14 de julio de 2011

El cuerpo dice: ¡yo soy una fiesta!

Bailar. Bailar no tiene nada de inocente. Pina siempre decía que no le interesaba el movimiento de las personas sino el motivo que las llevaba a hacer un movimiento. Bailar, entonces, un ratito en una habitación y dejarse llevar por los movimientos del cuerpo sin dictar nada desde la mente. Luego acostarse en el piso y relajarse. De pronto sentiremos pequeñas descargas eléctricas en el cuerpo. No hay que asustarse. Son descargas que el cuerpo necesita, es nuestro sistema autónomo trabajando. No vale intervenir.

Van a ver que no es tan fácil como parece.
Pero, ah, es la felicidad asegurada.

4 comentarios:

DANILA dijo...

hacer eso es Hermoso y sobretodo LIBERADORRRRR!

Gabriela dijo...

Ese es un lenguaje que desconozco, mal que me pese...

amapola loca dijo...

Siempre admiré a la señora Bausch por eso que yo no soy capaz de hacer...

flor dijo...

Danila: Claro que sí. Vos también sos de las que bailás sola en tu casa?

Gaby: Hay que animarse. Además... ¿quién te ve? Te vas a sorprender.

amapola loca: Usted que está en las Europas trate de ver el film de Wim Wenders: http://www.vimeo.com/17772908#

Y cuando vuelva nos trae una copia!

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