7 de agosto de 2011

5 primos

Llamarse Rossi en este mundo, como suele suceder con la mayoría de los apellidos cortitos y comunes- a veces no significa nada. Somos muchísimos. No nos conocemos entre nosotros y no somos familiares. Sabemos que provenimos de un país que ahora se llama Italia pero eso es todo. Porque Italia - se sabe- es un país muy joven.
Me he encontrado con otros Rossi dando vueltas por ahí que no tienen nada que ver conmigo. Incluso me he encontrado con una que se llamaba igual que yo. Y no, no era yo, créanme.
Pero mis primos Rossi son inconfundiblemente parientes míos.
¿Y saben por qué? Porque somos hijos de Claudio y Guillermo Rossi. Por eso. Y porque nuestro abuelo se llamaba Floreal y nuestra abuela Catita.
Así de simple. El resto de los Rossi de este mundo - que son muchos, ¡muchísimos!- hoy me tienen sin cuidado.
Nosotros, los primos Rossi somos inconfundiblemente parientes por este simple hecho.

Hay algo más que nos une. Algo que es inexplicable. Todos los primos Rossi, en alguna medida, nos dedicamos al arte. Nacimos artistas. O la vida nos hizo artistas. No sé cómo sucedió pero eso también nos hace inconfundiblemente familia. Porque los artistas forman estas familias que sólo a veces tienen que ver con la sangre. Pero no siempre.

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