme que la estaba molestando. Marilyn se metió abajo de un auto y el gato se escabulló lejos. Intentó volver pero lo espantamos. La gata estaba aterrada y no quería salir debajo del auto. Con Nico nos miramos y enseguida surgieron interrogantes. ¿Por qué Marilyn estaba a las 12:30 de la noche en la vereda de casa? ¿Por qué no estaba con sus dueños? ¿Es que tiene realmente dueños? ¿Por qué un gato enorme la estaba molestando y olfateando? ¿Estará esterilizada esta gata?

Tratamos por varios medios de que saliera debajo del auto pero no quiso. El gato volvió e incluso él sí acercó para olfatear. Pero no se dejó acariciar. Este sí era un gato callejero, de esos que saben perfectamente cuidarse solos. A Marilyn ya no se la veía por ningún lado. Pensamos que quizás se hubiera escapado. Entramos a la casa con una sensación muy fea.

Por las dudas, una vez dentro de casa, abrí la puerta del jardín, por si se le ocurría venir.
Pero no vino.

Sin saber qué hacer me acerqué a la ventana del living. Había un gato parado al pie del árbol de la calle. No lo veía bien. No podía darme cuenta de si era Marilyn o el gato enorme. Abrí la ventana del living con cuidado. En la calle había gente despidiéndose. Ruidos. Hice un leve ruido con mi mano. El gato me miró y ante mi asombro se acercó. Cruzó la puerta reja, caminó la cochera y se subió a la ventana. Claro que era Marilyn. Entró maullando. Me miraba entre agradecida y enojada. Cerré la ventana y nos quedamos mirándonos en la penumbra del living. Después se puso a ronronear.

-¡Nico!
-¿Qué, amor?
-Marilyn... está acá.

Por las dudas le voy a dejar la puerta entornada. Por si se quiere ir. Pero ya no sé.

5 comentarios:

Irene dijo...

Hola! Te cuento que en casa adoptamos un gato que llegó así, como la tuya. Por lo que contás debe haber tenido un dueño, se fue de paseo y se perdió. Por eso es mansita y se deja acariciar. Los gatos son territoriales, aún castrados se pelean por el espacio.
Y algunos gatos, aunque tengan hambre, no comen otra cosa que no sea alimento balanceado.
Amo los gatos, se nota?

(hace un par de días me leí casi todo tu blog, transmite mucha paz). Un beso!

Flor dijo...

Gracias Irene! ¿Te leíste todo el blog? ¡WOW!
Sos muy nuevita en esto de los gatos. Veremos qué pasa con Marilyn.

m. dijo...

Yo sigo muy interesada esta historia.

Ojo que todos los gatos mueven las patas con ese gesto de cuando están mamando. Se suele decir que "amasan": abren una mano separando los dedos mientras cierran la otra formando un puño, y así van alternando entre las dos manos. Es algo que hacen los gatos toda la vida. En general lo hacen sobre la superficie donde se van a echar a dormir, y no sé sabe bien por qué.

Ahora, gatos que no se vuelvan locos cuando les dan pescado nunca tuve! Los míos enloquecen. También mueren por el hígado, podés probar con eso.

DANILA dijo...

hola Flor, me encanta que esta gata haya ido a parar a vuestra casa.
No se habra perdido? tiene una correa parece? por las dudas habria que preguntar por el barrio quizas la esten buscando y sino, es de uds, gran placer tener gatos, te lo dice quien tiene DOS HERMOSOS!

Flor dijo...

m: Es una gata de balanceado. Le puse el alimento y al toque empezó a comerlo! Lo que está en la mesada ni lo toca. Lo huele con interés, eso sí. A veces Marilyn se acerca a mi brazo y empieza a ronronear, lo abraza y lo amasa. Pega su hociquito a la lana del pulover como si buscara la teta. ¡Es muy impresionante!

Dani: No está perdida. Para mí tiene una doble vida. Se la ve bien alimentada, tiene un pelo espectacular, es muy mimosa!

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